Tener la piel gruesa significa, en el mundo de lo público, no dejarse
lacerar por cualquier comentario. Hay quienes dominan tanto el arte que ni las
verdades les incomodan. En eso de lo público, hay que saber aguantar la
tormenta. Se sabe que, en algunas semanas, hasta el más escandaloso de los
temas suele ceder su lugar a otro.
Sin que sea ya tema de moda, me permito regresar al FICREA y su
transparencia.
¿Transparencia en el Judicial? Pues algo. Aunque se publique
(convenientemente) solo hasta septiembre de 2014 el ejercicio del gasto… Nada
del último trimestre de ese año, y ni
qué pedir del 2015. ¿Auditorías practicadas? La más reciente es la “anual” del
2013.
Entre lo que hay, la Ley de Transparencia (artículo 27 fracción V)
obliga a publicar “el monto, destino y aplicación del Fondo para el
Mejoramiento de Justicia”, es decir, los (muchos) pesos que se fueron al
FICREA. Dicha información sí está… o algo así. Publican, es verdad, documentos
contables. Lo interesante es que la forma en la que se presentan, cambia. Y las
cantidades, también.
Me voy paso a paso:
A finales del 2013 publican un “Estado de posición financiera”. Ahí,
en el apartado de Activo, se enlistan las instituciones bancarias y financieras
donde el Poder Judicial guarda el dinero. En esta fecha, FICREA es ya la bolsa
más grande con 90.05 millones de pesos.
A junio de 2014, los número del dinero que está en FICREA no se han
movido: 90.05 millones de pesos. Aquí, ojo. Si se tratara de un dinero solo en
resguardado, nada raro habría en que no se moviera ni un solo centavo. Pero, y
aquí una duda, si estaba en FICREA era porque ofrecían intereses muy por encima
de las condiciones de mercado ¿dónde están esos intereses… de los que, dicho sea
de paso, ni los mismos de casa sabían debían existir? Sigo.
Para septiembre de 2014, cambiaron el formato. En la documentación
presentada ya no se enlistan los bancos y no es posible, con eso,
individualizar el monto FICREA. Pueden ser noventa o 120 millones… Solo los de
adentro saben.
Sin embargo, el propio documento contable, en el renglón de “activo
circulante; efectivo y equivalentes” presenta una comparación trimestral. A
junio de 2014 (dice el documento de septiembre) en “efectivo y equivalentes”
había 209.06 millones de pesos; este número coincide con el total de “activo
circulante en bancos” publicado en el formato donde todavía se enlista a
FICREA. Para septiembre de 2014, sin embargo, “efectivo y equivalentes” disminuyó
688 mil pesos.
Para diciembre de 2014 se utiliza, de nuevo, el formato que no
individualiza los bancos. Acá, sin embargo, la cantidad es 11.9 millones de
pesos menos a la que había en junio de 2014. ¿Movimientos atípicos?
La historia no termina. Para marzo de 2015, en el activo circulante
hay 204.5 millones. Y para junio de 2015, se tiene prácticamente la misma
cantidad que en junio de 2014.
Lo que quiero destacar está en dos puntos: primero, quien invertía en
FICREA lo hacía por los inigualables intereses ofrecidos… y ello no parece
reflejarse en los movimientos contables del Tribunal. Segundo, para cuando el
tema FICREA estaba en lo más complicado, los formatos cambian y no se puede dar
seguimiento. Actualmente, oh casualidad, es como si no faltara un peso, como si
no hubiera daño patrimonial.
Para la memoria y el análisis, estos datos. Urge, en el Judicial, una
renovación.