Sobre el proyecto...

Archivo de las colaboraciones publicadas semanalmente en VANGUARDIA (Saltillo, México) en el espacio "En la Agenda" sobre lo que se observa en gobiernos subnacionales... Porque no se trata de un solo gobierno: son los mismos detalles que se ven por todos lados. Lo que lee pudiera ser de cualquier gobierno... o un gobierno cualquiera.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Lo imposible o la incompetencia

Hace un par de semanas, en su cuenta de twitter, el Presidente del Colegio de Notarios de Coahuila compartió una imagen sacada de la película “Escuela de Vagabundos” (1954) con la leyenda agregada: “No soy vagabundo, soy notario. Esperando a que salgan mis escrituras del Registro”. La libertad de expresión en tiempos de “meme”.

¿Le pareció graciosa la imagen e hizo extensivo el buen momento… o hay un mensaje entre renglones? La intención detrás, de haberla, es conocida por el propio notario. Todos los demás, interpretamos.

En el sureste de la entidad, en materia inmobiliaria y del Registro Público, ha persistido un tema: la oficina registral, consecuencia de la inadecuada implementación de un sistema, medio funciona. ¿Habrá sido esto lo que el notario tenía en mente? Todos los demás, como digo, solo interpretamos.

Por allá a inicios de semestre, en este espacio, se comentó la preocupante situación en el Registro Público y algunas referencias adicionales de cómo, en apariencia, esta administración parece no llevarse bien con temas relacionados con el orden de las propiedades (ver, de favor, “El crack inmobiliario que viene”, VANGUARDIA, agosto 8, 2015). Algunos, en aquel entonces, me recordaron: “A río revuelto…”.

La esencia del asunto está en que 2015 fue el año donde estropearon el Registro Público. Funcionaba tan bien como los otros en Coahuila… pero al experimentarle con el SIRGA (nombre del Sistema de Información Registral y Gestión Administrativa) de Colima y aplicarle unos 30 millones de pesos de presupuesto federal, crearon un problema.

Para febrero o marzo, se pensó todo debía resolverse en un par de semanas. Luego, el compromiso marcó alguna fecha en junio o julio. Cambiaron de titular de oficinas un par de ocasiones, las fechas siguieron retrasándose. Once meses después, el problema ya no ocupa algún buen espacio en los diarios locales (nunca lo hizo en la televisión)… y, sin embargo, el problema sigue ahí.

Como quien esconde la tierra bajo la alfombra, detonaron otras noticias. Lo notarios se convirtieron en los malos por investigar, se descubrió (lo que llamaron) una red de corrupción, rodaron cabezas. Ahí, en ese intrincado sistema de complicidades, dijeron, la razón detrás de la implementación fallida del SIRGA.

Pero el tiempo ha pasado. Un buen número de investigaciones a notarios se debieron por detalles más bien administrativos y los otros, los pocos, ya dejaron de serlo. Los casos graves conocidos por la prensa, por cierto, fueron de otras regiones de la entidad, no del sureste. Las cabezas que rodaron fueron, en su mayoría, de aquellos quienes completaban los gastos con un trabajo vespertino: ninguna de primero o segundo nivel.  En fin, al estilo. En resumen, desde la óptica de los implementadores, se limpió la sangre.

Pero la enfermedad siguió.

Sobre la mesa se ha puesto la siguiente pregunta: ¿por qué se han podido disminuir índices tan complejos como los relacionados con la inseguridad y, al mismo tiempo, no se ha podido hacer que el Registro Público funcione? Es, lo entiendo, una pregunta extrema. Quien sobre la mesa la ha puesto tendrá sus razones. Todos los demás, interpretamos.

¿Será que el ambiente en el sector inmobiliario del sureste de Coahuila es más denso que el del crimen organizado? La pregunta así parece sugerirlo. O, tal vez (y como dicen en algunos discursos) es que necesitan siempre que el Presidente los lleve de la mano: cuando el asunto depende de ellos, nada pueden.  


¿Estarán frente a una tarea imposible o será simple y llana incompetencia?

domingo, 20 de diciembre de 2015

Mentir, el pecado

Hará una semana, en el marco de una misa en Monclova por el territorio de AHMSA, el Obispo de Saltillo dijo (palabras más, palabras menos) que nuestros políticos ofrecen esclavos a la industria extranjera, que las reglas están hechas para que no se generen derechos ni antigüedad, que los políticos son cínicos, mentirosos, ignorantes e ineptos (Agencia Infonor, diciembre 12, 2015).

De las reseñas, ninguna referencia directa: no hubo nombres ni apellidos. Pero, sin duda, más de alguno se puso el saco. Cada quien, la parte que tome.  

Días después, el todavía gobernador respondió en entrevista hecha en Monclova: “A lo mejor el Obispo debería reflexionar y ver la información que tenemos: la pobreza laboral en nuestro Estado ha disminuido; somos el primer Estado de mayor formalidad en 70 por ciento de jóvenes y 65 por ciento en población abierta” (VANGUARDIA, diciembre 14, 2015).

Hasta aquí, ninguna novedad. Tampoco es que se diera respuesta a los cuestionamientos del jerarca católico, pero algo debía decirse. Pero ahí no terminó la respuesta.

El titular del Ejecutivo, agregó: “Al Obispo le diría que es pecado decir mentiras, por cierto, hay que checar las denuncias que hay en la Junta de Conciliación y Arbitraje contra él”. Cuando se le insistió si el representante católico es una persona que miente, afirmó: “Eso fue lo que dije” (VANGUARDIA, fecha ya señalada).

¿Por qué la necesidad de calificar al Obispo? ¿A qué responde la referencia de revisar las denuncias laborales en su contra? ¿A cuenta de qué el enfrentamiento?

El Obispo de tierras saraperas es de los que polarizan la opinión, no a todos cae bien. Tampoco quien despacha en Palacio Rosa, por cierto. Pero en la forma está el fondo y esto no es concurso de simpatía.

La reacción del todavía gobernador hace suponer diferencias fuertes contra la cabeza de la Iglesia local. ¿Cómo interpretar, desde la arena del poder laico, la referencia al pecado? Dirán algunos que el primero en pisar fuera del templo fue el Obispo. Pero, siguiendo la tónica, ¿así vamos: ojo por ojo? ¿No era suficiente presentar sus datos y, quien quisiese, que llegara a su conclusión?

Ahora que no es la primera vez que el Obispo habla de la nueva esclavitud que percibe. Lo ha señalado sobre el trabajo en las minas al norte de Coahuila (La Jornada, febrero 20, 2012; VANGUARDIA, julio 26, 2012); lo ha hecho también durante su homilía, por considerar venía al caso (La Jornada, agosto 3, 2013). Este año, no fue la primera ocasión que sus declaraciones fueron rescatadas por la prensa (véase Milenio, junio 29, 2015)… pero entonces no provocó tanto. 

Si contra el Obispo hay procedimientos laborales (al menos), pues debiera esperarse una justicia impartida de manera imparcial y pronta. Pero aquí el exceso: la referencia del Ejecutivo suena a amenaza, trastoca la imparcialidad: la información privilegiada como instrumento de dominio.

La escalada en el tono del Ejecutivo sería, para esta administración, normal. A quien opina diferente, de alguna manera, le recuerdan los esqueletos que tiene en el closet. Cuando el disidente insiste, alguien los descubre. Todo, da la casualidad, llamando al purificador manto de la legalidad. Pero el recuento de esas casualidades es material para otra colaboración.  


