Sobre el proyecto...

Archivo de las colaboraciones publicadas semanalmente en VANGUARDIA (Saltillo, México) en el espacio "En la Agenda" sobre lo que se observa en gobiernos subnacionales... Porque no se trata de un solo gobierno: son los mismos detalles que se ven por todos lados. Lo que lee pudiera ser de cualquier gobierno... o un gobierno cualquiera.

domingo, 30 de diciembre de 2012

…Pero a ver si me dejo

Total que el "gabinetazo" coahuilense salió como el Federal de hace dos sexenios. Cuando se dice que "lo mejor está por venir", al menos dos Secretarios presentan su renuncia para despachar fuera del Estado.
La primera noticia que robó plana fue la del entonces Secretario de Fomento Económico durante la primera semana de diciembre. Entonces le preguntaron al todavía gobernador, y dijo: "Es muy cierto que se lo quieren llevar a Sedesol federal, pero a ver si me dejo". Como con la tenencia, pues. Al cierre del mes, no uno sino dos Secretarios hicieron maletas.
Con ellos, y en otras muchas posiciones de menor rango por lo que no acaparan reflectores, una migración silenciosa de funcionarios públicos sucede. Se llevan sus conocimientos a una tierra donde hay cobijo y mejor trato, dicen.
Queriendo darle un giro a la noticia, poniéndose de espalda a la realidad, se podría intentar argumentar que el Gobierno del Estado se convirtió en semillero para el Federal, pero ¿Podría sostenerse sin que gane la risa?
Ningún semillero. A un lado las filias y fobias, los que se fueron tienen un denominador común: han construido sus propios méritos, sus carreras y conexiones a lo largo de los años, mucho antes de que esta administración los hiciera Secretarios. Basta con ver que las posiciones que ahora ocupan obedecen más a su experiencia profesional previa a la Secretaría que ocuparon, para que el argumento se derrumbe.
Ahora bien, como se dice: ni están todos los que son ni son todos los que están. No debe sorprender si, en los próximos días, algún otro deja también la silla. Pero no más: si a muchos ya les queda grande la banca que ocupan en el Estado, nada podrían hacer en las grandes ligas.
Pero todos tienen su corazón y en este juego, el que se enoja pierde. Se ha dicho que el Gobierno del Coahuila tendría, con estos movimientos, aliados en el Gobierno Federal. Otra forma de entenderlo es que los que se fueron tienen una mejor posición para construir, desde allá, su siguiente escalón en la senda local. Allá, sin presupuestos magros, la plataforma para lucir es mejor que la que les ofrecía una Secretaría estatal donde debían pagar la mitad de su pasaje aéreo.
A los que se fueron, los mejores deseos. Son los que se quedan en Coahuila quienes sentirán las consecuencias de una administración que prometía estar compuesta por lo mejor, de lo mejor, de lo mejor, y que nada más no ha logrado cuajar.
Una desilusión más y el sabor amargo de la promesa creída.
Tan alta era la expectativa que hasta la Ley Orgánica se reformó para que fueran los diputados quienes analizaran y, en su caso, aprobaran los perfiles de quienes encabezarían las Secretarías. Ahora parece una comedia.  
Para marzo de 2012, se experimentó el primer cambio en una Secretaría, la de Turismo. La silla, desde entonces, ha estado ocupada. Pero sólo eso.
Después, todo se ha parecido más a la improvisación: un Secretario de Seguridad, tema álgido en el Estado, que duró unos meses; la invención de una Secretaría de la Mujer cuya titular duró menos de un mes; un Secretario de Gobierno que se sentirá más cómodo ignorando la Ley de desarrollo Social; una Secretaria de Infraestructura cuyo legado más memorable fue pintar la Ciudad Deportiva un sábado. Y así, la lista.
Total que el "gabinetazo" coahuilense salió como el Federal de hace dos sexenios. Por eso, en burla, se dice que eso debió haberlo aprendido el Gobernador en sus cursos en el Rancho San Cristóbal.

Cuando se decide estructurar una administración con algunos pocos altos perfiles y muchos de los otros, llega el momento en que, en su conjunto, no resuelven ni la encomienda más básica. Lo mejor busca un nuevo panorama y, quienes se quedan, escriben desde ya el epitafio de un gobierno gris tenue. 

domingo, 23 de diciembre de 2012

La información del silencio

`El silencio no sólo existe, sino que además transmite, comunica. Y por lo tanto, el silencio puede mentir'.
Comienza a circular el último libro de Alex Grijelmo, "La Información del Silencio. Cómo se Miente Contando Hechos Verdaderos" (se imprimió bajo el sello Editorial Taurus, en octubre de 2012). Es un volumen de unas 540 cuartillas, en las que el autor nos comparte una versión "más manejable" de su tesis doctoral defendida en la Complutense de Madrid el 12 de marzo pasado. 
Grijelmo trabajó en el diario La Voz de Castilla, la agencia Europa Press y por más de cinco lustros, en el diario El País, para el cual publicó, en 1988, su libro de estilo. De su obra, el volumen que mayor difusión habrá tenido en nuestro País es el titulado "La Seducción de las Palabras", publicado en el 2000, en el que describe, en una prosa elegantemente sencilla, la carga y la fuerza de todas las palabras que utilizamos. 
Pero si en aquel libro el objeto de estudio fue la palabra, en esta su nueva obra, lo que analiza es el silencio. Entre sus primeros enunciados puede leerse: "El silencio, frente a lo que pudiera pensarse a primera vista, no forma parte del no ser. Forma parte del ser, puede tener un contenido y adquirir un significado. El silencio no sólo existe, sino que además transmite, comunica. Y por lo tanto, el silencio puede mentir".
Como no niega su origen, el libro tiene claramente enunciadas todas las partes de una investigación académica. Cuando comparte sus tres preguntas de investigación, el lector puede hacerse a la idea de lo que está por leer: ¿Cómo funciona el silencio en un texto? ¿Qué hace el receptor para interpretarlo? ¿Qué trascendencia ética tiene ese uso del silencio y qué consecuencias acarrea el ejercicio de la omisión?
Entendida aquella frase inicial y conociendo las preguntas, mientras uno va recorriendo sus páginas, la advertencia de que el texto que se tiene en las manos es una versión "más manejable", tiene sentido. 
Al menos los primeros cinco de los diez capítulos que componen la obra, tienen tan alto contenido histórico y filosófico alrededor de lo que el silencio ha significado en diferentes campos de la expresión humana, que si uno no se anda con cuidado o se quiere ir con demasiada prisa, fácilmente puede caerse. Pero el esfuerzo del autor por expresarse en términos llanos, y no por ello términos rudos, es entrañable. Él, allá en el momento en que llenaba las hojas, hizo todo su trabajo y el esfuerzo que pide a cambio es mínimo en comparación con lo que tendría que hacerse de querer emprender este viaje sin guía. 
Entre las muchas virtudes del libro, se agradece que no termine en el plano filosófico o histórico. Y no se trata de despreciar lo que sucede en esos niveles; la propuesta, quedándose ahí, ya hubiese sido una importante contribución al estado del arte. Pero hay, como digo, un esfuerzo por encontrar en lo cotidiano aquello ya descrito en el recorrido realizado por el dicho de los grandes pensadores. ¿Dónde lo logra? En, al menos, dos campos: el periodismo y la impartición de justicia.  
Para el caso del periodismo, la exposición se desarrolla a partir de las conocidas Máximas de Grice que rigen la conversación en el lenguaje natural, cantidad, cualidad, relevancia y claridad o modalidad. Ya con esto, el autor nos lleva de la mano para comprender cómo, sea por la construcción de la oración, las imágenes y los signos de puntuación utilizados o los pies de foto, puede mentirse con el silencio. 
Para el caso de la impartición de la justicia, décimo y último capítulo, la experiencia referida es la de los Tribunales Españoles. No por ello, creo, el lector fuera de aquel país debe sentirse ajeno a las reglas y funciones que se exploran pues, en muchos sentidos, el silencio incide en todos los procesos judiciales. 

