Sobre el proyecto...

Archivo de las colaboraciones publicadas semanalmente en VANGUARDIA (Saltillo, México) en el espacio "En la Agenda" sobre lo que se observa en gobiernos subnacionales... Porque no se trata de un solo gobierno: son los mismos detalles que se ven por todos lados. Lo que lee pudiera ser de cualquier gobierno... o un gobierno cualquiera.

domingo, 25 de noviembre de 2012

De deudas, mentiras y videotapes

Lo dicho la semana pasada: el informe a la puerta, pero todos estamos hablando de algo más
A los ojos del exgobernador y hasta entonces dirigente nacional del PRI, la historia iría más o menos así: había un linchamiento orquestado desde la oposición que disminuían sus explicaciones sobre la deuda en Coahuila; al ver que su palabra no era suficiente, decide tomarse un video en el momento en que le explican el engaño del que fue objeto. 
Más de un año después, decide mostrarlo para fortalecer, entre la opinión pública, lo que ya han dicho los tribunales: que es inocente. 
El asunto, debe recordarse, no se reduce a la falsificación de documentos. Esa parte fue la más burda, cierto. Pero a un año de haberse terminado el anterior sexenio, nadie ha dicho oficialmente el destino de cada peso o las razones para contratar deuda a corto plazo con los bancos con los que se hizo, ni cuánto se les pagó de intereses.  Y un largo etcétera. 
Inocente, al menos, en la parte que corresponde a la falsificación de documentos para contratar deuda. Todo lo demás, se lava en casa.
Ahora, a la luz del video, la pregunta obligada sobre el tema es esta: ¿Cuántos habrán cambiado su opinión gracias a esta "nueva pieza" del rompecabezas? Arriesgo una cifra: cero. 
A quienes el tema les ha pasado de noche, que los hay, así seguirán con video o sin el. Quienes apoyaban la postura del exmandatario, ahora dicen "se los dije" y quienes asumen la postura opuesta hablan de un burdo montaje. La balanza seguiría, al menos en cuanto al saldo final, en la misma posición. 
Pero, y esto es lo interesante, si bien el video no cambia el marcador final sí recompone la posición de algunos jugadores. Me explico. 
Quienes, por alguna razón, sostuvieron pláticas privadas con el exmandatario ahora tienen motivos suficientes para dudar cuántas de sus palabras andan por ahí, en la obscuridad de algún cajón, esperando ver la luz. Si están inconformes con algo, se la pensarán más de dos veces antes de abrir el pico. Se reaviva, por cierto, aquel rumor de una fea costumbre de intervenir llamadas y espiar a todos, pero esa será harina de otro costal. 
El video se muestra sobre aviso. La fecha comprometida se atrasó unos días, pero debió tratarse de un tema de rating. En todo caso, lo que sí llama la atención es que entre la palabra y la acción, el gobernador en funciones se había comprometido a ser él quien aportaría información para aclarar todo lo de la deuda. Y se lo madrugaron. Provenientes de un partido donde la disciplina es primero, interesante el mensaje enviado al primer priísta de la entidad. 
En el tema de la deuda, el exgobernador es (de menos) una figura emblemática. Pero quien desde un año carga con esa piedra, es su hermano mayor. Después de todo, hace un año hubo un proceso de entrega-recepción y si ahí no encontraron nada sospechoso (o no quisieron ponerlo sobre papel), ahora quien debe pagar la música es el que siga bailando. 
Otro detalle que llama la atención es la información impresa que el exmandatario ha entregado a diferentes medios de comunicación. Si esa información ha existido siempre ¿Por qué la actual administración no la mostró antes? ¿O será que alguien dentro del gobierno le sigue trabajando al expatrón? Ninguna de las alternativas es mejor que la otra. 
Tómese aún como rumor, pero diferentes personas me han hablado de dos sucesos que pronto se presentarían. Primero, la aparición de un medio impreso sin problemas de patrocinios y con una línea abierta y sistemáticamente dura contra la administración. Segundo, la aparición de una estructura alternativa, bajo el esquema de una Fundación, para encaminar apoyos en dinero y especie a lo largo y ancho de los treinta y ocho municipios. robándose la clientela, pues. 
En fin. A alguien se le está escapando su momento estelar y no se le ha visto con grandes dotes para reaccionar. ¿Y ni cómo hacerle cuando, entre el equipo que heredó, sobran los que ahora se están debatiendo entre apoyar a quien hace años los vistió y a quien ahora les da para comer?