En una de esas, la molestia expresada en una respuesta excesiva no viene ni siquiera de las declaraciones del Obispo, sino de su participación en aquello de las tierras en Noria de la Sabina, General Cepeda. Y ahí sí, detrás de bambalinas, pocos saben lo que hay.  

domingo, 13 de diciembre de 2015

Megadeuda: ¿Que siempre sí?

Eso de “megadeuda” resulta tan viejo que, hoy por hoy y si de montos hablamos, habrá estados más presionados en sus finanzas que el lugar donde el tema nació a la luz pública, Coahuila.

Siendo tema viejo, sin embargo, no ha perdido vigencia: El monto de lo debido en Coahuila es apenas el inicio.

La lista es larga. La falsificación de documentos, la integración de una red que aparentemente involucró funcionarios estatales, federales y empresarios, las reformas a la ley local de deuda que lograron desactivar pretensiones jurídicas de justicia, reestructuras que complican el rastreo del dinero, un exgobernador buscado por autoridades internacionales, un gobierno unido por línea de sangre con aquél donde todo empezó, el esfuerzo por “darle vuelta a la página”… entre otros aspectos. Esto hace de la “megadeuda” Coahuila un tema vigente.

Tan vigente que se ha hecho un “megapago” de intereses, sin que la suerte principal se reduzca. Tan vigente que cuando al todavía gobernador le preguntan sobre el destino de todo ese dinero, solicitándole responda con un sí o un no, no hay de otra más que irse por la tangente. 

Tan vigente que, según parece, el gobierno de Coahuila anda buscando se imparta justicia obteniendo dos órdenes de aprehensión contra dos ex funcionarios estatales y tramitando una extradición.

O algo así.

VANGUARDIA destacó en fechas recientes la declaración del titular de la Procuraduría en su participación dentro del marco de la Glosa del Informe. La contundencia de la respuesta fue tal que en la editorial de este medio se publicó un texto bajo el título “PGJE: el arte de cantinflear” (VANGUARDIA, diciembre 10, 2015); entre sus párrafos: “La vocación del Procurador por el discurso hirsuto obliga al uso reiterado de las comillas porque resulta difícil dar por sentado que efectivamente dijo algo o refirió de forma inequívoca una acción  realizada por la dependencia a su cargo”.

Como si se tratara de un test de Rorschach, el de las manchas al que se le provee de significado, acá se ha querido entender que efectivamente andan buscando se imparta justicia, que siempre sí.

Para la memoria, sin embargo, una declaración a inicios de 2013 del entonces Secretario de Finanzas (hoy despacha en Educación): “En cuanto salió  la orden de parte del juez en Estados Unidos revisamos las cuentas del Gobierno del Estado y, como se los hicimos saber a todos los medios, no existe evidencia de que del gobierno del Estado hayan salido esos recursos a una cuenta particular” (VANGUARDIA, marzo 16, 2013).

O hicieron las cuentas de nuevo y no salieron igual, o mágicamente aparecieron evidencias hasta entonces desconocidas, o se esperan novedades en la prensa texana… O se está interpretando de más y el proceder de la Procuraduría estatal va sobre cosas minúsculas, cosméticas.

Con el anterior informe, prácticamente el ocaso de la presente administración. Quien todavía manda, estará pensando en su legado y, a falta de dinero para alguna mega obra…

Lo de la “megadeuda” regresará con intensidad, en boca de la oposición. De seguro, promoverán que todos los involucrados en eso de “darle vuelta a la página” paguen las facturas (políticas). Pero tan complicado está el asunto y los efectos del endeudamiento tan diluidos, que por sí solo no prosperará.

Además, la oposición, parece, se cuida sola: con visiones, se vence a sí misma antes de llegar a las urnas. Y por eso es que tenemos un tema como el de la “megadeuda”, viejo pero bastante vigente.

domingo, 6 de diciembre de 2015

Transparencia, como escudo del gobierno

Buenas noticias para Coahuila: junto con Jalisco y Puebla, mostró un cumplimiento del 100% de cumplimiento en el Índice de Información Presupuestal Estatal 2015. Sin duda, mucho esfuerzo habrá detrás del cumplimiento para esta medición que promueve el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO) y que tiene como propósito eliminar condiciones de opacidad y fomentar buenas prácticas contables.

¿Algo para la memoria? Por allá de octubre de 2014, en este mismo espacio, se publicó el texto “Coahuila: el anuncio del liderazgo inexistente”. Ahí se comentó que Coahuila había escalado 24 posiciones en un año (del lugar 30 en 2013 al 6) y eso era ya una buena señal. ¿El detalle? Que lo que se quiso vender, vía un boletín oficial, era un “primer lugar nacional en buenas prácticas” que no era tal. Detalles en la edición del 18 de octubre, 2014.

Hoy, seguramente, con base en mucho trabajo y un seguimiento puntual, sí se cumplió con todos los requerimientos del índice. El todavía gobernador acudió al evento a recibir el diploma y toda la cosa. La fiesta, pues.

Ahora bien, la luz que remarca la sombra.

Más o menos al mismo tiempo, en el Informe de Gobierno (algunos, algunas, todavía por costumbre o nostalgia dirán “de Resultados”) la oposición quiso dejar clara su postura preguntándole al titular del Ejecutivo, y exigiendo una respuesta de sí o no, si se conocía el destino de la aun llamada megadeuda.

La respuesta, por supuesto, no fue puntual. Tampoco técnica. Arropado con el aplauso de sus invitados, respondió como político: no tanto como quien gobierna una entidad, sino como quien es el primer representante de un partido político. La responsabilidad fue de otros, los que no se dieron cuenta; todo lo que ha estado al alcance se ha hecho. Como reacción, a los días, hasta el ex titular de la Secretaría de Hacienda ofreció ya alguna declaración.  

En el fondo, o no se sabe o no hay interés por decirlo. No hay respuesta. Y así, en la práctica, convive un reconocimiento por transparencia presupuestal y la persistencia en la opacidad presupuestal. Paradoja.

Cuando recién se planteaba, el capital de la transparencia como término residía en la inclusión de vigilantes externos. El gobierno en la caja de cristal, y por fuera muchos ojos ejerciendo presión social para que ninguna conducta indeseada se presentara. El panóptico.

Pero en algún momento la transparencia dejó de ser el arma de la comunidad para convertirse en el escudo del gobierno.

La transparencia se empleaba para adentrarse en lo gubernamental: conocer la información que, hasta entonces, era el patrimonio de unos pocos. Hoy por hoy, aprendiéndole el lado, bien puede no responder a contrapesos institucionalizados con tal de cumplir con los evaluadores externos y tener sus certificados.

No se me malinterprete. La definición, por parte de organizaciones de la sociedad civil, de mediciones y cumplimientos mínimos incentiva el cumplimiento de la Ley y mucho más. Pero no hay incentivo que no genere consecuencias colaterales contrarias a lo que se quiere. ¿La responsabilidad? No creo esté del lado del evaluador externo, sino en el insípido trabajo para fortalecer, precisamente, los contrapesos. 

La transparencia por sí sola no contribuye gran cosa a la democratización de la administración pública. Es esencial, pero no suficiente. La ecuación requiere de un componente ciudadano, su participación en distintos niveles y espacios. 


A una oposición que se envalentona solo en el marco de un Informe de Gobierno, se le ignora. Fin. 

domingo, 29 de noviembre de 2015

Cumplir y el informe

Los informes de gobierno son, en el mejor de los casos, la sistematización de lo que hasta ese momento ha dado buenos números, una buena imagen. Nadie espera, por ejemplo, un ejercicio honesto que contraste lo comprometido contra lo logrado, y una explicación de la brecha.