Si tienes todavía algún regalo pendiente, este libro de Grijelmo es, sin duda, una excelente idea. 

domingo, 16 de diciembre de 2012

Incumplir hasta lo firmado

En la política, la estrategia de "El Son de La Negra": a todos diles que sí, pero no les digas cuando. Desde Maquiavelo hasta Greene, se ha discutido sobre qué tan a menudo un  político puede (y debe) cumplir con la palabra empeñada. Las opiniones se dividen, pero si alguna regla puede haber, estaría en aquella máxima paremiológica: ni tanto que queme al santo, ni tanto que no le alumbre.  
De entrada, no hay político que pueda cumplir siempre. Va contra su naturaleza y el ambiente en el que se desenvuelve. Y esto podrá ser discutible a la luz de la ética y la estrategia, concedo eso. Pero una cosa es segura: el político que hace del incumplimiento la constante, insípida carrera tendrá. 
Lo que me recuerda un evento que sucedió en Saltillo, hace unos tres meses. Todo quedó asentado en papelería oficial del Gobierno del Estado, bajo el número de oficio CJ/COE/0246/2012.
Se trata de un documento que firmó el gobernador con la Asociación Nacional "Ciudadanos por una Causa en Común" con poco menos de veinte compromisos. Muchos de ellos, por cierto, se cumplían automáticamente al observar la Ley. Algunos otros, tienen una redacción tan difusa, que pudieran significar muchas cosas al mismo tiempo. Hay, sin embargo, una par de ellos muy puntuales sobre los que vale la pena centrar la atención. 
El segundo compromiso asumido, por ejemplo, dice: "Hacer pública mi declaración patrimonial al inicio de mi mandato, llevando a cabo esta acción anualmente hasta el término de mi gestión. Asimismo, promover ante mis colaboradores de primer y segundo orden el mismo ejercicio". 
Pasó ya el primer año y, de entrada, no se cumplió. ¿Ha presentado alguna iniciativa de Ley en la materia? No. Y mírese que este Ejecutivo salió un Legislador más productivo que todos los diputados de su Partido juntos. En el informe, al tema se le dedica apenas un párrafo, hablando de las casi seis mil declaraciones recibidas. ¿Y de aquel compromiso? Nada. 
El séptimo compromiso firmado dice "Hacer entrega a la Secretaría de Educación Pública en forma completa y puntual del Padrón de Maestros de mi Estado. (que) deberá incluir la identificación del docente, su historial de formación, condición laboral, ingreso detallado y asignación actual, así como mantener siempre actualizados los datos a que se refiere la reforma que presenté. En el que se obliga a la Secretaría de Educación a que esta información que debe publicar en los portales de Internet". ¿Se cumplió a la SEP? Cómo saberlo. ¿Y esa iniciativa que dijo haber presentado? Muy probablemente sea la publicada en el Periódico Oficial unos días después de haber firmado sus compromisos en la que, por nada, en los transitorios se regala un año para implementar el compromiso. Así ha sido con la transparencia: pateando la piedra hacia adelante. 
En la página de la Asociación Civil no hay un solo documento que compruebe, a tres meses de firmado el oficio, cumplimiento de parte de Coahuila. Seguramente estarán abrumados en algún otro asunto y este, como cualquier otro, ya se les traspapeló hasta el fondo del cajón. Lamentablemente esa ha sido la constante. 
Ojalá alguien le recuerde al todavía Gobernador de esos compromisos que firmó en evento público. Sería bochornoso un informe de la Asociación Civil señalando que, de los de Coahuila, ni sus luces. A cumplir de inmediato, entonces. Para no pasar ese momento incómodo. 
¿De inmediato, y cuál es la prisa, si se le eligió para seis años? 
Por una parte, porque de esos seis, ya quedan cinco. Por otra, porque al ritmo que se le vio este primer año, y dados todos los cambios que se han hecho en su círculo más cercano, difícilmente el tiempo le será suficiente para cumplir. 

Pero hay algo más: en una de esas, algo se le atraviesa en el camino y decide pedir licencia. Uno nunca sabe, ya lo hizo como legislador: se le eligió para tres años, y ni a la mitad llegó. 

domingo, 9 de diciembre de 2012

Miopía, amnesia y desarrollo social

El resumen de lo que sucede en esta administración encarna en la Secretaría de Desarrollo Social: se promete para incumplir, como se ha visto
Como en el cuento en el que Pedro anunciaba falsamente que el lobo se comería sus ovejas. Así ha estado el Gobierno de Coahuila anunciando la transparencia de los programas sociales. Ahora, en diciembre, se ha dicho que será en enero del próximo año. Pero ya en marzo pasado se había jurado que en julio (VANGUARDIA, 22 de marzo). Y en el inter, en noviembre, hasta se presentó un "padrón único". Total, como Pedro y su lobo. 
¿Será falta de voluntad o consecuencia de un desorden administrativo? A esta altura, difícil saberlo. ¿O será la tónica de un Gobierno que presumía de planificador y, ahora, ni la improvisación se le da? 
Mírese que cuando le preguntaron al todavía gobernador por una fecha para dar a conocer todo sobre la deuda, contestó: "Lo vamos a hacer lo más pronto posible. No me gusta ponerme fechas exactas, porque luego se pasa un día y traemos el tema" (VANGUARDIA, 18 de noviembre).Y es cierto: no le gusta ponerse fechas exactas. O cuando lo hace, no las cumple. Así con la deuda, así con la planeación, así con la transparencia. Como Pedro y el lobo, y así pasó un año.
El resumen de lo que sucede en esta administración encarna en la Secretaría de Desarrollo Social: se promete para incumplir, como se ha visto. Pero hay más. 
Como muestra de voluntad de que esa Secretaría no sería trampolín electoral, desde el Ejecutivo se propuso un "candado" que permitía que el titular de la dependencia se enfocara en hacer bien su trabajo. Y ni medio año duró el asunto. El candado se eliminó y, de acuerdo con lo que se dice, de ahí saldrá un candidato para Torreón. Así de firme la palabra empeñada. Pero hay más.
La Ley de Desarrollo Social se ha ignorado sistemáticamente. En diferentes espacios y oportunidades se ha señalado, pero insistimos.
La base de la política de Desarrollo Social, los lineamientos y criterios para la definición, identificación y medición de la pobreza, debieron ser puestos a consideración del Congreso del Estado para su aprobación (artículo 29 de la Ley). Y no se hizo. Entre septiembre y noviembre del año, la Secretaría debió realizar un diagnóstico para identificar y medir los niveles de pobreza, marginalidad y desarrollo regional para definir las zonas de atención prioritaria y hacer pública toda esa información (artículos 31 y 32 de la Ley). Y no se hizo. 
La evaluación de la política de desarrollo social debiera hacerla la Secretaría y el Congreso (artículo 50 de la Ley). Y no se ha hecho. 
Si el Secretario de Desarrollo Social es ignorante de la Ley o indiferente en su cumplimiento, es asunto suyo, pero también de su Jefe. 
¿Cómo entender que una Secretaría hará algo extraordinario cuando ni con lo ordinario, observar la Ley, puede? Cuando el actual Secretario se vaya de candidato, será más que obvio que el gobernador y su partido premian a quien medio hace su trabajo y medio respeta la ley.
 Y se trata de cumplir la Ley, porque es Ley y porque tiene una lógica impecable de que es la manera en que mejor pueden funcionar las cosas. 
Ni ese Secretario, ni el gobernador. Pero hay, además, un tercero que tampoco anda haciendo su trabajo. 
El Secretario de Fiscalización y Rendición de Cuentas tiene la responsabilidad de "conocer e investigar los actos, omisiones o conductas de los servidores públicos que puedan constituir responsabilidad administrativa." (Fracción XIV del artículo 37 de la Ley Orgánica). Ahí pareciera que no ven o se les olvida. 
Rápido se le malgastó al Secretario su capital personal de credibilidad que tanto tiempo y trabajo le tomó generar en la iniciativa privada. Así sucede cuando se pone el pecho ante situaciones indefendibles. 

