Lo gubernamental, en sentido amplio, es un conjunto de organizaciones.
El funcionamiento no es monolítico; por el contrario, hay diferentes
velocidades, agendas y capacidades que se entretejen y cuyo resultado es el que
percibimos.
Si se tiene la mala fortuna de involucrarse con áreas donde los
trámites no avanzan, los servicios ofrecidos no son de calidad, las agendas
sirven para atender los intereses de los funcionarios sobre los de la comunidad
o donde lo que se premia es algo diferente a la capacidad, la experiencia es
(por decir lo menos) amarga.
En todos lados, en lo gubernamental me refiero, conviven esas malas
experiencias con otras muy buenas. No hay gobiernos malos sino áreas malas que,
en ocasiones, opacan a las otras. O, visto desde los gobiernos que gustan de la
propaganda como forma de gobernar, no es que sean muy buenos… lo que hacen es
destacar hasta la saturación lo que salió bien. Aunque sea la excepción.
Cuando se opina sobre las carencias de lo gubernamental, no es que
todo esté mal. Es, si acaso, un modesto intento por dar una versión alternativa,
porque tampoco es verdad que todo esté bien. Así las cosas, cuando se encuentra
un esfuerzo notable, sin empacho, se destaca.
A cuenta lo anterior por un trabajo importante que emprendió la
Auditoría Superior del Estado (ASE) en materia municipal, sus presupuestos y la
transparencia.
La instancia podrá no ser santo de devoción de todos; se podrán
señalar, sin duda, algunos procesos que no avanzan a la velocidad que, a ojos
externos, debieran tener. Pero lo que logró sistematizar en la página http://transparencia.asecoahuila.gob.mx
es digno de señalarse, por su importancia práctica, lo que significa y su
situación casi única en el país.
De manera muy pulcra y visualmente atractiva, la ASE recopiló,
sistematizó y publicó la información presupuestal y las cuentas públicas
municipales de 2014, la información presupuestal de este orden para 2015, la
valuación actuarial 2013, los resultados del Índice de Información Presupuestal
Municipal elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), la
Gaceta Municipal. Se dice fácil, pero es más de lo que se imagina.
¿Falta algo? Desde acá lo que parece se requiere es más difusión de
que esta información está prácticamente lista para ser consultada de arriba
abajo, que en Coahuila hay un tesoro de información bien sistematizada que a
gritos pide ser encontrado. Pero ahí, la pelota está en otra cancha. ¿Dónde
están las Universidades, por ejemplo, coordinando lo que en otros lugares ha
funcionado bastante bien, alguna especie de certamen para involucrar a sus
estudiantes a conocer el portal, aplicarle creatividad y sacarle provecho?
Lo ideal sería que creciera para incluir información de años
anteriores. Más que una fotografía reciente, que incluyera la evolución de lo
municipal.
Que no sea una fuente de información que se deje en el olvido, que ya
no se actualice, que se pierda. Ejemplos hay, en el propio Estado, de
plataformas tecnológicas que se anunciaron con bombo y platillo a inicios de
este año que ahora ni sus desarrolladores visitan. Ojalá no sea el caso.
El trabajo es muy importante, el resultado otorga ya una fuente de
información (más de 4 mil documentos descargables) que a gritos piden ojos que
los lean, analicen, divulguen. Es de reconocerse la iniciativa de la Auditoría
Superior del Estado, el valor adicional creado en su decisión por hacer más.
Se invitar a su consulta y aprovechamiento. Hay, ahí, una veta por
explotar.
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