Así es, porque lo que interesa no es informar a la comunidad sino reafirmar el liderazgo; justificar, de nuevo, la permanencia en el puesto.

Eso ha sucedido desde siempre y en los gobiernos de todos los partidos. Y en todos los niveles: suele pensarse en los titulares del ejecutivo (el Presidente, los gobernadores), pero cuéntense también prácticas similares como informes legislativos, los de las universidades, los que hacen los regidores. Un largo etcétera.

El de Coahuila no podrá ser diferente. En un gobierno como cualquiera, las cifras alegres serán recetadas y repetidas hasta la asimilación, se destacará la visión, el carisma y las medidas precisas de quien (se dice) lleva las riendas. Se dirá que todo va mejor que antes, que la historia que vale la pena contar es ésta y no la de antes ni la de otros. Así, todos. Los que hicieron lo mismo ya se fueron; y llegarán otros para andar en lo mismo.

¿Se hará, por ejemplo,  un balance sobre el Registro Público en Saltillo? Apueste que las afectaciones al sector serán diluidas entre otras muchas cifras. Y qué importa si eso no funciona, dirán, si ya superamos la meta del empleo. Sobre la impericia, las pérdidas causadas, el dinamismo atrofiado del sector inmobiliario ¿quién dirá esa boca es mía?

Finalmente ¿a quién le importa? Si uno busca en la página de transparencia sobre las actividades del Registro Público, donde debieran estar los “indicadores de gestión” se publica una hoja que dice que el Registro Público no ha entregado recursos públicos de beneficencia; en transparencia se publica de todo, sin importar si corresponde o no. O si uno busca su plan operativo anual, desde hace meses que esa página está inhabilitada, no se puede leer. Pero, ¿a quién le importa?

Si se le busca por el lado del Plan Estatal de Desarrollo 2011-2017, se encontrará con que la gran mayoría de las estrategias han sido atendidas. Dónde o cómo, pocos sabrán. Un ejemplo: una estrategia ya atendida (en verde, completamente cumplida, dicen) es la de “poner en práctica sistemas de evaluación del desempeño de la gestión administrativa y de satisfacción ciudadana”. ¿Dónde encuentra uno eso? ¿Cuántos sistemas son, en cuáles dependencias o programas? ¿Cómo se ha utilizado esa información? Pero está en verde, todo cumplido.

O, hablando sobre calidad en el servicio, la información pública disponible sobre sanciones a funcionarios está a noviembre de 2014. Desde entonces, la Secretaría de Fiscalización y Rendición de Cuentas no ha considerado necesario actualizar. Y ni fuera a ser el gran cambio. El reporte es, apenas, una tabla que señala la dependencia y la cantidad de sancionados. ¿Cuáles fueron los motivos, cuáles los tipos de sanción? Nada. Datos, algunos; información relevante o actualizada, ninguno.

Con un poco de tiempo y bastantes ánimos, el análisis de lo realmente hecho en el marco del Plan de Desarrollo daría sorpresas. ¿Dónde anda la oposición? Oh, sí: organizando, por capricho, corridas de toros.

En fin. La práctica es otra: a ver lo lleno del vaso y se acabó. El acopio de lo que luce, porque de lo que se trata no es de informar sino de reafirmarse. 

domingo, 22 de noviembre de 2015

Deudas en Estados y Municipios

Parecía que la deuda en estados y municipios cedía su posición en la agenda nacional a otros temas: Las reformas constitucionales avanzaron lentamente, una y otra vez se repitió que no se trataba de un problema generalizado, se tienen avances en nuevas leyes que, dicen, todo solucionará.

Sobre deuda en el orden subnacional por momentos, en medios de comunicación y la opinión publicada, reaparece el seguimiento de algunos casos puntuales donde el contexto (la ausencia de rendición de cuentas, la duda en cuanto al ejercicio del recurso) amplía la audiencia interesada. Pero como viene el tema, se va.

Lo esencial está en comprenderlo más allá de la coyuntura: Hay un asunto estructural profundo sin resolver. Uno que apenas ha comenzado a tocarse. La disposición normativa, como estaba, crea un ambiente propicio para la mala administración de los recursos obtenidos y, al mismo tiempo, el trazo de los caminos para que el gobernado exija cuentas a sus gobernantes  se desdibujan cuando pasan del papel a la práctica.

Contratar deuda no es, por sí misma, una práctica que debiera condenarse o ser mal vista. Una deuda pública bien llevada detonaría crecimiento y bienestar; sería una carga soportable y hasta conveniente. Las dudas se han generado por el manto de opacidad sobrepuesto al manejo financiero y presupuestal de algunos gobiernos subnacionales, los problemas se crean por la impericia y hasta voracidad poco ética mostrada en el desempeño de la función. 

Si bien es cierto que el tamaño de la deuda subnacional como proporción de los ingresos del gobierno federal o del producto interno del país no pone en riesgo los fundamentales de la economía mexicana, también es cierto que el margen de maniobra de los gobiernos locales se reduce.

Pareciera que al no ser definido como una prioridad nacional, el tema avanzó lento. Al día de hoy, la lista de estados y municipios entrampados por deuda sigue creciendo.   

Con la intención de ofrecer un panorama más detallado del problema al que nos enfrentamos, se publicó “Deuda en Estados y Municipios. Aproximaciones a una problemática subnacional” bajo el sello editorial de El Colegio de Sonora y el respaldo del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP). Es un trabajo que tuve la fortuna de coordinar junto con Carlos González Barragán.

El tema avanzó más pronto de lo que pudimos capturar en el texto. Pero ahí se presentan, desde las voces de una docena de investigadores nacionales, las principales aristas de la problemática de fondo. Es, además, un trabajo que trata de ofrecer algo de interés a interesados de diferentes disciplinas desde un enfoque amplio.

Cada una de las plumas que contribuyeron en este volumen, desde su perspectiva y disciplina de estudio, comparten una misma preocupación que no diferirá, en lo sustantivo, de los planteamientos de otros académicos y activistas en el tema. El arreglo normativo e institucional alrededor de lo financiero y presupuestal en los gobiernos subnacionales desde hace tiempo ha requerido (de manera urgente y necesaria) un replanteamiento.

Agradezco a Luis Efrén Ríos Vega, la invitación para el que el libro se presentara el pasado viernes en las instalaciones de la Facultad de Jurisprudencia. Reconozco el apoyo recibido de parte de quienes integran la Academia Interamericana de Derechos Humanos. El próximo 3 de diciembre, en la Feria del Libro de Guadalajara, el volumen tendrá una segunda presentación.

domingo, 15 de noviembre de 2015

La mujer y su Secretaría

Cuando se quiere enfatizar un tema o la importancia de algún sector poblacional, fácil es caer en la tentación de crearle una organización. Puede ser un Comité, un Instituto, una Dirección o una Secretaría; según alcance la creatividad. Ya con eso, y un poco de propaganda, la creencia puede venderse: algo estamos haciendo.

En la realidad, el asunto no es tan sencillo. Cuando las organizaciones parten desde cero, hay una curva de aprendizaje que debe sufrirse; si la nueva organización es la unión de dos o más preexistentes, no es raro que existan pugnas y diferencias al interior y que todo esto se refleje en lo que hacen. La lista continúa si pensamos en el tema presupuestal, la burocratización innecesaria de trámite o las capacidades, aptitudes y actitudes de quienes forman la organización.

