Sobre el proyecto...

Archivo de las colaboraciones publicadas semanalmente en VANGUARDIA (Saltillo, México) en el espacio "En la Agenda" sobre lo que se observa en gobiernos subnacionales... Porque no se trata de un solo gobierno: son los mismos detalles que se ven por todos lados. Lo que lee pudiera ser de cualquier gobierno... o un gobierno cualquiera.

domingo, 27 de enero de 2013

Dime de qué presumes

Impresionante en las promesas, decepcionante en los hechos
Gobierno impresionante en las promesas, pero decepcionante en los hechos. Y, seguramente, en la insistencia por encontrarle fondo y forma a aquella promesa de que lo mejor estaba por venir, esta fue la Semana de la Transparencia. Que levante la mano quien se la creyó.
La primera promesa incumplida del todavía Gobernador ha sido la de transparentar su declaración patrimonial. Lo venía diciendo desde campaña, pero ya sabemos cómo el viento se llevó esas palabras. Pero también lo firmó, el 11 de septiembre del año pasado para ser precisos. Se comprometió a "hacer pública mi declaración patrimonial al inicio de mi mandato, llevando a cabo esta acción anualmente hasta el término de mi gestión" (oficio CJ/COE/0246/2012 del Gobierno del Estado). También se comprometió a "promover ante mis colaboradores de primer y segundo orden el mismo ejercicio". Cuando, en el arranque de esta Semana de la Transparencia, VANGUARDIA le preguntó "¿se van a transparentar también los bienes personales, como se hace en el Gobierno Federal?", dijo "En el caso mío sí, pero es una decisión personal, creo, en los términos de seguridad, porque eso conlleva un riesgo" (Enero 22, 2013).
Dijo que sí, pero no cuándo; y de la promoción que haría, ni hablar. Además, si lo va a hacer como la simulación esa de la "Nómina de los Burócratas", que mejor se ahorren los honorarios del desarrollador del sistemita. 
La Ley de Acceso a la Información, artículo 19 fracción IV, obliga a publicar "La remuneración mensual por puesto de todos los servidores públicos por sueldo o por honorarios, incluyendo todas las percepciones". En Internet, siguen publicado esta información como en el sexenio pasado (¿no que una nueva forma de gobernar?) y la "Nómina de los Burócratas", recién anunciada con bombo y platillo, no satisface la obligación de Ley. 
En la entrevista de inicio de semana, el titular del Ejecutivo dijo: "La transparencia no es solamente cuánto gana una persona, o cuánto costó una obra, sino la transparencia debe de ser toda la información que nos permita a nosotros ser mejores". Y podríamos estar de acuerdo en la primera parte, pero ¿cómo beneficia, cómo "ser mejores", con una información que no permite siquiera constatar si hay o no enriquecimientos inexplicables? Impresionante en las promesas, decepcionante en los hechos.
Miles son los burócratas que trabajarán con ética y viviendo de lo que cobran. Pero no todos, de la noche a la mañana, son socios en empresas dueñas de medio Coahuila.
Si este Gobierno estuviera en verdad comprometido con la transparencia, en lugar de tomarse una fotografía con los Alcaldes que ya hacen su maleta, debiera ponerse a cumplir la Ley a cabalidad. Porque, dicho sea sin rodeos, no la cumple.
¿Algunos ejemplos? Por Ley, debiera publicarse "Respecto de los contratos celebrados por el sujeto obligado, un listado que relacione el número de contrato, su fecha de celebración, el nombre o razón social del proveedor y el monto del valor total de la contratación". ¿Qué se publica? Una gráfica tipo pay bajo el título "Compras realizadas, distribuidas por tipo de compra". Debiera, por Ley, publicarse "La calendarización de las sesiones o reuniones públicas a que se convoquen, y en su caso, la minuta o acta correspondiente". Y mírese, por ejemplo, a Desarrollo Social que sólo publica un puñado de minutas anteriores al 2006 o a la Secretaría del Trabajo, que sólo tiene una minuta arriba (del 21 de junio de 2012). O a Turismo, que publica minutas con faltas de ortografía. Y la lista puede seguir. 
Por cierto, en el "Programa Especial de Transparencia" de este Gobierno, la meta en publicación de la Información que les obliga la Ley es del 80% (publicado en septiembre de 2012). Es decir, poco les importa incumplir con, al menos, un 20% de lo que la Ley obliga como mínimo. 
Léase este Programa, hasta amargamente cómico es. El diagnóstico de este documento de política pública cierra con esta frase: "Parafraseando a Neil  Armstrong, se podría decir que las acciones que se están llevando a cabo en el ámbito de la transparencia son "un pequeño paso para el hombre pero un gran salto para la humanidad".  Así, tan ligeros. 

