Sobre el proyecto...

Archivo de las colaboraciones publicadas semanalmente en VANGUARDIA (Saltillo, México) en el espacio "En la Agenda" sobre lo que se observa en gobiernos subnacionales... Porque no se trata de un solo gobierno: son los mismos detalles que se ven por todos lados. Lo que lee pudiera ser de cualquier gobierno... o un gobierno cualquiera.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Cumplir y el informe

Los informes de gobierno son, en el mejor de los casos, la sistematización de lo que hasta ese momento ha dado buenos números, una buena imagen. Nadie espera, por ejemplo, un ejercicio honesto que contraste lo comprometido contra lo logrado, y una explicación de la brecha.

Así es, porque lo que interesa no es informar a la comunidad sino reafirmar el liderazgo; justificar, de nuevo, la permanencia en el puesto.

Eso ha sucedido desde siempre y en los gobiernos de todos los partidos. Y en todos los niveles: suele pensarse en los titulares del ejecutivo (el Presidente, los gobernadores), pero cuéntense también prácticas similares como informes legislativos, los de las universidades, los que hacen los regidores. Un largo etcétera.

El de Coahuila no podrá ser diferente. En un gobierno como cualquiera, las cifras alegres serán recetadas y repetidas hasta la asimilación, se destacará la visión, el carisma y las medidas precisas de quien (se dice) lleva las riendas. Se dirá que todo va mejor que antes, que la historia que vale la pena contar es ésta y no la de antes ni la de otros. Así, todos. Los que hicieron lo mismo ya se fueron; y llegarán otros para andar en lo mismo.

¿Se hará, por ejemplo,  un balance sobre el Registro Público en Saltillo? Apueste que las afectaciones al sector serán diluidas entre otras muchas cifras. Y qué importa si eso no funciona, dirán, si ya superamos la meta del empleo. Sobre la impericia, las pérdidas causadas, el dinamismo atrofiado del sector inmobiliario ¿quién dirá esa boca es mía?

Finalmente ¿a quién le importa? Si uno busca en la página de transparencia sobre las actividades del Registro Público, donde debieran estar los “indicadores de gestión” se publica una hoja que dice que el Registro Público no ha entregado recursos públicos de beneficencia; en transparencia se publica de todo, sin importar si corresponde o no. O si uno busca su plan operativo anual, desde hace meses que esa página está inhabilitada, no se puede leer. Pero, ¿a quién le importa?

Si se le busca por el lado del Plan Estatal de Desarrollo 2011-2017, se encontrará con que la gran mayoría de las estrategias han sido atendidas. Dónde o cómo, pocos sabrán. Un ejemplo: una estrategia ya atendida (en verde, completamente cumplida, dicen) es la de “poner en práctica sistemas de evaluación del desempeño de la gestión administrativa y de satisfacción ciudadana”. ¿Dónde encuentra uno eso? ¿Cuántos sistemas son, en cuáles dependencias o programas? ¿Cómo se ha utilizado esa información? Pero está en verde, todo cumplido.

O, hablando sobre calidad en el servicio, la información pública disponible sobre sanciones a funcionarios está a noviembre de 2014. Desde entonces, la Secretaría de Fiscalización y Rendición de Cuentas no ha considerado necesario actualizar. Y ni fuera a ser el gran cambio. El reporte es, apenas, una tabla que señala la dependencia y la cantidad de sancionados. ¿Cuáles fueron los motivos, cuáles los tipos de sanción? Nada. Datos, algunos; información relevante o actualizada, ninguno.

Con un poco de tiempo y bastantes ánimos, el análisis de lo realmente hecho en el marco del Plan de Desarrollo daría sorpresas. ¿Dónde anda la oposición? Oh, sí: organizando, por capricho, corridas de toros.

En fin. La práctica es otra: a ver lo lleno del vaso y se acabó. El acopio de lo que luce, porque de lo que se trata no es de informar sino de reafirmarse. 

domingo, 22 de noviembre de 2015

Deudas en Estados y Municipios

Parecía que la deuda en estados y municipios cedía su posición en la agenda nacional a otros temas: Las reformas constitucionales avanzaron lentamente, una y otra vez se repitió que no se trataba de un problema generalizado, se tienen avances en nuevas leyes que, dicen, todo solucionará.

Sobre deuda en el orden subnacional por momentos, en medios de comunicación y la opinión publicada, reaparece el seguimiento de algunos casos puntuales donde el contexto (la ausencia de rendición de cuentas, la duda en cuanto al ejercicio del recurso) amplía la audiencia interesada. Pero como viene el tema, se va.