Ahora que a algunas y algunos les pareció buena idea pintarse la mano de naranja para grabarse un video, recuerda fijarse en la Secretaría de la Mujer.

Ejecutado como sustituto del Instituto de la Mujer, la Secretaria en Coahuila  tiene existiendo lo que el sexenio. La pregunta es ¿ha significado alguna diferencia? En su ventana al mundo, su página de internet (www.secretariadelasmujeres.gob.mx), la organización no ofrece muchos argumentos a su favor.

¿Se conoce “más mejor” la situación de la mujer en Coahuila? Imposible saberlo, es “página en construcción”; en “Diagnóstico y Publicaciones”, lo más reciente es lo realizado por “El Gobierno de la Gente”, es decir, nada actual.

¿Información sobre las mujeres Kikapú? “Página en construcción”. ¿Autonomía económica de las mujeres? “Página en construcción”.  ¿Trabajadoras del hogar? Oh, sorpresa, “página en construcción”.  Espacios creados por la propia Secretaria, que ella misma no colma.

El sexenio, ya de bajada. Toda una estructura para ejecutar y, en apariencia, ausencia de información, indicadores, programas para grupos focalizados. Ausencia o desinterés, da igual.

El trabajo de una Secretaría definitivamente no se reduce a su internet. Orienta, sin embargo, sobre el cuidado puesto en sus responsabilidades: si no puede ni tener actualizada su página…

Por cierto, para quienes no estén familiarizados con el “reto de la mano naranja”, lo medio explico. En el orden internacional, existe la campaña “ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres” promovido desde la Secretaría General de las Naciones Unidas; en este marco, se ha proclamado el día 25 de cada mes como “Día Naranja”, un día para generar conciencia y prevenir  la violencia contra las mujeres y niñas.  Todo esto, por supuesto, muy bien. Por cierto, esta información no la encontrará en la Secretaría: está “en construcción”.

Recientemente en la entidad, la clase partidista se ha dado a la tarea de hacerse videos. Muy de nueva era, entre ellos mismos, suben a sus redes sociales el “reto” de sumarse a la campaña, pintarse la mano de naranja, hacerle el reto a alguien más. Si es por hacer conciencia, va.

Al margen de lo limitado y cerrado de la estrategia, pude pensarse que, al menos, se hace algo. Las miradas más críticas señalarán la ausencia de trabajo de fondo, que faltan más nueces y menos ruido: lo más visible de la política pública ¿un reto en redes sociales?

En fin. Ahí está la Secretaría.


La actual administración la destacará como una jugada maestra. Ya habrá oportunidad de evaluar si el tener una Secretaria impacta o no en lo que interesa. O si sale más costoso y no por ello se tienen mejores resultados. 

domingo, 8 de noviembre de 2015

Presupuestos, municipios y transparencia

Lo gubernamental, en sentido amplio, es un conjunto de organizaciones. El funcionamiento no es monolítico; por el contrario, hay diferentes velocidades, agendas y capacidades que se entretejen y cuyo resultado es el que percibimos.  

Si se tiene la mala fortuna de involucrarse con áreas donde los trámites no avanzan, los servicios ofrecidos no son de calidad, las agendas sirven para atender los intereses de los funcionarios sobre los de la comunidad o donde lo que se premia es algo diferente a la capacidad, la experiencia es (por decir lo menos) amarga.

En todos lados, en lo gubernamental me refiero, conviven esas malas experiencias con otras muy buenas. No hay gobiernos malos sino áreas malas que, en ocasiones, opacan a las otras. O, visto desde los gobiernos que gustan de la propaganda como forma de gobernar, no es que sean muy buenos… lo que hacen es destacar hasta la saturación lo que salió bien. Aunque sea la excepción.

Cuando se opina sobre las carencias de lo gubernamental, no es que todo esté mal. Es, si acaso, un modesto intento por dar una versión alternativa, porque tampoco es verdad que todo esté bien. Así las cosas, cuando se encuentra un esfuerzo notable, sin empacho, se destaca.

A cuenta lo anterior por un trabajo importante que emprendió la Auditoría Superior del Estado (ASE) en materia municipal, sus presupuestos y la transparencia.

La instancia podrá no ser santo de devoción de todos; se podrán señalar, sin duda, algunos procesos que no avanzan a la velocidad que, a ojos externos, debieran tener. Pero lo que logró sistematizar en la página http://transparencia.asecoahuila.gob.mx es digno de señalarse, por su importancia práctica, lo que significa y su situación casi única en el país.     

De manera muy pulcra y visualmente atractiva, la ASE recopiló, sistematizó y publicó la información presupuestal y las cuentas públicas municipales de 2014, la información presupuestal de este orden para 2015, la valuación actuarial 2013, los resultados del Índice de Información Presupuestal Municipal elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), la Gaceta Municipal. Se dice fácil, pero es más de lo que se imagina.

¿Falta algo? Desde acá lo que parece se requiere es más difusión de que esta información está prácticamente lista para ser consultada de arriba abajo, que en Coahuila hay un tesoro de información bien sistematizada que a gritos pide ser encontrado. Pero ahí, la pelota está en otra cancha. ¿Dónde están las Universidades, por ejemplo, coordinando lo que en otros lugares ha funcionado bastante bien, alguna especie de certamen para involucrar a sus estudiantes a conocer el portal, aplicarle creatividad y sacarle provecho?

Lo ideal sería que creciera para incluir información de años anteriores. Más que una fotografía reciente, que incluyera la evolución de lo municipal.

Que no sea una fuente de información que se deje en el olvido, que ya no se actualice, que se pierda. Ejemplos hay, en el propio Estado, de plataformas tecnológicas que se anunciaron con bombo y platillo a inicios de este año que ahora ni sus desarrolladores visitan. Ojalá no sea el caso.

El trabajo es muy importante, el resultado otorga ya una fuente de información (más de 4 mil documentos descargables) que a gritos piden ojos que los lean, analicen, divulguen. Es de reconocerse la iniciativa de la Auditoría Superior del Estado, el valor adicional creado en su decisión por hacer más.


Se invitar a su consulta y aprovechamiento. Hay, ahí, una veta por explotar. 

domingo, 1 de noviembre de 2015

Nuevo organismo electoral

La renovación de la instancia electoral forma parte de una reconfiguración del poder en el país. Se buscó, para decirlo rápido, que la voz mandante en su integración no fuera la de los señores feudales locales.   De eso, a pensar en una independencia plena… bueno, para eso estarán los hechos.

En este mismo espacio, hace algunos meses manifesté una preocupación: que la reconfiguración final del organismo, a través de sus filtros, pudiera favorecer a quienes ya gravitaban en el tema. Que hubiera nuevas caras, pero solo eso. Que la dinámica por observar no terminara siendo demasiado diferente a lo que ya se tenía y había motivado, precisamente, la reforma.

Me preocupaba, manifesté, que se olvidara la razón primera de la ciudadanización (la permanente búsqueda de la legitimidad en las decisiones) por sobrevalorar la especialización que, en el mediano plazo, en nada renovaba la sangre que debe dar vida a las instituciones.

Ahora, que veo los nombres y leo los perfiles, quedo bastante tranquilo. Veo caras que no provienen del tejido que se quería sacudir; veo caras conocidas que se quedaron porque lo ganaron a pulso. Al final, una combinación interesante.

En el asunto no hay cheques en blanco y cada integrante del renovado organismo hablará por sus acciones. Y el testimonio de todos ellos, como conjunto, podrá conocerse por sus omisiones.