Y quizás ya lo sabe, no hay vuelta para atrás: O le atora o le atora. ¿Quién, después de la posición jugada, querrá invitarlo cuando termine el sexenio? Al menos, claro, se trate de un negocio que floreció a la sombra de lo que ahora permite.  

domingo, 2 de diciembre de 2012

SEDESO y su padrón chimuelo

Ahí, entre corruptos, o te embarras hasta el cuello o no sirves y te sacan
Asumió la gubernatura en el peor momento. Y tuvo dos alternativas: o "agarrar el toro por los cuernos" y esclarecer el asunto hasta el último centavo. o decir que estaba agarrando el toro por los cuernos y simular la voluntad de transparentar. 
O tal vez nunca tuvo alternativa, así es la corrupción: nada de cruzar el pantano sin mancharte las plumas. Ahí, entre corruptos, o te embarras hasta el cuello o no sirves y te sacan. Y sea porque hayas usado para fines personales el avión del Estado cuando ni funcionario eras o porque te fue imposible decir no cuando te pidieron prestado el nombre para algún negocio, terminas sin alternativa. 
Cualquiera que sea el motivo, todo indica que optó por la simulación. ¿Se recuerda, por ejemplo, cuando hace un par de meses se anunciaba oootro paquete de reformas en materia de transparencia? Todo aquello no fue más que la envoltura para procurar la opacidad en los fideicomisos de los que nadie quiere hablar. Y así quedó: sin justificación alguna, los fideicomisos solo serán transparentes hasta mediados de sexenio (léase este espacio, septiembre 9). 
Otra simulación fue el padrón de beneficiarios de la Secretaría de Desarrollo Social. Lo anuncian como "único", y no lo es, o como una respuesta "integral" a la demanda ciudadana, y tampoco. 
Para empezar, el Padrón (en www.sedesocoahuila.gob.mx) sólo tiene información de siete de los doce programas para los que existen Reglas de Operación (publicadas el 10 de julio). 
Para tener una perspectiva del asunto: mientras que el "gran" logro del Padrón es la publicación de 304 mil nombres de beneficiados, quienes recibieron apoyos  vía tres de los cinco programas no incluidos son más de 796 mil. Es decir: lo que se muestra no es ni la mitad de lo que se oculta. 
Se trata de los programas de apoyo a estudiantes (VANGUARDIA, octubre 23, 2012). Algunos datos adicionales que se conocieron en octubre pasado: se entregaron 545 mil paquetes de útiles escolares, 200 mil uniformes y 60 mil pares de zapatos, por un monto superior anunciado de 68 millones de pesos.  Y de eso, nada en el padrón. 
Y no es por morbo de ver los nombres de niñas y niños beneficiados. Lo importante de la información es que a través de los padrones puede saberse si el apoyo está llegando a quienes sí lo necesitan (así, a secas) o a quienes lo necesitan pero que, además, están capturados como clientes del partido en el Gobierno. Y no me refiero a los alumnos, sino a sus padres por supuesto.   
Trascendió que lo relacionado con los apoyos escolares se oculta bajo el criterio de tratarse de datos personales de niñas y niños. Pero hay otros dos programas que se suponen existen, que no entran en este criterio y que tampoco están en el padrón: espacios deportivos y nomenclaturas y señales. ¿Dónde está esa información? ¿O, por la deuda, esos programas ya no alcanzaron?
Pero, en ese padrón, no son las únicas ausencias. Dos botones de muestra. 
Nada se encuentra sobre la "Tarjeta de Beneficios Sociales". En julio de 2012, se publicaron unos "Lineamientos Generales para su Operación". De existir, sería una especie de tarjeta de débito. ¿Y los beneficiarios y los montos? ¿O será que tampoco hay de esto, por la deuda? 
Nada se menciona del "Banco de las Mujeres". Al principio, se anunciaron hasta 800 apoyos tipo préstamo  que irían de los 2 mil quinientos a los 30 mil pesos. La convocatoria la lanzó SEDESO en el primer trimestre del 2012 (VANGUARDIA, 9 marzo). ¿Y la información de este programa "apá"?
En campaña, fue el caballito de batalla del candidato; ahora como Gobernador, no se acuerda de transparentarlo.
Total, el padrón está muy chimuelo. Y la única transparencia que conoce este Gobierno, es pura simulación. Situación que le ha de acomodar bien al Presidente del ICAI quien, cuando se anunció lo del Padrón, no regateó adjetivos al reconocerle al Ejecutivo "porque difunde de manera libre, oportuna, sencilla y clara, no solamente la información que le exige la Ley, sino toda la que puede ser de utilidad a las personas, agrupaciones e instituciones".  Por algo lo ratificaron. 
En el marco de su Primer Informe, el todavía Gobernador ha dicho que "lo mejor está por venir". Y así debe ser: difícil imaginar un peor año. 

¿El problema? Pues lo dijo el mismo quien se comprometió a encargarse de la seguridad o que prometió no cobrar la tenencia vehicular o que le entraría a la transparencia hasta el fondo. ¿El problema?: creerle.  