Lo dicho la semana pasada: el informe a la puerta, pero todos estamos hablando de algo más. Y quizás, pensando con malicia, a quien más conviene que el balance se haga con la mitad de la atención es a quien, sobre los videos, ha dicho no tener opinión alguna. 

domingo, 18 de noviembre de 2012

Nubarrones, y el informe

Es claro, sin embargo, que lo que se siembra se cosecha, y que la soberbia es castigada de muchas maneras
La publicidad será estratégica. Algunos (varios) billetes bien ubicados, un mensaje pulido y las cifras que apoyen eso de que todo va mejorando y la expectativa se ha cumplido desbordadamente. Así, más o menos, lo que rodea desde ya, el próximo informe.  
Pero hay nubarrones en el horizonte. Sombras que eclipsan ese día que, tradicionalmente, pertenecía a un solo hombre.
¿Por ejemplo? El anuncio de un exgobernador que esperó a que el informe estuviera al alcance de la mano para prometer, oootra vez, que ahora sí se aclararía tooodo lo de la deuda. Si el exmandatario en verdad lanza la piedra, sucederá lo que en las pasadas elecciones: robará cámara y ni quien se acuerde del hermano mayor, que siempre será el segundo en la lista. Ahora que el Gobernador ha dicho que será él quien aclare, fue el segundón. Y así es la historia (por cierto) desde que tomó protesta, cuando la noticia fue el fin de un capítulo en el PRI y no el inicio de un gobierno.
¿Otro? La ubicación de Coahuila en listados internacionales como entidad donde se vive muy cerca de lo que sucede en tiempos de guerra. Torreón, es la séptima ciudad más violenta en el mundo, según el estudio del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia Penal A.C. La efímera existencia de la Secretaría de Seguridad. O la mega fuga, que aún no puede borrarse con el número de recapturados. Y la lista puede seguir. Total que hay nubarrones.
Cuando candidato, en su primer discurso del 16 de mayo de 2011, concluyó su mensaje con las siguientes palabras: "En mi juventud decíamos que, para hacer las cosas, lo único que hacía falta es un poco de amor. Yo sigo pensando así". 
Yo imagino, y espero, que al cierre de su primer año se haya dado cuenta de que hace falta mucho más que eso.  Que se haya dado cuenta y pueda actuar en consecuencia.
Entre su triunfo en las urnas y la toma de protesta, repitió que su Gobierno estaría integrado por las mejores mujeres y hombres disponibles. A un año (a tan sólo un año), el asunto se convirtió en un juego de sillas: la música termina pronto y, en las posiciones clave, no se dura más que unos meses.
De la manga se inventó Secretarías que nadie pidió y cuya existencia no se justifica más allá de un discurso hueco. Prometió que no costarían más. pero de algún lado salen los sueldos de los ahora Secretarios. Y ya se ha comentado en este espacio: para cuando estas nuevas instancias aprendan que su función es más que llenar páginas de Facebook, el sexenio terminará. 
Prometió que su Gobierno estaría siempre apegado a la legalidad. Y para cuando había pasado apenas una quincena de haber asumido su cargo, entregaba nombramientos a titulares de oficinas que jurídicamente no existían. Mírese el caso de la tenencia de la tierra, donde se notó la impericia e ignorancia de quienes asesoranal Gobernador. 
Que su gobierno estaría basado en una planeación sin precedentes, dijo muy serio. Ahora hasta broma parece. Los logros que se anuncian obedecen más a situaciones de coyuntura a nivel nacional e internacional que a la planeación. Que, como he sostenido en este espacio, está hecha muy por encimita. 
Cuando prometió que cambiaría su relación con el Legislativo, enviando "propuestas" para ocupar las Secretarías, todo se redujo a un lavamanos: cuando la minoría argumentó, la mayoría se impuso. En esta nueva relación, lo único que parece no valerse es decir "no". Pero de eso, la culpa no la tiene sólo el titular del Ejecutivo. 
Para gobernar hace falta más que sólo amor. Hace falta gente que le sepa y alguien que quiera y pueda tomar las decisiones. Los equipos se construyen. Nubarrones en el horizonte. Nubarrones, y el informe. 
Al Gobernador, en verdad, le deseo un mejor segundo año. Dentro de una comunidad, nadie puede cuando la capa se le cae al líder formal. Es claro, sin embargo, que lo que se siembra se cosecha y que la soberbia es castigada de muchas maneras. 

