Sobre el proyecto...

Archivo de las colaboraciones publicadas semanalmente en VANGUARDIA (Saltillo, México) en el espacio "En la Agenda" sobre lo que se observa en gobiernos subnacionales... Porque no se trata de un solo gobierno: son los mismos detalles que se ven por todos lados. Lo que lee pudiera ser de cualquier gobierno... o un gobierno cualquiera.

domingo, 21 de abril de 2013

(Otra vez) transparencia, estilo Coahuila

De aquella novela de Ray Bradbury, Farenheit 451, coleccioné una frase que ya he referido en otras ocasiones. Se trata de un consejo para el protagonista de la historia, la estrategia perfecta para una sociedad urgida de información: "Atibórralos de datos no combustibles, lánzales encima tantos `hechos' que se sientan abrumados, pero totalmente al día en cuanto a información. Entonces, tendrán la sensación de que piensan, tendrán la impresión de que se mueven sin moverse". 
Siguiendo a pie juntillas el consejo, el Gobierno del Estado acaba de lanzar oootra "prueba" de su compromiso por la transparencia. Le llaman, para que no quepa duda, "Escuela Transparente". Permite conocer, anuncia la página de Internet que puede localizarse en el portal de la Secretaría de Educación, desde la localización geográfica de las escuelas hasta la infraestructura delos inmuebles, pasando por la plantilla del personal y los indicadores educativos. 
Único en su tipo según se anuncia, el Gobierno del Estado contó con el aval de algunos empresarios y, por supuesto (cómo podría pensarse algo diferente), del Instituto de Acceso a la Información que estrena cara, mantiene costumbres y repite, en su discurso, lugares comunes porque el asunto no da para más.
Lo que ha hecho la presente administración estatal es poner en línea alguna de la información con que cuenta; sus bases de datos (en programas sociales, la nómina, lo escolar, por ejemplo) ahora pueden conocerse. Ése es el producto: ni menos, ni más.
Pero mientras las últimas fanfarrias quieren que agradezcamos lo que hay en la página de Coahuila, hay otra información que también está en línea pero, casualmente, no tiene tanta difusión. 
La otra Secretaría de Educación Pública (la Federal, esa que -dicen aquí- está apantallada con lo que se hace en provincia) mantiene un "Portal de cumplimiento del artículo 10 del PEF 2012", donde puede conocerse la identificación precisa de los docentes, su historial de formación, su condicional laboral, su ingreso detallado y su asignación actual. 
Es decir, quien quiera saber dónde anda qué profe (si frente a aula o con licencia) en Coahuila, cuánto se llevan oficialmente a la bolsa los que andan en los Sindicatos (por ejemplo), si han concursado o no por la plaza que disfrutan, si se actualiza o nada de muerto, si tienen o no beca para estudiar fuera del País, los ojos no deben estar en la página del Estado sino en la nada amigable dirección de internet http://201.175.44.229/pef_2012_publica/Busca_Entidad_RelacionHonorarios.aspx
Y ahí sí: sea por nombre, por escuela, conociendo el RFC o la CURP, podrá conocer el trabajo de las personas. Porque habrá quienes se den por bien servidos sabiendo qué escuela tiene cuántos laboratorios; pero, para aquellos interesados en el trabajo de las personas y su desempeño, debe buscar fuera de Escuela Transparente. 
Ahora que, en su justa medida, hay que decir que esta información es pública porque así lo manda la ley. Es decir, tampoco hay un esfuerzo adicional más allá del mero cumplimiento de la norma. Escuela Transparente, tampoco alcanza a ser un esfuerzo adicional. Mucho de lo que debe cumplirse de acuerdo con la Ley, sigue sin cumplirse y nada más se anda "transparentando" lo que se quiere y cuando se quiere. 
Y si se ha hecho un compromiso adicional, no se ha cumplido. Recuérdese cuando, hace unos meses, el todavía Gobernador prometió (lo firmó ante la presidenta de la organización "Causa Común") hacer pública su declaración patrimonial y la de sus colaboradores. Como de costumbre, no lo ha hecho. Y, aquí, cuidado porque pareciera que el Gobierno quiere dar "gato por liebre" a la AC: ya reportó "cumplimiento" del compromiso, cuando lo único que está en línea es el acuse de recibo de que se presentó la declaración patrimonial. Quieren un estrellita en la frente, sin hacer la tarea y engañando al certificador. Así el estilo. 
Hay que irse con cuidado: hay más información, pero no por eso se cumple con los objetivos de la transparencia; hay el aval automático de la presidenta del ICAI que pretende legitimar todas las acciones, pero eso no abona al fondo del tema. Lástima. 
Con tanta "prueba", habrá quien se olvide del pecado en que fue concebida esta administración: la deuda. Ahí están kilos de papel, publicados en la red, pero no hay más información.Y el ICAI sigue cobrando por quedarse callado. Ahí sigue, en la opacidad, el nombre de los dueños de los bolsillos donde paró tanto dinero. 

Tener memoria, para que no se repita.