La elección de la presidenta llama la atención. Fue, por lo que puede verse desde fuera, un acuerdo de último momento. Apresurado, tal vez, pero no arrebatado. Rápido, pero no por ello sin tino. Sostengo.

Inmediatamente pudieron leerse en la red algunas crónicas mínimas y notas apresuradas, que destacaban su falta de trayectoria en lo electoral, como si aquello fuera un insalvable pecado mortal. Pero en la esencia de la reforma el supuesto cabe a la perfección.

Ojo que, en todo caso, el no tener trayectoria en lo electoral no equivale a que sea una persona improvisada, ignorante o incapaz.  Se trata, por lo que se sabe, de una mujer de trabajo. Una persona, además, que no se ha dejado ganar por la indiferencia o la comodidad de una chamba segura. Tiene experiencia en organismos de derechos humanos, de transparencia, de impartición de justicia. Nada, de seguro, como lo que está por venir. Pero, en la narrativa de su hoja de vida, una responsabilidad grande parece el paso siguiente y lógico de una larga cadena de responsabilidades incrementales.

Entre los consejeros, otro que ninguna relación tiene con el medio: un exitoso abogado de Monclova, atleta de toda la vida, hombre de familia y bien. Se graduó con los promedios más elevados de su generación y ha hecho de su carrera un verdadero ejemplo.

En ellos dos (y el resto), el conocimiento lo aseguran las etapas superadas. Pero no todo se agota en el saber. Hubo exámenes y ensayos mejor calificados, pero eso es parte de un todo que debe considerarse. La trayectoria personal, también importa. Falta ver cómo trabaja la suma de los perfiles y el equipo que se forma.

Al caso, por cierto, la Facultad de Jurisprudencia: Ha dado ya una generación notable en lo judicial; de otra se han surtido secretarios particulares al Ejecutivo. Pero buena salió la Generación 54, dos de sus integrantes despacharán simultáneamente en el organismo electoral. En fin, regreso a lo propio. 


En el nuevo organismo, la historia está por escribirse. Solo entonces podrá calificarse el resultado de la reconfiguración. Hasta entonces, a todos se les desea éxito en la encomienda. 

domingo, 25 de octubre de 2015

FICREA: irresponsabilidad sin intereses

Tener la piel gruesa significa, en el mundo de lo público, no dejarse lacerar por cualquier comentario. Hay quienes dominan tanto el arte que ni las verdades les incomodan. En eso de lo público, hay que saber aguantar la tormenta. Se sabe que, en algunas semanas, hasta el más escandaloso de los temas suele ceder su lugar a otro.

Sin que sea ya tema de moda, me permito regresar al FICREA y su transparencia.

¿Transparencia en el Judicial? Pues algo. Aunque se publique (convenientemente) solo hasta septiembre de 2014 el ejercicio del gasto… Nada del último trimestre de ese año,  y ni qué pedir del 2015. ¿Auditorías practicadas? La más reciente es la “anual” del 2013.

Entre lo que hay, la Ley de Transparencia (artículo 27 fracción V) obliga a publicar “el monto, destino y aplicación del Fondo para el Mejoramiento de Justicia”, es decir, los (muchos) pesos que se fueron al FICREA. Dicha información sí está… o algo así. Publican, es verdad, documentos contables. Lo interesante es que la forma en la que se presentan, cambia. Y las cantidades, también.

Me voy paso a paso:

A finales del 2013 publican un “Estado de posición financiera”. Ahí, en el apartado de Activo, se enlistan las instituciones bancarias y financieras donde el Poder Judicial guarda el dinero. En esta fecha, FICREA es ya la bolsa más grande con 90.05 millones de pesos.

A junio de 2014, los número del dinero que está en FICREA no se han movido: 90.05 millones de pesos. Aquí, ojo. Si se tratara de un dinero solo en resguardado, nada raro habría en que no se moviera ni un solo centavo. Pero, y aquí una duda, si estaba en FICREA era porque ofrecían intereses muy por encima de las condiciones de mercado ¿dónde están esos intereses… de los que, dicho sea de paso, ni los mismos de casa sabían debían existir? Sigo.

Para septiembre de 2014, cambiaron el formato. En la documentación presentada ya no se enlistan los bancos y no es posible, con eso, individualizar el monto FICREA. Pueden ser noventa o 120 millones… Solo los de adentro saben.

Sin embargo, el propio documento contable, en el renglón de “activo circulante; efectivo y equivalentes” presenta una comparación trimestral. A junio de 2014 (dice el documento de septiembre) en “efectivo y equivalentes” había 209.06 millones de pesos; este número coincide con el total de “activo circulante en bancos” publicado en el formato donde todavía se enlista a FICREA. Para septiembre de 2014, sin embargo, “efectivo y equivalentes” disminuyó 688 mil pesos.

Para diciembre de 2014 se utiliza, de nuevo, el formato que no individualiza los bancos. Acá, sin embargo, la cantidad es 11.9 millones de pesos menos a la que había en junio de 2014. ¿Movimientos atípicos?

La historia no termina. Para marzo de 2015, en el activo circulante hay 204.5 millones. Y para junio de 2015, se tiene prácticamente la misma cantidad que en junio de 2014.

Lo que quiero destacar está en dos puntos: primero, quien invertía en FICREA lo hacía por los inigualables intereses ofrecidos… y ello no parece reflejarse en los movimientos contables del Tribunal. Segundo, para cuando el tema FICREA estaba en lo más complicado, los formatos cambian y no se puede dar seguimiento. Actualmente, oh casualidad, es como si no faltara un peso, como si no hubiera daño patrimonial.  


Para la memoria y el análisis, estos datos. Urge, en el Judicial, una renovación. 

domingo, 18 de octubre de 2015

CIMARI y el “grupito de gentes”

Complicado el asunto. Tanta basura tóxica producida, pocos lugares para su confinamiento. Basura que, si no se ve, en algún lugar está; y si no se le ha puesto en un lugar para ello, de seguro que ya se ha provocado un daño irreversible.

Encontrar un lugar y edificar un CIMARI, Centro Integral de Manejo Ambiental de Residuos Industriales. Complicado. Alrededor de eso hay, por supuesto, intereses. Los vecinos inmediatos: ellos tendrían todas las dudas y sufrirían los riesgos inmediatos de un confinamiento inadecuado; los demás, que no ayudamos y por eso estorbamos; las autoridades, que algún dinero ingresarán por permisos y otros servicios.  Agendas que se sobreponen, se encuentran, rompen.

Al centro de Coahuila, esta situación se ha venido complicando.

En días recientes subieron de tono las manifestaciones de los pobladores del lugar donde estaría un nuevo CIMARI (Ejido Noria de Sabina, General Cepeda). El encarar al Alcalde, poco antes, y pedirle un actuar responsable, fue lo mismo que nada. Ahora, han ocupado el predio y por ello enfrentarían una demanda por despojo y daños.

Frente, la autoridad. En palabras del Secretario de Gobierno de la entidad: “Nosotros checamos toda la documentación para la apertura… y todo está en orden, ahí no sabemos qué es lo que pasa, hay ahí un grupito de gentes que invadieron el área privada” (VANGUARDIA, octubre 16, 2015). Ahí, en una pincelada, la posición oficial.     

¿La magnitud de lo que está en juego? Algunas cifras… y preguntas sobre ello.