Pero, en verdad, deseo un mejor segundo año. Coahuila lo merece. 

domingo, 11 de noviembre de 2012

Postal desde Washington (final)

Las caras alegres por la reelección de Obama coleccionaban todos los rasgos étnicos imaginables
Fue un final de fotografía. Los resultados electorales preliminares, que durante la tarde del martes pasado fueron fluyendo a cuentagotas, provocaron que lo mismo Demócratas y Republicanos, sostuvieran el aliento en más de una ocasión. La moneda en el aire y las boletas en las urnas. Al quince para la media noche, los noticieros informaban: la carrera por la Presidencia había terminado y Obama seguiría despachando desde la Casa Blanca.
La noticia me sorprendió caminando por la Calle 23 de la capital del país, el corazón del barrio histórico de Georgetown. Acababa de visitar el Monumento a Abraham Lincoln y buscaba llegar a la Estación Azul del Metro antes de medianoche, momento en que el servicio se suspende. Una hora antes había estado por la Casa Blanca en busca, sin mucho éxito, de alguna reacción postelectoral. Había estado en el lugar correcto, pero a una hora incorrecta. 
Caminaba, como digo, por aquella calle, cuando se dieron los resultados y la tendencia era irreversible.  Así debió ser, porque el silencio de la noche se quebró entre gritos de júbilo de cientos de jóvenes (aquella es una zona universitaria) que comenzaron a salir a la calle. Festejaban, se abrazaban, saltaban. Iban todos en la misma dirección, por la Pennsylvania Avenue, hacia la Casa Blanca. Imposible perderme aquello aunque perdiera el Metro. 
El contingente se nutría conforme nos acercábamos a la residencial que se ubica en el número 1600 de aquella Avenida. Ya no sólo jóvenes, sino adultos caminaban. No sólo a pie, sino en carro, las personas festejaban. El sonido se incrementaba. La bandera estadounidense, en mano de los jóvenes, ondeaba a la luz de las farolas de la ciudad. Sus colores podían reconocerse en pantaloncillos, sombreros y pelucas. Todos con teléfono en mano, fotografiando y videograbando el momento de su celebración. Compartiéndolo por las redes sociales. Muchos eran los que iban, pocos los que regresaban; aquéllos disfrutaban el resultado, estos, quizás, fueron sorprendidos frente a los jardines de la Casa Blanca por la noticia de un candidato sin triunfo.
Seguí los pasos de la multitud y sus porras, hasta el centro de gravedad. 
A la puerta de la residencia oficial, el festejo era mayúsculo. Las caras alegres coleccionaban todos los rasgos étnicos imaginables. La bandera americana compartía el espacio con otras banderas en las manos de, quizás, estudiantes de intercambio que fueron contagiados por el júbilo. Los blasones en las puertas de la Casa Blanca no sólo pertenecían a otras naciones, sino a movimientos sociales. Todos celebrando, un mosaico. 
Sentada en los hombros de su amigo y con megáfono en mano, una jovencita animaba la porra. O-ba-ma, O-ba-ma, O-ba-ma. Four-more-years. Su voluntad rebasaba la cansada garganta que se le cerraba a cada grito pidiendo una pausa; en pocos minutos, fue sustituida por otra joven con igual ánimo, pero mejor voz. 
Otra muestra espontánea de unidad. Por unos instantes, todas las otras muestras de alegría fueron sofocadas por el unísono del himno nacional. Con la mano derecha en el pecho y retirándose los sombreros del Tío Sam, todos seguían las estrofas. Luego, otra vez, cada quien a lo suyo. 
Festejaban la reelección, pero también a ellos mismos. Del ejercicio de uno de los sistemas electorales más complicados y poco justos en el mundo, había ya un ganador y los americanos celebraban. Algunos inconformes habrá, pero lo que se espera es la observancia de las reglas. Como parte de la celebración puede contarse el discurso del candidato que no será favorecido por el voto del Colegio Electoral: por el bien de su país, le deseó lo mejor al presidente reelecto. 

Después de más de un mes, me regreso a mi país. Estoy muy agradecido con la vida por la oportunidad de haber colaborado, en este tiempo, en algunos proyectos de oficinas gubernamentales americanas. A mi esposa e hijas, agradezco el soportar la ausencia y la distancia. Agradezco a todos quienes leyeron estas postales.