¿Semana de Transparencia? Que se aclare a dónde se fue lo de la deuda, y sería el Sexenio de la Transparencia. Pero eso implica trabajar en serio, y ahora lo único que quieren y pueden es algo cosmético.

domingo, 20 de enero de 2013

Legislar a destajo

¿Tendrá todo esto algo de malo? Porque, en una primera aproximación, ser tan productivo pareciera no ser malo. ¿O sí? 
Lo dicho en otras ocasiones. En Coahuila, el Ejecutivo salió muy Legislativo. A la fecha ha presentado al Congreso no menos de 66 iniciativas de reforma. 
¿Alguna opinión al respecto? De las muchas que pudiera haber, aquí la hecha por el  Consejero Jurídico el último día del año pasado: "Hoy como nunca antes en la historia de Coahuila se han presentado la mayor cantidad de iniciativas de Ley o de reformas". Y eso debe ser bueno, a sus ojos. Más mejor, dicho sea para estar a tono. Pero claro, no puede opinar otra cosa. 
Tan productivo legislador salió quien debiera ser administrador, que hasta en su mensaje de inicio de año, el todavía gobernador reafirmó el cumplimiento de una de sus primeras promesas de campaña, que se presentará el texto de una nueva Constitución. Normas por aquí y por allá. 
¿Tendrá todo esto algo de malo? Porque, en una primera aproximación, ser tan productivo pareciera no ser malo. ¿O sí? 
A cuenta un par de frases sobre la productividad legislativa. Fueron dichas en marzo de 2011 por el entonces Presidente de la Junta de Gobierno del Congreso del Estado. El Congreso, dijo, no es una empresa "que haga licuadoras, automóviles (.) aquí en el Congreso no estamos en una empresa de este estilo, aquí es un trabajo eminentemente político". [por eso]. "no es posible estar cambiando eso porque la productividad te lo demanda, no se trata de quien presentó más (leyes), sino cuál es la más importante y de relevancia, con consecuencias positivas. Es un proceso humano no un sistema de producción". Pero los tiempos cambian, y seguramente estas opiniones también. 
En la actual Legislatura, sin embargo, algunos legisladores estarán de acuerdo con el anterior Líder. Seguramente los del PRI a quienes, se nota, la productividad no les quita el sueño. En lo que va de la Legislatura, la mitad de ella para cerrar la cifra, han presentado apenas una decena de iniciativas. Una sexta parte de lo que ha presentado el gobernador, menos de la mitad de lo hecho por los de oposición.
Y es que allá, en el Palacio Rosa, se legisla a destajo, es decir, sin descanso. Pero eso no siempre es bueno. A destajo, como se sabe, también significa "aproximado, sin cálculo previo". Da la impresión de que alguien, dentro del área que maquila iniciativas, quiere justificar su trabajo. Por eso trabajará basado en números, sin importar lo inútiles o inoperantes que resultarán las propuestas. 
¿Ejemplos? Varios.  En este mismo espacio, el pasado 9 de septiembre, se publicó "Gobernar en la ignorancia o por malicia". Se señaló sobre una iniciativa del Ejecutivo en materia de transparencia que, cuando anunciaba como "novedad" la de incorporación de la Auditoría Superior del Estado como sujeto obligado, confesaba ignorancia. También se señaló ahí sobre la "novedosa" obligación que tendrían los fondos y fideicomisos públicos de proveer información pública mínima. ¿El detalle? Pues que esa información no estará disponible sino hasta pasado de uno a dos años posteriores a la publicación de la reforma. Y, la cereza del pastel, el artículo tercero transitorio, cuando se trate de información sobre fideicomisos públicos: "La obligación comprende aquella (información) generada a partir de la fecha en que entre en vigor, no estando obligados a entregar aquella generada con anterioridad al inicio su vigencia". Lo inútil, no inoperante, la simulación.
De lo último: se propuso elevar, a rango constitucional, a la Comisión de Arbitraje Médico como organismo autónomo. Una novedad, dicen; de las primeras en su tipo, aseguran. Pero, aunque en el discurso suena genial ¿en verdad mejorará en algo la calidad de las decisiones con el hecho de llevar la figura a la Constitución?
En el entramado normativo que se querrá borrar, la Comisión de Arbitraje Médico es un organismo público descentralizado con patrimonio y personalidad jurídica propia. La autonomía técnica en las decisiones de la actual Comisión de Arbitraje Médico, ya estaba establecida en la Ley que existe desde 2004. Si, en todo caso, hubiera duda de la calidad u objetividad de sus resoluciones ¿no bastaba con que el Ejecutivo le "apretara -como se dice- las tuercas"? 
Pero, además, si ya pronto habrá una nueva Constitución ¿cuál fue la prisa? ¿No podían esperar un par de meses? Hacer un trabajo consistente y coordinado ¿O será que entre ellos no se hablan? 