domingo, 25 de noviembre de 2012

De deudas, mentiras y videotapes

Lo dicho la semana pasada: el informe a la puerta, pero todos estamos hablando de algo más
A los ojos del exgobernador y hasta entonces dirigente nacional del PRI, la historia iría más o menos así: había un linchamiento orquestado desde la oposición que disminuían sus explicaciones sobre la deuda en Coahuila; al ver que su palabra no era suficiente, decide tomarse un video en el momento en que le explican el engaño del que fue objeto. 
Más de un año después, decide mostrarlo para fortalecer, entre la opinión pública, lo que ya han dicho los tribunales: que es inocente. 
El asunto, debe recordarse, no se reduce a la falsificación de documentos. Esa parte fue la más burda, cierto. Pero a un año de haberse terminado el anterior sexenio, nadie ha dicho oficialmente el destino de cada peso o las razones para contratar deuda a corto plazo con los bancos con los que se hizo, ni cuánto se les pagó de intereses.  Y un largo etcétera. 
Inocente, al menos, en la parte que corresponde a la falsificación de documentos para contratar deuda. Todo lo demás, se lava en casa.
Ahora, a la luz del video, la pregunta obligada sobre el tema es esta: ¿Cuántos habrán cambiado su opinión gracias a esta "nueva pieza" del rompecabezas? Arriesgo una cifra: cero. 
A quienes el tema les ha pasado de noche, que los hay, así seguirán con video o sin el. Quienes apoyaban la postura del exmandatario, ahora dicen "se los dije" y quienes asumen la postura opuesta hablan de un burdo montaje. La balanza seguiría, al menos en cuanto al saldo final, en la misma posición. 
Pero, y esto es lo interesante, si bien el video no cambia el marcador final sí recompone la posición de algunos jugadores. Me explico. 
Quienes, por alguna razón, sostuvieron pláticas privadas con el exmandatario ahora tienen motivos suficientes para dudar cuántas de sus palabras andan por ahí, en la obscuridad de algún cajón, esperando ver la luz. Si están inconformes con algo, se la pensarán más de dos veces antes de abrir el pico. Se reaviva, por cierto, aquel rumor de una fea costumbre de intervenir llamadas y espiar a todos, pero esa será harina de otro costal. 
El video se muestra sobre aviso. La fecha comprometida se atrasó unos días, pero debió tratarse de un tema de rating. En todo caso, lo que sí llama la atención es que entre la palabra y la acción, el gobernador en funciones se había comprometido a ser él quien aportaría información para aclarar todo lo de la deuda. Y se lo madrugaron. Provenientes de un partido donde la disciplina es primero, interesante el mensaje enviado al primer priísta de la entidad. 
En el tema de la deuda, el exgobernador es (de menos) una figura emblemática. Pero quien desde un año carga con esa piedra, es su hermano mayor. Después de todo, hace un año hubo un proceso de entrega-recepción y si ahí no encontraron nada sospechoso (o no quisieron ponerlo sobre papel), ahora quien debe pagar la música es el que siga bailando. 
Otro detalle que llama la atención es la información impresa que el exmandatario ha entregado a diferentes medios de comunicación. Si esa información ha existido siempre ¿Por qué la actual administración no la mostró antes? ¿O será que alguien dentro del gobierno le sigue trabajando al expatrón? Ninguna de las alternativas es mejor que la otra. 
Tómese aún como rumor, pero diferentes personas me han hablado de dos sucesos que pronto se presentarían. Primero, la aparición de un medio impreso sin problemas de patrocinios y con una línea abierta y sistemáticamente dura contra la administración. Segundo, la aparición de una estructura alternativa, bajo el esquema de una Fundación, para encaminar apoyos en dinero y especie a lo largo y ancho de los treinta y ocho municipios. robándose la clientela, pues. 
En fin. A alguien se le está escapando su momento estelar y no se le ha visto con grandes dotes para reaccionar. ¿Y ni cómo hacerle cuando, entre el equipo que heredó, sobran los que ahora se están debatiendo entre apoyar a quien hace años los vistió y a quien ahora les da para comer?

Lo dicho la semana pasada: el informe a la puerta, pero todos estamos hablando de algo más. Y quizás, pensando con malicia, a quien más conviene que el balance se haga con la mitad de la atención es a quien, sobre los videos, ha dicho no tener opinión alguna. 

domingo, 18 de noviembre de 2012

Nubarrones, y el informe

Es claro, sin embargo, que lo que se siembra se cosecha, y que la soberbia es castigada de muchas maneras
La publicidad será estratégica. Algunos (varios) billetes bien ubicados, un mensaje pulido y las cifras que apoyen eso de que todo va mejorando y la expectativa se ha cumplido desbordadamente. Así, más o menos, lo que rodea desde ya, el próximo informe.  
Pero hay nubarrones en el horizonte. Sombras que eclipsan ese día que, tradicionalmente, pertenecía a un solo hombre.
¿Por ejemplo? El anuncio de un exgobernador que esperó a que el informe estuviera al alcance de la mano para prometer, oootra vez, que ahora sí se aclararía tooodo lo de la deuda. Si el exmandatario en verdad lanza la piedra, sucederá lo que en las pasadas elecciones: robará cámara y ni quien se acuerde del hermano mayor, que siempre será el segundo en la lista. Ahora que el Gobernador ha dicho que será él quien aclare, fue el segundón. Y así es la historia (por cierto) desde que tomó protesta, cuando la noticia fue el fin de un capítulo en el PRI y no el inicio de un gobierno.
¿Otro? La ubicación de Coahuila en listados internacionales como entidad donde se vive muy cerca de lo que sucede en tiempos de guerra. Torreón, es la séptima ciudad más violenta en el mundo, según el estudio del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia Penal A.C. La efímera existencia de la Secretaría de Seguridad. O la mega fuga, que aún no puede borrarse con el número de recapturados. Y la lista puede seguir. Total que hay nubarrones.
Cuando candidato, en su primer discurso del 16 de mayo de 2011, concluyó su mensaje con las siguientes palabras: "En mi juventud decíamos que, para hacer las cosas, lo único que hacía falta es un poco de amor. Yo sigo pensando así". 
Yo imagino, y espero, que al cierre de su primer año se haya dado cuenta de que hace falta mucho más que eso.  Que se haya dado cuenta y pueda actuar en consecuencia.
Entre su triunfo en las urnas y la toma de protesta, repitió que su Gobierno estaría integrado por las mejores mujeres y hombres disponibles. A un año (a tan sólo un año), el asunto se convirtió en un juego de sillas: la música termina pronto y, en las posiciones clave, no se dura más que unos meses.
De la manga se inventó Secretarías que nadie pidió y cuya existencia no se justifica más allá de un discurso hueco. Prometió que no costarían más. pero de algún lado salen los sueldos de los ahora Secretarios. Y ya se ha comentado en este espacio: para cuando estas nuevas instancias aprendan que su función es más que llenar páginas de Facebook, el sexenio terminará. 
Prometió que su Gobierno estaría siempre apegado a la legalidad. Y para cuando había pasado apenas una quincena de haber asumido su cargo, entregaba nombramientos a titulares de oficinas que jurídicamente no existían. Mírese el caso de la tenencia de la tierra, donde se notó la impericia e ignorancia de quienes asesoranal Gobernador. 
Que su gobierno estaría basado en una planeación sin precedentes, dijo muy serio. Ahora hasta broma parece. Los logros que se anuncian obedecen más a situaciones de coyuntura a nivel nacional e internacional que a la planeación. Que, como he sostenido en este espacio, está hecha muy por encimita. 
Cuando prometió que cambiaría su relación con el Legislativo, enviando "propuestas" para ocupar las Secretarías, todo se redujo a un lavamanos: cuando la minoría argumentó, la mayoría se impuso. En esta nueva relación, lo único que parece no valerse es decir "no". Pero de eso, la culpa no la tiene sólo el titular del Ejecutivo. 
Para gobernar hace falta más que sólo amor. Hace falta gente que le sepa y alguien que quiera y pueda tomar las decisiones. Los equipos se construyen. Nubarrones en el horizonte. Nubarrones, y el informe. 
Al Gobernador, en verdad, le deseo un mejor segundo año. Dentro de una comunidad, nadie puede cuando la capa se le cae al líder formal. Es claro, sin embargo, que lo que se siembra se cosecha y que la soberbia es castigada de muchas maneras. 