De las 86 mil toneladas de residuos peligrosos producidos por la industria coahuilense, apenas el 25 por ciento estaría siendo confinado de manera adecuada. Esto es, al menos, el dato que publicita la empresa que quiere construir el confinamiento en General Cepeda (VANGUARDIA, octubre 2, 2015).

¿Pudiera haber un sesgo en la cifra dado quién la difunde? Démosla por buena.  Lo que la empresa (sus estudios) ha detectado para argumentar la urgencia de su intervención se traduce es un 75 por ciento de residuos de la industria coahuilense no dispuestos de manera correcta.

Aquí las preguntas que, gracias a la empresa, deben hacerse: ¿Dónde ha estado la autoridad ambiental todo este tiempo? ¿Quién autorizó la instalación de esa industria que contamina sin exigirle un plan para el tratado de sus deshechos? ¿Quién supervisa?

Si las cosas están como la empresa constructora dice, por supuesto que hay una urgencia. Parte de esa urgencia es exigirle a la autoridad rinda cuentas sobre lo que evidentemente ha dejado de hacer.

Otra arista no menos importante es “la política de la aplanadora” que continua siendo la estrategia predilecta de un gobierno que va hacia su segunda mitad. No hay capacidad de conciliación ni diálogo, lo que ofrecen (como premio mayor) es un desalojo pacífico.  

Ofrecen, también, un aval que les queda grande: Ellos (quienes sean los que esté incluidos en el dicho del Secretario de Gobierno) ya revisaron la papelería y todo está bien. Lo dice como si fueran infalibles, como si no hubiera un historial de errores. Muchos gobiernos, en eso, han fallado.

Esto, por si fuera poco, se enfrenta con la postura de un Obispo que lo mismo parece trabajar por limpiar el alma que el agua. Y, si bien su presencia polariza, no es cualquier cosa. Hay un factor real de poder por considerarse, no solo un “grupito de gentes”.


Complicado. Acá, la forma es fondo. Y es un gobierno que ya va de salida.  

domingo, 11 de octubre de 2015

Gobierno(s) Abierto(s)

Quince años han pasado y la idea comienza a permear: eso llamado transparencia incide mucho menos de lo que, en discurso, prometía.

La coincidencia de su aparición junto al cambio del partido que ostentaba la Presidencia, tal vez, detonó expectativas que fueron, con el tiempo, moderándose. Luego, abandonándose. Pasó el tiempo y la evidencia no se juntó: las decisiones colectivas no estuvieron mejor informadas, la organización interna de las oficinas tuvo un ritmo propio, la corrupción persistió.

Por otro lado: Se puede ser muy transparente y, al mismo tiempo, muy corrupto; se puede tener la mejor ley y, no por eso, las mejores prácticas; se pueden llenar páginas con datos y documentos y, no por eso, provocar una mejor información.

Se creó, eso sí, una enorme estructura para la promoción y defensa de la nueva agenda. Mucha tinta ha corrido, muchos discursos pronunciados. Y, pese a esto, quedó corto.

Avances hay, por supuesto. Casos excepcionales donde eso llamado transparencia marcó la diferencia. Destaco el volumen del ruido sobre el número de nueces, eso es todo.

Pero si la transparencia quedó a deber, lo importante ahora es preguntarnos: ¿por qué resultó así? y, de llegar a una respuesta, ¿qué puede cambiarse?

En lo de la transparencia, me parece, poco se hizo por acordar qué se entendía por ello. Tácitamente se reconoció que todos entendíamos el discurso de la misma manera.  Un discurso, además, construido en el nivel de la metáfora.

Para que las cosas sucedan, los implementadores requieren más. Sin señales claras, con mensajes encontrados, los implementadores se dedicaron (en el mejor de los casos) a cumplir con leyes… mismas que, desde el diseño, no han estado alineadas con lo que se prometía en el discurso.

Faltó, para decirlo directo, trabajar en una definición prescriptiva para la política pública y no solo en una construcción conceptual. Un ciclo recorrido muchas veces sin darnos cuenta.

Entre las fórmulas que actualmente se intentan como para saldar los pendientes de la transparencia, se encuentra el Gobierno Abierto. Aquí hay, más o menos, un acuerdo conceptual: se integra la transparencia, la participación y la corresponsabilidad.

Hay discusión a nivel conceptual pero, como sucedió con la transparencia, sigue faltando una definición prescriptiva para la política pública.

Luego resulta que todo, cualquier cosa, es Gobierno Abierto. Concluyen que lo ya hecho era Gobierno Abierto, pero con otro nombre. Si así fuera, que cualquier cosa puede ser Gobierno Abierto o es lo ya hecho pero con otro nombre, hay focos rojos de que algo no se está transmitiendo bien y no vamos en la misma dirección.

Cuando a finales del 2011 el actual director de Jurisprudencia y un servidor escribimos "De la Transparencia al Gobierno Abierto" (publicado por el INAFED y CIECAS-IPN en el libro "Retos y perspectivas de los municipios en México) no podía ni sospecharse el alcance de la entonces nueva expresión.

Mucho trabajo por hacer. Y eso es bueno.

A cuenta lo anterior porque lunes y martes estaré en Torreón.

La Academia Interamericana de Derechos Humanos, la Universidad Autónoma de Coahuila y su Facultad de Jurisprudencia, coordinados con media docena de organizaciones nacionales y estatales, promueven un Congreso Internacional en Gobierno Abierto y Rendición de Cuentas. He tenido el honor de ser incluido en uno de las mesas de análisis.

Si todo va bien, ahí nos saludaremos.


domingo, 4 de octubre de 2015

Audios y candidaturas

Apareció en YouTube, la red de videos por Internet. No hay, como mucho ahí, nombre que identifique la mano o manos detrás. Una sorpresa, un golpe bajo: la política en tiempos de cólera.

El antecedente es conocido: un Secretario de la administración Coahuilense entra en conflicto (instrumentado) contra el resto del Gabinete. La tensión del equipo (¿?) duro una semana y el desenlace: quien lo puso, lo quitó. Ya después todos (los que se quedaron) tan contentos como siempre, como si nada, haciendo vacío.

Luego, un video: el ahora ex Secretario y su esperado lanzamiento a la gubernatura del Estado por la vía de moda, la que habla fuerte como la gente que se educó a la luz del sol, la vía bronca.

Pues quien a video golpea, lo golpean con videos.

Apareció en YouTube, como digo, y se propagó por otras redes sociales. Es un audio que compila varias llamadas privadas. La bola crece, los broncos callan.

La existencia del audio en video es importante. Ratifica que hay pájaros en los alambres. Y detrás de ellos, habrá quien los mantenga: les pague su piso, comidas y servicios. De seguro nadie está a salvo y más de uno (de una) habrá tragado saliva tratando de recordar qué ha dicho, con quién ha hablado, en qué tono. Y así, la disciplina por el terror y otros viejos métodos.

Como en las películas de espías, hay agentes y contra-agentes. Una maraña, vasos comunicantes. Imposible saber de dónde salió la orden, si es que hubo. Luego hay cada personaje con iniciativa que desacomoda el tablero. 

¿Habrá más esqueletos en el closet? O, para decirlo de manera más apropiada ¿habrá más concesiones como las de Nava? El bronco local ya sintió los primeros movimientos en una cuerda que no le sostiene el Partido.

Por supuesto que podrá cuestionarse la legalidad de la grabación y argumentar que no tiene valor jurídico alguno. Pero, seamos sinceros: en esas arenas no están interesados quienes pinchan el alambre, quienes suben el video.