Lo esencial está en comprenderlo más allá de la coyuntura: Hay un asunto estructural profundo sin resolver. Uno que apenas ha comenzado a tocarse. La disposición normativa, como estaba, crea un ambiente propicio para la mala administración de los recursos obtenidos y, al mismo tiempo, el trazo de los caminos para que el gobernado exija cuentas a sus gobernantes  se desdibujan cuando pasan del papel a la práctica.

Contratar deuda no es, por sí misma, una práctica que debiera condenarse o ser mal vista. Una deuda pública bien llevada detonaría crecimiento y bienestar; sería una carga soportable y hasta conveniente. Las dudas se han generado por el manto de opacidad sobrepuesto al manejo financiero y presupuestal de algunos gobiernos subnacionales, los problemas se crean por la impericia y hasta voracidad poco ética mostrada en el desempeño de la función. 

Si bien es cierto que el tamaño de la deuda subnacional como proporción de los ingresos del gobierno federal o del producto interno del país no pone en riesgo los fundamentales de la economía mexicana, también es cierto que el margen de maniobra de los gobiernos locales se reduce.

Pareciera que al no ser definido como una prioridad nacional, el tema avanzó lento. Al día de hoy, la lista de estados y municipios entrampados por deuda sigue creciendo.   

Con la intención de ofrecer un panorama más detallado del problema al que nos enfrentamos, se publicó “Deuda en Estados y Municipios. Aproximaciones a una problemática subnacional” bajo el sello editorial de El Colegio de Sonora y el respaldo del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP). Es un trabajo que tuve la fortuna de coordinar junto con Carlos González Barragán.

El tema avanzó más pronto de lo que pudimos capturar en el texto. Pero ahí se presentan, desde las voces de una docena de investigadores nacionales, las principales aristas de la problemática de fondo. Es, además, un trabajo que trata de ofrecer algo de interés a interesados de diferentes disciplinas desde un enfoque amplio.

Cada una de las plumas que contribuyeron en este volumen, desde su perspectiva y disciplina de estudio, comparten una misma preocupación que no diferirá, en lo sustantivo, de los planteamientos de otros académicos y activistas en el tema. El arreglo normativo e institucional alrededor de lo financiero y presupuestal en los gobiernos subnacionales desde hace tiempo ha requerido (de manera urgente y necesaria) un replanteamiento.

Agradezco a Luis Efrén Ríos Vega, la invitación para el que el libro se presentara el pasado viernes en las instalaciones de la Facultad de Jurisprudencia. Reconozco el apoyo recibido de parte de quienes integran la Academia Interamericana de Derechos Humanos. El próximo 3 de diciembre, en la Feria del Libro de Guadalajara, el volumen tendrá una segunda presentación.

domingo, 15 de noviembre de 2015

La mujer y su Secretaría

Cuando se quiere enfatizar un tema o la importancia de algún sector poblacional, fácil es caer en la tentación de crearle una organización. Puede ser un Comité, un Instituto, una Dirección o una Secretaría; según alcance la creatividad. Ya con eso, y un poco de propaganda, la creencia puede venderse: algo estamos haciendo.

En la realidad, el asunto no es tan sencillo. Cuando las organizaciones parten desde cero, hay una curva de aprendizaje que debe sufrirse; si la nueva organización es la unión de dos o más preexistentes, no es raro que existan pugnas y diferencias al interior y que todo esto se refleje en lo que hacen. La lista continúa si pensamos en el tema presupuestal, la burocratización innecesaria de trámite o las capacidades, aptitudes y actitudes de quienes forman la organización.

Ahora que a algunas y algunos les pareció buena idea pintarse la mano de naranja para grabarse un video, recuerda fijarse en la Secretaría de la Mujer.

Ejecutado como sustituto del Instituto de la Mujer, la Secretaria en Coahuila  tiene existiendo lo que el sexenio. La pregunta es ¿ha significado alguna diferencia? En su ventana al mundo, su página de internet (www.secretariadelasmujeres.gob.mx), la organización no ofrece muchos argumentos a su favor.

¿Se conoce “más mejor” la situación de la mujer en Coahuila? Imposible saberlo, es “página en construcción”; en “Diagnóstico y Publicaciones”, lo más reciente es lo realizado por “El Gobierno de la Gente”, es decir, nada actual.