Pero, en verdad, deseo un mejor segundo año. Coahuila lo merece. 

domingo, 11 de noviembre de 2012

Postal desde Washington (final)

Las caras alegres por la reelección de Obama coleccionaban todos los rasgos étnicos imaginables
Fue un final de fotografía. Los resultados electorales preliminares, que durante la tarde del martes pasado fueron fluyendo a cuentagotas, provocaron que lo mismo Demócratas y Republicanos, sostuvieran el aliento en más de una ocasión. La moneda en el aire y las boletas en las urnas. Al quince para la media noche, los noticieros informaban: la carrera por la Presidencia había terminado y Obama seguiría despachando desde la Casa Blanca.
La noticia me sorprendió caminando por la Calle 23 de la capital del país, el corazón del barrio histórico de Georgetown. Acababa de visitar el Monumento a Abraham Lincoln y buscaba llegar a la Estación Azul del Metro antes de medianoche, momento en que el servicio se suspende. Una hora antes había estado por la Casa Blanca en busca, sin mucho éxito, de alguna reacción postelectoral. Había estado en el lugar correcto, pero a una hora incorrecta. 
Caminaba, como digo, por aquella calle, cuando se dieron los resultados y la tendencia era irreversible.  Así debió ser, porque el silencio de la noche se quebró entre gritos de júbilo de cientos de jóvenes (aquella es una zona universitaria) que comenzaron a salir a la calle. Festejaban, se abrazaban, saltaban. Iban todos en la misma dirección, por la Pennsylvania Avenue, hacia la Casa Blanca. Imposible perderme aquello aunque perdiera el Metro. 
El contingente se nutría conforme nos acercábamos a la residencial que se ubica en el número 1600 de aquella Avenida. Ya no sólo jóvenes, sino adultos caminaban. No sólo a pie, sino en carro, las personas festejaban. El sonido se incrementaba. La bandera estadounidense, en mano de los jóvenes, ondeaba a la luz de las farolas de la ciudad. Sus colores podían reconocerse en pantaloncillos, sombreros y pelucas. Todos con teléfono en mano, fotografiando y videograbando el momento de su celebración. Compartiéndolo por las redes sociales. Muchos eran los que iban, pocos los que regresaban; aquéllos disfrutaban el resultado, estos, quizás, fueron sorprendidos frente a los jardines de la Casa Blanca por la noticia de un candidato sin triunfo.
Seguí los pasos de la multitud y sus porras, hasta el centro de gravedad. 
A la puerta de la residencia oficial, el festejo era mayúsculo. Las caras alegres coleccionaban todos los rasgos étnicos imaginables. La bandera americana compartía el espacio con otras banderas en las manos de, quizás, estudiantes de intercambio que fueron contagiados por el júbilo. Los blasones en las puertas de la Casa Blanca no sólo pertenecían a otras naciones, sino a movimientos sociales. Todos celebrando, un mosaico. 
Sentada en los hombros de su amigo y con megáfono en mano, una jovencita animaba la porra. O-ba-ma, O-ba-ma, O-ba-ma. Four-more-years. Su voluntad rebasaba la cansada garganta que se le cerraba a cada grito pidiendo una pausa; en pocos minutos, fue sustituida por otra joven con igual ánimo, pero mejor voz. 
Otra muestra espontánea de unidad. Por unos instantes, todas las otras muestras de alegría fueron sofocadas por el unísono del himno nacional. Con la mano derecha en el pecho y retirándose los sombreros del Tío Sam, todos seguían las estrofas. Luego, otra vez, cada quien a lo suyo. 
Festejaban la reelección, pero también a ellos mismos. Del ejercicio de uno de los sistemas electorales más complicados y poco justos en el mundo, había ya un ganador y los americanos celebraban. Algunos inconformes habrá, pero lo que se espera es la observancia de las reglas. Como parte de la celebración puede contarse el discurso del candidato que no será favorecido por el voto del Colegio Electoral: por el bien de su país, le deseó lo mejor al presidente reelecto. 

Después de más de un mes, me regreso a mi país. Estoy muy agradecido con la vida por la oportunidad de haber colaborado, en este tiempo, en algunos proyectos de oficinas gubernamentales americanas. A mi esposa e hijas, agradezco el soportar la ausencia y la distancia. Agradezco a todos quienes leyeron estas postales. 

domingo, 28 de octubre de 2012

Postal desde Charleston 5

El "Querrier Diner" es el primer restaurante inaugurado después de la Segunda Guerra Mundial, acá en la capital de Virginia de Occidente.
Allá, por 1946, el "American Restaurant Magazine" patrocinó la publicación de un número especial dedicado a explicar sus (hasta entonces poco conocidas) estufas a gas, sus modernos electrodomésticos, su edificio con grandes ventanales erigido por la emblemática firma "Kuhn Construction Co.", bajo las órdenes de los visionarios Hermanos Young, según los planos del arquitecto Glenn C. Hancock. Un ícono de la modernidad de la mitad del siglo pasado. 
Para mi fortuna, se conserva como en aquel entonces, la comida es deliciosa y queda a un par de cuadras de donde laboro. La vida, al momento del "lunch", es bella.
Acá, lo más significativo es que la estampa ha conservado sus colores originales por razones genuinas: no se trata de un truco para atraer turistas; sencillamente sucedió. En las mismas mesas, los mismos comensales y el tiempo que no pasa o lo hace sin prisas. Quien llega a los almuerzos del "Querrier Diner", lo hace para quedarse a envejecer. La clientela se transmite por generaciones y tiene árbol genealógico propio. Mas forzados por la vida que por decisión propia, somos pocos los que vamos de paso.
Piso con patrón de ajedrez, percha al lado de cada mesa, barra lateral frente a las estufas, asientos de piel color vino. Una instantánea que capturó ese episodio de la postguerra. Fotografía que se resiste a cambiar y cuyo involuntario esfuerzo, aunque por distintas razones, agradecemos todos sus clientes.
Hay, sin embargo, algunos detalles que nos recuerdan que, fuera de esas puertas, la vida avanzó. El ejemplo perfecto lo regaló Leslie, cajera habitual, el martes pasado.
Con agradable sonrisa, como todos los días, Leslie recibía a sus clientes; la obvia variación se encontraba en su amoratado ojo izquierdo. Imposible no percatarse. Pero ella actuaba como si nada y yo, tragándome la sorpresa, correspondí de igual manera. Y no era el único: sentado en la barra y esperando la orden, viendo por el espejo frente de mí, me cercioré de que nadie preguntaba o se sorprendía o se perturbaba con semejante manchón sobre piel tan clara. Un asunto cultural, pensé: no meterse donde no te llaman y que el mundo siga, es parte del estereotipo más rancio del "american way".
Pero no pude dejar de involucrarme. Detrás de ese ojo inflamado, imaginé había una terrible historia de machismo con olor a dólar del que no estaba dispuesto a ser cómplice por omisión. Algún teléfono o correo electrónico habría para denunciar el asunto. 
Alistando lo que pensé terminaría siendo tremendo expediente, pregunté a Liv, mesera y hermana de la afectada. Soltando risotadas, fulminó mi carrera de servidor social: aquella lesión es consecuencia de las clases de artes marciales a las que Leslie asiste tres veces por semana... tiene, al hombro, varios campeonatos estatales y, por algún tiempo, resultó aspirante a las olimpiadas, me dijo. Así que ni pensar que el novio, con quien tiene cuatro años viviendo, pueda ponerle un dedo encima. O bien, si lo hace, llevaría las de perder. 
Mas o menos así la historia de ese ojo morado que rompió la tranquilidad (la mía, al menos) de un lugar donde ni el tiempo pasa.
En una atmósfera de mitades del siglo pasado, una experta taekwandoín. Un exacto equilibrio entre pasado y presente que solo puede suceder en el centro de una ciudad que ya comienzo a sentir como propia... justamente cuando ando haciendo maletas para irme a Washington y atender asuntos relacionados con la responsabilidad que me encomendaron en Virginia de Occidente.
Por cierto. Cuando supo sobre mi viaje a esta parte del planeta, don Jesús R. Cedillo me pidió coleccionar, a su salud, una experiencia: pescar en río. Con algo de suerte, y si el clima lo permite, este fin de semana estaré con el agua hasta las rodillas intentándolo. 
Cinco semanas alejado de Coahuila. Vaya que fuera del "Querrier Diner", el tiempo pasa rápido, y así la vida.
Ya los pondré al tanto. Desde acá, mando saludos.