Su contenido, además, es delicado. Haciendo a un lado los asuntos y dinámicas familiares que solo interesarán a los morbosos, el audio parece dibujar un perfil que no coloca al aspirante a candidato posición de mayor dignidad de aquél a quien señala. La clásica aplicada al pie de la letra: para tener lengua larga, a tener cola corta.

Claro que se podrá decir que la grabación no es verdadera, sino una muy elaborada edición de muchos audios. Puede, al menos, intentarse. Pero eso se dice de inmediato, como quien reacciona ofendido por las calumnias… cada hora de silencio, es un clavo en el féretro del discurso rebelde, del echado para adelante.

Será interesante seguir la reacción. Algunos otros aspirantes han dicho al ex Secretario que la independencia verdadera le vendría de la denuncia clara y contundente de lo que, hasta ahora, solo han sido lugares comunes y generalidades.

El mensaje para el ex Secretario podría tener también, por cierto, otros destinatarios.

Quien busque gobernar Coahuila sin el cobijo de la sombra del todavía gobernador se pone a las patadas con quien gobierna y todos quienes en ese proyecto se sienten cómodos y agradecidos. Quien la busque, se enfrenta contra quien está, contra quien quiere estar y contra la muy apretada red tejida por más de una década y más de algún negocio nada despreciable.


Así las cosas, las generalidades no son armas para esta batalla. 

domingo, 27 de septiembre de 2015

PRODEMI, las lecciones por aprender

La clase política, ésa que siendo minoría se impone a la mayoría, busca perpetuarse en el poder (dicen los clásicos, léase a Gaetano Mosca por ejemplo) a través de dos mecanismos: la generación de estructura y el dictado de normas.

En lo primero, la burocracia: La clase política decide qué importa y a ello le destina recursos y le facilita el camino; los temas crecen, están en la agenda; la burocracia, recíproca al favor, defiende a quien le da trabajo y mantiene la sensación del indispensable para el asunto. En lo segundo, las leyes: Se construyen argumentos y se califica, desde la legitimidad del poder, qué es bueno o malo, qué se permite o no; incentiva las conductas esperadas y castiga lo que cuestione la situación como la conocemos.

Burocracia y normas que cuidan los intereses de la clase política, no es necesariamente excluyente del interés y cuidado de todos los demás. Su presencia y funcionamiento facilitan la interacción, proveen de un marco de regularidad y certeza. El problema vendrá cuando la clase política se agria, pues agria a su burocracia y leyes.

Pero pasemos del mundo de las ideas al mundo real.

En eso llamado transparencia (en el modelo mexicano) podemos encontrar un buen ejemplo de todo esto. Se crea estructura y se sostiene, bajo la idea fortalecer el tema; se legisla de manera exhaustiva sobre lo que se considera importante: ahora se publica aquello como algo adicional a lo existente, ahora debe contestarse en menos tiempo cualquier pregunta, etcétera.

Pero, ojo: la burocracia creada y las leyes existentes son, por origen, una expresión del poder de la clase política. ¿Cuándo existirá burocracia o ley que atente contra sus intereses? La respuesta es obvia. Eso solo ha sucedido por excepción: sea por error de cálculo, sea por la desesperación originada en una crisis. De ahí, no más.

En Coahuila, como el péndulo, a consecuencia de un completo estado de opacidad experimentado el discurso y acciones ahora se saturan de eso llamado transparencia. A la burocracia en el tema se le ha dado de todo y se le ha soltado un poco la rienda (pero la rienda, ahí sigue); en lo normativo, se ha reformado sobre la reforma y las reglas se han sobrescrito incontablemente bajo el argumento de siempre estar a la vanguardia.

Y mientras todo esto sucedía, la transparencia (estructura y norma) nunca tocó el fondo del sector minero. Oh, casualidad. En un Estado que resulta ser importantísimo proveedor de carbón para la producción de electricidad (cifras con muchos ceros) y se sigue esperando la explotación del subsuelo y sus gases, la transparencia volteaba a otro lado.

Víctima de su propia opacidad, la Promotora para el Desarrollo Minero (PRODEMI) estaría sufriendo un golpe fuerte en su operación (VANGUARDIA, septiembre 24, 2015). Entre los daños colaterales, los empleos de la zona. ¿O les beneficiará en el mediano plazo? Los comentarios por confirmar son los mismos en todos lados: en el carbón, pocos son los que se llevan las ganancias; los del gobierno estatal y municipal supieron cómo estar en la repartición.

La opacidad en lo relacionado con la industria extractiva no es asunto que solo importe y afecte a los coahuilenses. A México le urge adherirse a la EITI, siglas de la Iniciativa para la Transparencia de la Industria Extractiva.


Y ahí, PRODEMI será ejemplo de lo que no debe hacerse. 

domingo, 20 de septiembre de 2015

Postales desde Durban (2)

Los eventos internacionales son siempre interesantes.

Puedes platicar, por ejemplo, con un servidor público en el área de seguridad nacional en Sierra Leona.  Intercambiar, en persona, algunos apuntes sobre transparencia y la industria extractiva con un renombrado investigador de Reino Unido. Conocer lo complejo que puede ser la vida en Grecia y la imposibilidad de encontrar trabajo, consecuencia de la austeridad. Puedes hasta escuchar a un viejo guía de turistas sudafricano que guarda, en el cajón de su escritorio, un sobre con unos diez mil Rands con la intención de que sus hijos lo encuentren cuando muera y, al menos en esa proporción, no sea una carga en los costos del entierro: “no me quisieron como un problema en vida, no lo seré muerto”, dice con amargura.  

Son interesantes además, por las discusiones alrededor del tema que convoca.

Por invitación del Consejo Internacional de las Ciencias Sociales (ISSC, por sus siglas en inglés), participé del Foro Mundial de las Ciencias Sociales (World Social Science Forum, WSSF) en Durban Sudáfrica. Poco más de mil académicos e investigadores de las ciencias sociales y activistas de 84 países sostuvimos cuatro días de trabajo para discutir cuáles debieran ser, desde nuestra perspectiva, las prioridades a considerar en un contexto global y cómo abordarlas desde la mayor parte de las disciplinas.

El primer reto a superar es el no ser ni parecer profesionales del rollo. Es una traducción libre de la discusión.

Dentro de las áreas del conocimiento, las comprendidas dentro de las ciencias sociales son las que menos apoyo están recibiendo. No es un asunto casual. De seguro alguien querrá invertir para desarrollar una cura para del cáncer o un sistema que le ahorre tiempo y dinero, todo esto muy bueno. Pero ¿quién le apuesta al profesional que, parece, no baja la discusión teórica sobre el cambio social, la democracia, las relaciones culturales? Luego, por ahí, hay varios con mucha labia pareciera tienen respuesta para todo, pero hablan y hablan y nada pasa.

El consenso va más o menos así: el científico social debe bajarse de la torre de marfil, recordar  su esencia de activista social, involucrarse en la vida real. Reconquistar su espacio. Dar el paso hacia la acción, solucionar problemas vía el conocimiento.

El resto de las discusiones se tradujo, al cierre del evento, en una Declaración. Ahí, el compromiso de tomar parte en acciones contra las desigualdades en lo económico, de desarrollo, de género. Ahí lo de no perder de vista cómo la agenda de los países desarrollados impactan en el “Sur Global” y en qué medida les beneficia realmente; mantener como eje de toda discusión a los derechos humanos, la dignidad de la persona.