Como que cada quien anda haciendo lo que cree es lo correcto. Pero no hay visión en conjunto, o compartida o de Estado. Nada.

domingo, 13 de enero de 2013

Yonkes, y la misma vara

¿Una buena intención justifica caminar a la orilla de la delgada línea entre lo legal y lo arbitrario?
La historia es cíclica, dicen. Los mismos sucesos envueltos en novedad. Situaciones muy parecidas, diferentes personas. 
El cierre de la tercera década del siglo pasado, en Estados Unidos, se vistió de muerte. La "Gran Depresión" hizo lo suyo, cierto. Pero más allá de las travesuras de una mano invisible llamada mercado, la promesa de campaña de Hebert Hoover, de hacer valer a toda costa la "Ley Volstead" (la prohibición del alcohol, promulgada una década antes), incrementó la temperatura y el saldo rojo.
Imposible apretar, en estas líneas, toda aquella historia. Pero a más de uno le vendrá a la cabeza el papel de Elliot Ness y sus "Intocables". Para terminar con los chicos malos, en aquella guerra declarada contra el alcohol, se emprendió una doble estrategia: o verlos como evasores fiscales o verlos como contrabandistas. El famoso agente tomó las riendas en la segunda de las vertientes. 
Las acciones de Ness, quien comenzó con un equipo de 300 agentes para quedarse (pruebas de confianza, versión siglo pasado) con nueve, fueron el detonante de la violencia. ¿Una buena intención justifica caminar a la orilla de la delgada línea entre lo legal y lo arbitrario? Los estudiosos de aquel periodo siguen sin ponerse de acuerdo sobre cómo calificar las acciones de "Los Intocables". Finalmente, sólo contra Al Capone, Ness impulsó más de cinco mil acciones por violentar la ley seca; pero fueron las poco más de veinte denuncias por evasión fiscal (donde no se conoce de alguna gota derramada de sangre) las que terminaron cumpliendo el objetivo.
Además del Saltibus, el municipio arrancó el año con los "yonkes" clausurados. Es un tema de protección civil, dicen. Todo está justificado, entonces, porque no tienen el permiso de uso de suelo en regla, les falta un extintor o no señalaron adecuadamente la salida de emergencia. ¿El detalle? Pues que la clausura se hace  empleando a grupos como  el de Reacción Operativa del Municipio, llamados Groms, o el Cobra. Desvían vehículos, cierran calles y, mientras algunos colocan los sellos de Protección Civil y la Dirección de Ecología y Desarrollo Urbano, otros vigilan el perímetro con armas largas listas para cualquier contratiempo.
Al Municipio no le motiva, oficialmente, la posibilidad de que esos negocios estén relacionados con el crimen organizado.  Pero, por la naturaleza de los operativos, al menos lo sospechará.
Así sucedió con los casinos. Así, con los bares. Y aun cuando todos estamos de acuerdo en que debe hacerse todo lo que se pueda para disminuir el peso específico de los chicos malos, la pregunta es la misma: ¿Una buena intención justifica caminar a la orilla de la delgada línea entre lo legal y lo arbitrario?
No todos los propietarios de los yonkes, creo, están al servicio del crimen organizado. Ni todos sus trabajadores estarán seducidos por el lado obscuro. Lo mismo sigo pensando de los casinos. Y si la autoridad tiene elementos contrarios a los que aprecio (los toros desde la barrera son muy diferentes, podrán decirme) ¿no hay manera de que se aplique más inteligencia en el asunto? ¿En verdad "agarrar parejo" es la táctica más fina que puede ofrecerse?
Muchas veces se ha dicho: la delincuencia se nutre con la falta de oportunidades. La clausura definitiva, y no la búsqueda de la regulación cuando aplique, podría estar cobrándole la factura a los justos y matando de risa a los pecadores. 
Hacer que se cumpla la Ley, es lo mínimo esperado de una autoridad; pero medir con distinta vara, carcome su legitimidad. La expresión paremiológica, viene en enunciado exclamativo: "o todos coludos, o todos rabones". Sin esta certeza, la actuación municipal no es muy diferente a la Inquisición. 