domingo, 21 de octubre de 2012

Postal desde Charleston 4

Resulta que entre las personas con las que he convivido hay un guatemalteco, es algo así como una estrella bailando tango. El tango, como se sabrá, es un género musical tradicional en Argentina (y Uruguay, algunos agregan). Apenas se supo, al amigo no dejaron de lloverle propuestas para que, en estas semanas que nos quedan, sea el profesor y les enseñe un par de pasos.
Frente a donde he vivido en las últimas semanas, vive una argentina que se casó con un peruano y se vino a vivir a Virginia de Occidente hace más de cuarenta años. Cuando se enteró de la existencia del bailador, se ofreció a encontrar la música perfecta y compartirla con el grupo. Y así lo hizo. O casi. Resulta que la señora (tendrá unos setenta años) envió algunos videos de Lucero Tena, excepcional bailarina del flamenco que es, como se sabrá, un estilo de música y danza de Andalucía, comunidad autónoma de España. Y, como si fuera poco este nudo, resulta que esta excepcional expositora del arte andaluz, no es de España, sino de México. De Durango, para ser más preciso.
Y, a todo esto, ¿Cómo fue que un guatemalteco se convirtió en experto bailarín de un ritmo argentino? La historia, parece, se remonta a la juventud de sus padres quienes, por razones comerciales, viajaron tanto a Argentina que él, prácticamente nació a ese ritmo. O algo así.
Así de pequeño es el mundo. Entiendo que, para el tiempo en que deba despedirme de mis nuevos amigos, es poco probable que alguno pueda estar anotado en el programa "Dancing with the Stars" ejecutándose alguna pieza de Carlos Gardel o Astor Piazzolla. Pero los reflectores son lo de menos.
Acá, en tan solo algunas semanas, un grupo heterogéneo puede integrarse y buscar hacer algo en común. Es, creo, mucho a lo que está acostumbrada una comunidad en donde hay de todos colores y procedencias. Claro que de todo hay, pero así las cosas.
A fin de cuentas, no somos más que personas viviendo bajo el mismo cielo. Compartimos un espacio y un tiempo y tenemos las mismas preocupaciones. Y esto se extiende a la comunidad y al mundo, sin exagerar.
En Charleston, por ejemplo, se está viviendo un proceso para rescatar su centro, su "downtown" como le dicen. En algún momento, hace años, a la comunidad dejó de importarle lo que pasara en ese cuadro de la ciudad y, poco a poco, se convirtió en un espacio lleno de edificios abandonados y un nido de delincuentes. Ahora, se ha conformado un patronato (gobierno, iniciativa privada, artistas, todos de la mano) y se han dado a la tarea de organizar eventos culturales, recuperar espacios públicos y reactivar la actividad económica. ¿Suena familiar? Con algunas variantes, a mi me recordó "La calle cobra vida" de Saltillo. ¿Cómo explicar que, en dos lugares tan distantes, pueden estarse viviendo procesos similares? Finalmente, repito, somos personas y vivimos bajo el mismo cielo.
Algo similar me ocurrió el año pasado, en la capital de Perú. El déjà vú de las políticas públicas. Cuál no sería mi sorpresa al ver, en domingo por la mañana, una "Ruta Recreativa" cruzando sus principales avenidas. Y ni al caso regatear la originalidad de la idea. Poco sirve saber quién fue el primero que hizo qué o cuál ruta es más extensa, o más ancha, o más concurrida. Al fin de cuentas, cada ciudad tiene la propia y les ha servido.
Acá, en la capital de Virginia de Occidente, ya encontraron qué hacer con las columnas que sostienen los puentes, esos espacios muertos. Dentro de un programa de arte público (para más referencia, visitar http://publicartcharleston.org/) los artistas con propuesta se expresan.
Total que ahora, esos espacios son parte de una colección de unas sesenta piezas de arte público debidamente catalogadas y editadas en un pequeño volumen que se entrega a propios y visitantes y que, de paso, contribuye a la estrategia turística y comercial de la localidad. Un proyecto redondo ejecutado sin mucho aspaviento.
Somos personas y vivimos bajo el mismo techo. En términos generales, compartimos los mismos intereses y vemos, con agrado y agradecimiento, las propuestas honestas que pretenden hacer de nuestro entorno un mejor lugar para vivir. La honestidad, une.
Por eso duele cuando se anuncia una nueva constitución que, se dice, viene a fortalecer, entre otros aspectos, la transparencia. Pero resulta que no se sabe (ni se sabrá) cuánto costó, ni a quién se le pagó, ni si realmente se necesitaba todo ese circo.

O si hubiese sido mejor, por ejemplo, usar ese dinero para nuestros artistas.

domingo, 7 de octubre de 2012

Postal desde Charleston 2

Acá en Virginia del Occidente, Estados Unidos, no ubican la violencia como un tema central en México; por el contrario, conocen a la perfección los principales destinos turísticos y hasta platican de sus planes de pronto organizarse una visita.
Al menos con quienes he platicado, no preguntan (como sí sucedió en el Perú y Ecuador, el año pasado), sobre los muertos o el narcotráfico. Ellos quieren escuchar sobre las costumbres, la historia y los platillos típicos. Vaya agradable sorpresa: Quizás, después de todo y sin restarle la necesaria importancia al asunto, hay mucho por hacer en temas de promoción económica y atracción del turismo.
Para no ir más lejos, el motor económico de la zona donde me encuentro es el carbón mineral. Acá, si alguna diferencia encuentro con Coahuila y nuestra región, se observan altas medidas de seguridad a favor del minero.
¿Por qué no beneficiarse del conocimiento de este estado norteamericano? Si no hace mucho, hasta viajaron al lejano oriente para promocionar la explotación de las minas, ¿Por qué no viajar más cerca para cuidar al minero?
Mucho por hacer promocionando al Estado. Coahuila, por cierto, no figura en las agendas turísticas de aquellos con quienes he platicado. Y no es que mi experiencia sea estadísticamente representativa, pero, cuánto gusto daría escuchar, por estas tierras ajenas, sobre planes para visitar las propias. Ando haciendo mi luchita, a ver si convenzo a dos o tres.
Desde acá, todo se ve diferente. Por eso dicen que los viajes ilustran: nos obligan a recordar que debemos levantar la cabeza y dejar de vernos el ombligo... levantar la cabeza y mirar al horizonte, para darnos cuenta de que no todo el mundo gira sobre los mismos temas y hay otras muchas agendas que pueden y deben explorarse.
Allá en Saltillo, para fortuna de todos, hay un destacado ejemplo de esto que comento: Luis Efrén Ríos Vega quien, por algunos años y debido a los vaivenes de la vida, debió hacer de su inteligencia su única morada.
Anduvo por España refinando los conocimientos que adquirió en la Facultad de Jurisprudencia y puso a prueba en su oficina de Palacio de Gobierno. Después de una destacada carrera dentro del sector público, se forjó un aún más brillante nombre en la academia. Lo hizo afuera: lejos del terreno conocido, lejos de todo manto protector. La perseverancia y el talento; espada y escudo. Como dicen, lo que no destruye te fortalece.
Me siento afortunado por conocerlo desde hace unos diez años. Fue mi maestro en la materia Filosofía del Derecho, en aquellos tiempos de licenciatura. Cuando, para el cierre de la carrera, un grupo de estudiantes quisimos explorar la alternativa de escribir una tesis como requisito para la titulación, fue el único profesor que dio un paso adelante y se ofreció a enseñarnos los pormenores de la investigación. Nos dio su tiempo sin pedir o esperar algo a cambio; sólo por el gusto, imagino, de contribuir con su Facultad. Ya después, por razones académicas, nos hemos vuelto a encontrar y hasta redactado un par de cosas juntos, lo cual, nuevamente, tiene un tremendo significado para quien esto escribe.
Exploró otras agendas allende las fronteras y ahora quiere, puede y lo dejan construir a favor de nuestra comunidad.
A los pocos meses de haber regresado a su ciudad (rechazó, hay que decirlo, oportunidades fuera de su tierra) fundó el Centro de Derechos Políticos (CEDEPOL), y desde esa trinchera ha organizado un sinnúmero de seminarios internacionales, coordinado varios libros, invitado más de 60 profesores extranjeros, ha desarrollado nuevas relaciones institucionales con la FAO, la ONU, el TEPJF y varias universidades europeas (la Carlos III y la Siena, principalmente).
Levantar la cabeza y dejar de vernos el ombligo. Ahí la clave y aquí un ejemplo: Luis Efrén. Buenos momentos tendrá mi maestro.
Mientras tanto, acá se organizó el primer debate presidencial. Hubo, al menos, dos sorpresas: los candidatos no respetaron el formato preestablecido (lo cual fue agradecido por la audiencia, pues el asunto se puso interesante) y el ganador, según las encuestas y contrario a lo esperado, fue Mitt Romney.
Como en cualquier lado, los debates difícilmente cambian al votante ya decidido; fue, sin embargo, un buen momento para que el Republicano aclarara cosas que venía arrastrando en su campaña. Y, quién sabe, en una de esas, hasta el triunfo se le escapa al hasta hace poco invulnerable Obama.