Tanto el ISSC  como el resto de los coorganizadores tienen el peso suficiente para llevar el producto del Foro a espacios más amplios como, por ejemplo, Naciones Unidas. Allá se fusionará con otros insumos. Así es cómo se acuerda una agenda global.  Una más presente de lo que pudiera creerse.

Terminado el trabajo, a volar de regreso. Otras veintitantas horas, dos procesos migratorios, varias salas de espera.

Ya estaré en México, a tiempo para otro compromiso. Ahora en Querétaro. Es un taller sobre democracia y participación, impulsado por una Fundación. Un buen espacio para compartir con jóvenes líderes algunas inquietudes. Entre ellas, cómo pasar a la acción y dejar el rollo. A la labor habitual, pues.


En este espacio, en la siguiente entrega, de regreso con temas de Coahuila. 

domingo, 13 de septiembre de 2015

Postales desde Durban

De vuelo, poco más de 22 horas. Esto más el tiempo normal de espera, las aduanas y migración.

Por invitación del Consejo Internacional de las Ciencias Sociales (ISSC, por sus siglas en inglés),  esta semana participo, en la ciudad de Durban (Sudáfrica), dentro del Foro Mundial de las Ciencias Sociales (World Social Science Forum; WSSF). Es un evento que reúne unos mil académicos e investigadores de las ciencias sociales (un mosaico, por su origen y adscripción) y activistas con el propósito de discutir cuáles debieran ser las prioridades de la humanidad y cómo, a partir de distintas disciplinas del conocimiento, pudieran abordarse.

Tomo pues un breve respiro de temas locales. En el tintero lo de las pensiones, lo de la publicidad y otros.  

Durban, con algo así como tres y medio millones de personas, es la tercera ciudad más grande de Sudáfrica. Como puerto, es el más importante de todo el continente, recibiendo más de cinco mil buques al año. La mayor parte, son para el comercio.

La ciudad, ubicada en la municipalidad de eThekwini, es una urbe acostumbrada a recibir visitantes. No es que los espacios se hayan planeado de esta manera, pero recorrer sus calles puede generar la idea de que estaba en su destino. Parte de esta historia comenzó desde finales de la década de los años noventa, cuando la Organización de las Naciones Unidas le otorgó el premio a la ciudad mejor administrada de África. De esos premios a los que sí se les ha sabido sacar provecho.

Acaba de terminar el Congreso Forestal Mundial y, ahora, comienza el Foro Mundial de las Ciencias Sociales. Hace algunos días, la ciudad fue nombrada sede de los Juegos del Commonwealth para 2022, algo así como unos Juegos Panamericanos pero de los 53 países que comparten lazos con el Reino Unido. La lista sigue.

Dentro de algunas horas, en las mesas de trabajo, se presentan los resultados preliminares de un estudio que desarrollé junto con colegas de la Fundación Public Affairs (Bangalore, India) y la Universidad de Belgrado (Serbia). Trata, en esencia, sobre la difícil relación entre los sectores privado y público.  Frente a la  diversidad histórica, ideológica y religiosa, la condición de personas nos hace muy parecidos. Los incentivos de los gobiernos son, también, muy parecidos y por eso aciertan en los mismos puntos y arrastrar lastres similares.

Es la impresión que siempre regresa: creemos que nuestros problemas sociales son tan diferentes que pensamos no hay para dónde voltear. Error.

Vienen jornadas intensas. Acá anima el interés por compartir, escuchar. Será la tercera ocasión en la que se desarrolla un evento con este calibre: el primero fue en Bergen (Noruega) en 2009 y el segundo en Montreal (Canadá) durante 2013. Entre las novedades del actual se cuenta el patrocinio de la UNESCO. Los principales acuerdos en los trabajos nutrirán las agendas de discusión internacionales… que terminan siendo muy parecidas a la regional y la local. Me siento honrado por estar incluido.

El traslado y sus veintitantas horas valdrán la pena, estoy seguro.


Las actividades oficiales comenzaron a primera hora del domingo. La agenda es prometedora y el foro es una excelente oportunidad para establecer y fortalecer relaciones con colegas de todo el globo. En la próxima entrega, si lo permiten, comentaré al respecto. 

domingo, 6 de septiembre de 2015

Broncos (y otras ficciones)

Se adelantaron los tiempos. Lo que le sigue al presente gobierno es mantenerse en el arte que ya bien domina: hacer campaña aparentando gobernar.

La experiencia del vecino estado de Nuevo León, en cuanto a la victoria para la gubernatura de un candidato sin partido (o independiente, si se quiere, pero la expresión debiera entenderse en otra dimensión), parece ha inspirado a más de uno.  Pero aquí, cuidado: Coahuila no es Nuevo León y no cualquiera sin partido es un Bronco.

En Nuevo León se han vivido gobiernos provenientes de diferentes partidos, acá no. Allá el sector empresarial es muy echado para adelante y, en lo político, tiene décadas participando, aprendiendo, equivocándose y enmendando… pero ¿y acá? La Laguna aparte, ahí el ritmo es diferente.

En Nuevo León hay varios actores en la escena, el poder no está concentrado y, al menos en la Zona Metropolitana de Monterrey, hay innumerables espacios para la participación y consolidación de redes ciudadanas. Por acá, el sistema ha procurado la existencia casi única del gobernante, el poder está en muy pocas manos y muchos de los grupos ciudadanos existentes se malbaratan si los dejan ser co-organizadores de algún diplomado donde les hagan el favor de ser expositores.

La administración que termina en Nuevo León, no la tuvo sencilla: varias bombas (algunas provocadas desde el interior) le explotaron en las manos y no tuvo capacidad de respuesta. Y no es que no lo hayan intentado, pero  en ese Estado el Gobernador no es alguien que las tenga todas consigo.

Acá, tampoco la han tenido fácil. Pueden, sin embargo, deberle a los constructores, no pagarles y hasta cobrar una comisión… sostener medios de comunicación que claramente son un arma política… tardarse o de plano no repartir el Impuesto Sobre Nóminas… legislar según el humor y un largo etcétera, y pocos dicen algo.

Y, luego, esas casualidades: a las voces disidentes les aparecen esqueletos en el armario.

Guste o no, en Coahuila hay estructura que vota con exactitud mecánica. No es algo improvisado, la han construido por años (incluso quienes ahora se mueven y no salen en la foto). Y, perdón por la crudeza, pero no hay entre las y los conocidos persona alguna a quien el carisma le alcance para superar las redes clientelares.

Podría saberse y hasta comprobarse falta de congruencia y tino en varias (muchas) decisiones de la actual administración o reiterarse el tema de la deuda o documentar maniobras financieras poco claras… pero eso, ha quedado demostrado, no llena urnas.

Veo dos partidos que pudieran presentar un esfuerzo decente. Para ello, el PAN tendría que quitarse su ánimo caníbal y la UDC salir del norte de la entidad. Y, aun así, no la tienen sencilla: la solo promesa de un cambio tampoco podrá mucho contra la estructura ya instalada.

El estar sin partido no coloca, en automático, en la senda del Bronco. Además, para cuando la cosa se ponga interesante en Coahuila, la euforia bronca en Nuevo León habrá disminuido considerablemente.

En la escena hay ahora quienes tuvieron la oportunidad de apuntalar un equipo. Construirlo desde abajo y fortalecerlo. Pero la mano les tembló: para seguir en el ánimo, sobrevivieron en la sombra y cubrieron su luz y la de quienes le rodeaban. El peor momento para intentar tener amigos es cuando se les necesita.


Con todo esto, ¿cómo provocar un resultado diverso?