¿Información sobre las mujeres Kikapú? “Página en construcción”. ¿Autonomía económica de las mujeres? “Página en construcción”.  ¿Trabajadoras del hogar? Oh, sorpresa, “página en construcción”.  Espacios creados por la propia Secretaria, que ella misma no colma.

El sexenio, ya de bajada. Toda una estructura para ejecutar y, en apariencia, ausencia de información, indicadores, programas para grupos focalizados. Ausencia o desinterés, da igual.

El trabajo de una Secretaría definitivamente no se reduce a su internet. Orienta, sin embargo, sobre el cuidado puesto en sus responsabilidades: si no puede ni tener actualizada su página…

Por cierto, para quienes no estén familiarizados con el “reto de la mano naranja”, lo medio explico. En el orden internacional, existe la campaña “ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres” promovido desde la Secretaría General de las Naciones Unidas; en este marco, se ha proclamado el día 25 de cada mes como “Día Naranja”, un día para generar conciencia y prevenir  la violencia contra las mujeres y niñas.  Todo esto, por supuesto, muy bien. Por cierto, esta información no la encontrará en la Secretaría: está “en construcción”.

Recientemente en la entidad, la clase partidista se ha dado a la tarea de hacerse videos. Muy de nueva era, entre ellos mismos, suben a sus redes sociales el “reto” de sumarse a la campaña, pintarse la mano de naranja, hacerle el reto a alguien más. Si es por hacer conciencia, va.

Al margen de lo limitado y cerrado de la estrategia, pude pensarse que, al menos, se hace algo. Las miradas más críticas señalarán la ausencia de trabajo de fondo, que faltan más nueces y menos ruido: lo más visible de la política pública ¿un reto en redes sociales?

En fin. Ahí está la Secretaría.


La actual administración la destacará como una jugada maestra. Ya habrá oportunidad de evaluar si el tener una Secretaria impacta o no en lo que interesa. O si sale más costoso y no por ello se tienen mejores resultados. 

domingo, 8 de noviembre de 2015

Presupuestos, municipios y transparencia

Lo gubernamental, en sentido amplio, es un conjunto de organizaciones. El funcionamiento no es monolítico; por el contrario, hay diferentes velocidades, agendas y capacidades que se entretejen y cuyo resultado es el que percibimos.  

Si se tiene la mala fortuna de involucrarse con áreas donde los trámites no avanzan, los servicios ofrecidos no son de calidad, las agendas sirven para atender los intereses de los funcionarios sobre los de la comunidad o donde lo que se premia es algo diferente a la capacidad, la experiencia es (por decir lo menos) amarga.

En todos lados, en lo gubernamental me refiero, conviven esas malas experiencias con otras muy buenas. No hay gobiernos malos sino áreas malas que, en ocasiones, opacan a las otras. O, visto desde los gobiernos que gustan de la propaganda como forma de gobernar, no es que sean muy buenos… lo que hacen es destacar hasta la saturación lo que salió bien. Aunque sea la excepción.

Cuando se opina sobre las carencias de lo gubernamental, no es que todo esté mal. Es, si acaso, un modesto intento por dar una versión alternativa, porque tampoco es verdad que todo esté bien. Así las cosas, cuando se encuentra un esfuerzo notable, sin empacho, se destaca.

A cuenta lo anterior por un trabajo importante que emprendió la Auditoría Superior del Estado (ASE) en materia municipal, sus presupuestos y la transparencia.

La instancia podrá no ser santo de devoción de todos; se podrán señalar, sin duda, algunos procesos que no avanzan a la velocidad que, a ojos externos, debieran tener. Pero lo que logró sistematizar en la página http://transparencia.asecoahuila.gob.mx es digno de señalarse, por su importancia práctica, lo que significa y su situación casi única en el país.     

De manera muy pulcra y visualmente atractiva, la ASE recopiló, sistematizó y publicó la información presupuestal y las cuentas públicas municipales de 2014, la información presupuestal de este orden para 2015, la valuación actuarial 2013, los resultados del Índice de Información Presupuestal Municipal elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), la Gaceta Municipal. Se dice fácil, pero es más de lo que se imagina.

¿Falta algo? Desde acá lo que parece se requiere es más difusión de que esta información está prácticamente lista para ser consultada de arriba abajo, que en Coahuila hay un tesoro de información bien sistematizada que a gritos pide ser encontrado. Pero ahí, la pelota está en otra cancha. ¿Dónde están las Universidades, por ejemplo, coordinando lo que en otros lugares ha funcionado bastante bien, alguna especie de certamen para involucrar a sus estudiantes a conocer el portal, aplicarle creatividad y sacarle provecho?