Desde Charleston, WV, un saludo.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Postal desde Charleston

Los políticos son tan falibles como cualquier otra persona, pero difícilmente lo aceptan pues el poder los vuelve ciegos y los nutre con aduladores a tiempo completo. Esto sucede, según parece, en todo el mundo.
De la pluma que hace unos treinta años despeñó la carrera del entonces presidente Nixon, Bob Woodward, ha comenzado a circular el libro "The Price of Politics", una crónica insuperable que explora las muchas razones que pusieron al gobierno de Barack Obama entre la espada y la pared pues, para decirlo rápido, no pudo manejar su endeudamiento.
Periodismo de investigación, el libro cuenta más de 400 cuartillas que sistematizan horas de entrevistas y largas jornadas de trabajo documental; es publicado bajo el sello editorial de Simon&Schuster.
Como si se tratase de una novela, narra la relación entre la administración de Obama y el Congreso y entre ellos y la iniciativa privada y otros grupos de presión. El tejido fino que desarrolla el autor (dos veces ganador del Pulitzer) gira en torno de los 44 días que, durante el verano del año pasado, pusieron a Estados Unidos al filo de la quiebra. Narra los orígenes del gobierno, de la soberbia en la que germinaron las primeras decisiones (Obama pensaba que podía hacerlo todo solo, los resultados en las urnas lo respaldaban, según decía) y la manera en que el Premio Nobel se iba aislando, rodeado de aduladores y personas que no resolvían los asuntos importantes.
En Estados Unidos, como en muchos otros lados, la transparencia es tema importante. También, como en muchos otros lados, hay mucho camino por avanzar y promesas por cumplir. De eso da cuenta el autor. 
Una de las muchas anécdotas reconstruidas en este libro, a manera de ejemplo: Uno de los primeros desencuentros de Obama, ya como presidente, con el sector privado encarnó en la persona de Ivan Seidenberg, CEO de Verizon. 
Después de varios sinsabores que el empresario sufrió por la indiferencia del Presidente (consecuencia esto del bajísimo nivel profesional de quienes le rodearon y porque él no quiso ser orientado), publicó una serie de recomendaciones de lo que, desde su punto de vista, debía hacer Obama. La Casa Blanca lo tomó como un atrevimiento (¿Quién se había creído Seidenberg para recomendarle algo al Presidente?).Después, en conferencia de prensa, diría que parecía que Obama ya estaba aprendiendo a ser presidente (¡otro atrevimiento! Nadie sabe más que el Presidente, dijeron). Cuando trataron de llamarle la atención, Seidenberg fue muy claro: "nosotros estaremos aquí -le dijo a la interlocutora enviada por la Casa Blanca--cuando ustedes ya se hayan ido; deben entender que toda su agenda progresista y todos estos momentos que anuncian como únicos e históricos se pueden perder solo porque personas como yo hemos decido sentarnos y esperar a que ustedes estén fuera". La traducción hecha es más o menos directa del inglés. 
Señala lo que todo político olvida: ellos van de paso. Todos los demás, los ciudadanos, siempre estarán (estaremos) ahí: y el desprecio de la soberbia del político suele y debe ser castigado con la indiferencia e incredulidad del ciudadano. Basta con que nos hagamos a un lado, para que no puedan ni apachurrar un tomate sentándose sobre él. 
Las expectativas generadas sobre la administración Obama, pronto se convirtieron en desencanto. Poco a poco, relata Woodward, Obama se fue quedando solo: "When you need friends, it's too late to make them", nos dice Woodward. Llegó el momento en que el Presidente estaba rodeado de personas que no podían ejecutar ni una sola instrucción, la administración se caía en pedazos. Que escuche quien tenga oídos.
En política no hay soluciones perfectas, ni recetas. Pero una cosa es segura: quien se rodea de enanos, podrá sentirse un gigante. Pero lo será de mentiras, con pies de barro. La política  no parece tan diferente de este lado del Río Bravo. ¿Habrá reelección? Algunos dicen que  sí: el candidato opositor parece tan malo, que las pifias del actual pueden fácilmente  olvidarse. En un mes, más o menos, lo sabremos.

Estaré en Charleston, capital de Virginia de Occidente Estados Unidos, colaborando en la construcción del Plan Maestro del "West Virginia Higher Education Policy Commission". Si me honra con el favor de su lectura, en las próximas semanas, desde acá estaré enviando algunas postales. 