La historia es cíclica, dicen. Allá en Estados Unidos, años después se derogó aquella Ley, todos los actores quedaron viéndose unos a otros preguntándose  para qué, entonces, todo aquel episodio. 

domingo, 6 de enero de 2013

Crónica de una candidatura anunciada

Andamos, pues, muy cortos de estadistas y con sobra de políticos de aquellos de la peor especie.
Más que Gobierno, esta administración se ha vuelto agencia de colocación. 
Lo que se anunciaba desde hace meses, ya tomó forma: desde el Gobierno se construyó la candidatura del aspirante a encabezar, en Torreón, la administración municipal. Fue en esta semana, en el arranque del programa "Banco de Materiales" allá en el Ejido El Tajito, cuando el Gobernador dijo que su Secretario de Desarrollo Social (¡Oh sorpresa!) se separaría del encargo para buscar un puesto de elección popular. 
Más claro, ni el agua: en un evento público sobre un programa financiado con impuestos, el Gobernador habla de las aspiraciones del todavía funcionario. ¿Ilegal? Cómo podría serlo, si las leyes se han confeccionado a la medida. ¿Pocos escrúpulos? Esa es otra historia, pero por ello nadie ha pisado la cárcel. 
A cuenta de aquella frase atribuida a Winston Churchill, "El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones". Andamos, pues, muy cortos de estadistas. Y con sobra de políticos, de aquellos de la peor especie: los que compran simpatías, los que no sobreviven fuera del presupuesto, de esos cuyo legado no es más que deuda.  
Recuérdese que cuando podía aún creérsele al todavía Gobernador (para quien esto escribe, al menos, existió ese momento), una de las cartas de presentación fue la de legislar para que Desarrollo Social no fuera un trampolín de aspiraciones electorales. Como ha sido la constante, fue una promesa que le quedó muy grande.
A los pocos meses, se inventó algunas Secretarías (por tierra, también, aquello de la austeridad por más que digan que no) para hacer un reacomodo y poder perfilar a quien aspira a ser Presidente de la ciudad más violenta de Coahuila.
Una candidatura construida desde hace años, cómodamente desde la plataforma que alquilaría en Torreón o Gobierno del Estado o el Congreso.
Un Ingeniero en Sistemas Computacionales que inició su servicio público en la Jefatura del Departamento de Espectáculos y Alcoholes de Torreón. Buen papel habrá hecho (silencio), pues al poco tiempo se vuelve Recaudador de Rentas de Matamoros.  En el 2000, Coordinador Regional de Desarrollo Social, de donde brinca al Congreso del Estado. Ahí, es de los impulsores de la Secretaría de Desarrollo Regional de la Laguna, de donde fue Subsecretario, para brincar de nuevo a una Diputación Federal que no terminó para seguir perfilándose. 
Un candidato con gris tránsito por la Secretaría de Gobierno y que, como Secretario de Desarrollo Social, ignoró cada letra contenida en la Ley de Desarrollo Social y publicó, apenas, padrones chimuelos de beneficiados. Por ese "buen papel" cuenta con todo el impulso y reconocimiento del Gobernador. Ahí la altura de miras. 
Gobernador que, sobre el actual proceso electoral por cierto, ha dicho que los candidatos deben, ahora, pensar también en su seguridad.
Total que aspiraciones tendrán todos. Y para prometer y decir que se trabaja para los que menos tienen, basta aprenderse un discurso y repetirlo sin rubor. Mírese que aún se usa como bandera de batalla las cifras de CONEVAL sobre disminución de la pobreza, sin detenerse a ver que ahí mismo se explica que el trabajo de quienes han encabezado la Secretaría de Desarrollo Social ha estado mal enfocado. En fin. 
Ahí viene, otra vez, un reacomodo en el gabinete del Estado, en donde apenas y se administra la inercia. Falta ver quiénes, de los que trabajan en el Gobierno, tienen su corazón en Torreón. Atentos también querrán usar su plataforma para irse construyendo la candidatura: así se hace, eso es lo que se premia.
Y pudiera pensarse que a como están las cosas, el asunto debiera estar ya en la cabeza de los de Torreón y no aquí, en Saltillo. Y en parte es verdad. Pero mientras que aquél municipio gana prematuramente un candidato, Coahuila completa pierde (oootra vez) la oportunidad de tener una administración pública profesional, seria y de visión amplia. 

Pero, si desde la cabeza en lugar de administrar con decoro sólo se piensa en mantener el poder, nada diferente se puede esperar. Lo dicho: muy cortos andamos de estadistas.