Lo ideal sería que creciera para incluir información de años anteriores. Más que una fotografía reciente, que incluyera la evolución de lo municipal.

Que no sea una fuente de información que se deje en el olvido, que ya no se actualice, que se pierda. Ejemplos hay, en el propio Estado, de plataformas tecnológicas que se anunciaron con bombo y platillo a inicios de este año que ahora ni sus desarrolladores visitan. Ojalá no sea el caso.

El trabajo es muy importante, el resultado otorga ya una fuente de información (más de 4 mil documentos descargables) que a gritos piden ojos que los lean, analicen, divulguen. Es de reconocerse la iniciativa de la Auditoría Superior del Estado, el valor adicional creado en su decisión por hacer más.


Se invitar a su consulta y aprovechamiento. Hay, ahí, una veta por explotar. 

domingo, 1 de noviembre de 2015

Nuevo organismo electoral

La renovación de la instancia electoral forma parte de una reconfiguración del poder en el país. Se buscó, para decirlo rápido, que la voz mandante en su integración no fuera la de los señores feudales locales.   De eso, a pensar en una independencia plena… bueno, para eso estarán los hechos.

En este mismo espacio, hace algunos meses manifesté una preocupación: que la reconfiguración final del organismo, a través de sus filtros, pudiera favorecer a quienes ya gravitaban en el tema. Que hubiera nuevas caras, pero solo eso. Que la dinámica por observar no terminara siendo demasiado diferente a lo que ya se tenía y había motivado, precisamente, la reforma.

Me preocupaba, manifesté, que se olvidara la razón primera de la ciudadanización (la permanente búsqueda de la legitimidad en las decisiones) por sobrevalorar la especialización que, en el mediano plazo, en nada renovaba la sangre que debe dar vida a las instituciones.

Ahora, que veo los nombres y leo los perfiles, quedo bastante tranquilo. Veo caras que no provienen del tejido que se quería sacudir; veo caras conocidas que se quedaron porque lo ganaron a pulso. Al final, una combinación interesante.

En el asunto no hay cheques en blanco y cada integrante del renovado organismo hablará por sus acciones. Y el testimonio de todos ellos, como conjunto, podrá conocerse por sus omisiones.

La elección de la presidenta llama la atención. Fue, por lo que puede verse desde fuera, un acuerdo de último momento. Apresurado, tal vez, pero no arrebatado. Rápido, pero no por ello sin tino. Sostengo.

Inmediatamente pudieron leerse en la red algunas crónicas mínimas y notas apresuradas, que destacaban su falta de trayectoria en lo electoral, como si aquello fuera un insalvable pecado mortal. Pero en la esencia de la reforma el supuesto cabe a la perfección.

Ojo que, en todo caso, el no tener trayectoria en lo electoral no equivale a que sea una persona improvisada, ignorante o incapaz.  Se trata, por lo que se sabe, de una mujer de trabajo. Una persona, además, que no se ha dejado ganar por la indiferencia o la comodidad de una chamba segura. Tiene experiencia en organismos de derechos humanos, de transparencia, de impartición de justicia. Nada, de seguro, como lo que está por venir. Pero, en la narrativa de su hoja de vida, una responsabilidad grande parece el paso siguiente y lógico de una larga cadena de responsabilidades incrementales.

Entre los consejeros, otro que ninguna relación tiene con el medio: un exitoso abogado de Monclova, atleta de toda la vida, hombre de familia y bien. Se graduó con los promedios más elevados de su generación y ha hecho de su carrera un verdadero ejemplo.

En ellos dos (y el resto), el conocimiento lo aseguran las etapas superadas. Pero no todo se agota en el saber. Hubo exámenes y ensayos mejor calificados, pero eso es parte de un todo que debe considerarse. La trayectoria personal, también importa. Falta ver cómo trabaja la suma de los perfiles y el equipo que se forma.

Al caso, por cierto, la Facultad de Jurisprudencia: Ha dado ya una generación notable en lo judicial; de otra se han surtido secretarios particulares al Ejecutivo. Pero buena salió la Generación 54, dos de sus integrantes despacharán simultáneamente en el organismo electoral. En fin, regreso a lo propio. 


En el nuevo organismo, la historia está por escribirse. Solo entonces podrá calificarse el resultado de la reconfiguración. Hasta entonces, a todos se les desea éxito en la encomienda.