domingo, 9 de septiembre de 2012

Gobernar en la ignorancia o por malicia

Cuando el gobernador anuncia que en su administración pronto se informará, diariamente, sobre los ingresos y los egresos (VANGUARDIA, septiembre 7 de 2012), es impreciso y exagerado.
Y así se le fue una sexta parte de lo que podría ser su gobierno. Administrando entre imprecisiones, tapando huecos, anunciando que las cosas cambiarán pasado mañana. ¿Por qué las inconsistencias?, ¿será porque carece de datos e información confiable, o no es más que la necesaria consecuencia del lobo que quiere ser visto con piel de oveja? Finalmente, la imprecisión y la exageración, en conjunto, son una manera de mentir.
Desde la campaña, este gobierno ha jurado ser un convencido de la transparencia. Abultadas iniciativas ha presentado al respecto y el tema aparece en sus discursos hasta el abuso. Pero, ni en la realidad ni en el papel, la evidencia respalda el dicho.
Esta semana, en el Congreso, se aprobaron diversas reformas (propuestas, desde mayo, por el gobernador) a la Ley de Acceso a la Información Pública. Se ha querido destacar, como plato principal, aquello de que el Instituto para la transparencia (ICAI) podrá imponer multas a los funcionarios incumplidos. Pero el tema tiene muchas otras aristas y, como apenas se dijo en este espacio la semana pasada, el demonio se esconde en los detalles.
Algunas joyas del flamante documento:
Una de las "novedades" de la iniciativa fue la de incorporar a la Auditoría Superior del Estado como sujeto obligado. ¿El detalle? Pues que la Auditoría Superior es sujeto obligado desde hace unos siete u ocho años, cuando el tema fue legislado en Coahuila. El gobernador lo propone como una novedad, pero basta con visitar la página de la Auditoría (www.asecoahuila.gob.mx) para darse cuenta. Da miedo pensar que el más profesional equipo de asesores que el Gobierno pudo pagar para hacerle su iniciativa, sea ignorante. y, finalmente, quien firma la iniciativa es el gobernador. Pero ¿será que lo ignoran o se hacen los que no saben?
Otra novedad recién aprobada (legitimada, pues) por los legisladores, se refiere a la obligación que tendrán los fondos y fideicomisos públicos de proveer información pública mínima. ¿El detalle? Pues que esa información no estará disponible sino hasta pasados 365 y hasta 730 días naturales posteriores a la publicación de la reforma. Y, la cereza del pastel, léase el artículo tercero transitorio, cuando se trate de información sobre fideicomisos públicos: "La obligación comprende aquella (información) generada a partir de la fecha en que entre en vigor, no estando obligados a entregar aquella generada con anterioridad al inicio su vigencia." En otras palabras, el gobierno tiene otros dos años para hacer lo que quiera a través de fideicomisos sin que podamos conocer los movimientos. El candado de este transitorio, por cierto, protege todo lo de la megadeuda. Aquí no parece caber la ignorancia, sino la malicia.
Por esto, cuando el Gobernador anuncia que en su administración pronto se informará, diariamente, sobre los ingresos y los egresos, es impreciso y exagerado. Podrá saturarnos de balances y hojas de cálculo, pero al menos por los próximos dos años faltará una importante rebanada al pastel: los fondos y fideicomisos públicos.
Además, quienes ven como un avance aquello de que el Instituto para la transparencia pueda multar a los funcionarios incumplidos, pudieran pasar por alto que no es sino un mecanismo para lavarse las manos: "quien debe sancionar es el ICAI, no yo", dirá el gobierno, y el Instituto asumirá su incómoda posición de sparring. Así la aplicaron con la muy anunciada transparencia para los sindicatos: el gobernador lo propuso, pero fue (casualmente) el único lugar donde la mayoría quiso meterle mano y dejar el tema para después. "yo propuse, pero los diputados dispusieron", diría el gobierno y que sea el Congreso el sparring.
Tan revuelta el agua, lo único que parece claro es esto: los tres lemas utilizados hasta hoy en el Gobierno de Coahuila (muchos en poco tiempo) no son más que el cumplimiento de aquél viejo adagio, "dime de qué presumes y te diré de qué careces".

Cuando la violencia estallaba en las calles, decían "Aquí se sonríe". Se pasó, luego, al lema "El Gobierno de todos", pero un mensaje tan incluyente en un gobierno de tan pocos, hasta parecía la mala broma de alguien con un negro sentido del humor. Ahora usan "Una nueva forma de gobernar". Y, en realidad, son las mismas personas y las mismas costumbres (menos carisma a la cabeza, dirán algunos) que terminaron hundiendo en fango al Estado y endeudándolo por las siguientes tres décadas. A como van, dentro de tres meses cambiarán al siguiente lema: "El mejor gobierno de México". Pero, ya se sabe: dime de qué presumes…

domingo, 2 de septiembre de 2012

Transparencia, y en los detalles el demonio

A un año de la megadeuda, nadie ha podido ni querido dar una explicación
En cuanto a la transparencia, hace tiempo que en Coahuila el problema no está en sus leyes.
No solo en la particular de Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, sino en otras muchas leyes cuyo contenido está relacionado con la transparencia y el combate a la corrupción (la Constitución a la cabeza), Coahuila se encuentra a la vanguardia. Donde el asunto no ha cuajado es, precisamente, fuera del papel y la tinta.
Todavía hoy, a más de un año en que el asunto de la megadeuda robó plana, nadie ha podido (ni querido) explicar dónde se aplicó el recurso: ni el debido, ni la totalidad del flujo financiero de todo un sexenio, y una serie de contratos de deuda a corto plazo, que no explotaron en la cara, por el que se pagaron altísimos intereses y de los que poco, hasta ahora, se sabe. Así las cosas, podrá reformarse la Constitución y jurarse un compromiso con la transparencia, pero no es más que un truco propagandístico.
 Quien con el pie izquierdo inicia, así termina o tropieza. En esto, el borrón y cuenta nueva no aplica. Las escaleras se barren de arriba hacia abajo, y quien busque edificar con bases sólidas debe, primero, limpiar el terreno.
A cuenta todo esto para tener la memoria fresca pues, hace algunos días, el Gobierno del Estado publicó tres acuerdos que crean igual número de Comités a manera de órganos de apoyo de la Administración Fiscal General. Se trata de las instancias que toman tres decisiones importantes en el manejo del ingreso público: primera, quiénes pueden pagar sus contribuciones en especie, con bienes y/o servicios; segunda, a quiénes y por qué montos se condonarán multas por contribuciones no pagadas en tiempo y forma; tercera, a dónde irán a parar los bienes de comercio exterior que hayan sido embargados precautoriamente.
 Los tres acuerdos son dignos productos de lo que parece ya la costumbre de esta administración: un cúmulo de erratas e imprecisiones, consecuencia de un trabajo poco cuidado y de baja calidad. Y eso que no son más que la copia de los mismos Comités creados, precisamente, cuando lo de la deuda estalló en 2011.
A un lado esto, lo importante aquí es que el demonio está en los detalles. Mientras que la conformación de un Comité debiera enriquecer la toma de decisiones (gracias a la pluralidad de sus componentes), en la práctica y en nuestra historia, no ha servido sino para diluir la responsabilidad. Además, en la manera en que fueron diseñados, las decisiones de los tres Comités disfrutan, por así decirlo, de un velo de opacidad.
 El octavo lineamiento de cada uno de los tres acuerdos establece que será en un libro donde el Secretario Técnico consignará los acuerdos tomados, y agrega que "dicho libro lo deberá conservar debidamente resguardado". ¿Y la transparencia? Y podrán decir que todas las decisiones que ahí se tomen podrían conocerse a través de una solicitud de información. Pero lo dudo. Además, resulta engorroso y disuasivo tener que estar, mes tras mes, presentando solicitudes para ver qué nueva información hay.
Para decirlo rápido, bajo el velo de la opacidad, a través de un esquema donde todos toman la decisión y, por lo mismo, nadie es el responsable, estos tres Comités podrían servir para tratar muy bien a los amigos y de manera injusta a quienes no comulguen y se arrodillen. ¿Pues no que mucho compromiso con la transparencia?
 El asunto fue puesto sobre la mesa el viernes pasado, en sesión del Congreso del Estado. Como de costumbre, la mayoría no quiso entrarle al debate y se decidió mandar el asunto a la congeladora. Ahí espera el olvido.
 En Coahuila, las leyes de transparencia podrán estar a la vanguardia; la voluntad política para conducirse conforme a sus principios, sin embargo, en la retaguardia.
Cómo andaremos cuando el tema ha trascendido ya tres administraciones sin que,a la fecha,alguien cumpla a cabalidad con la publicación de la llamada "información mínima". Ni lo mínimo se cumple. Ni se cumple, ni hay voluntad para que se cumpla.
El Instituto de Acceso a la Información, ICAI, todavía hace sus reportes con un instrumento concebido como transitorio, hecho mientras el tema avanzaba. En las leyes puede redactarse lo que se quiera, en la práctica es donde no se hace el trabajo.

 Por cierto, sobre la opacidad en los Comités, la ausencia de reacción de parte de la instancia que debiera andar en esto, el ICAI, a nadie sorprende. Ahí, la noche parece eterna