Sobre el proyecto...

Archivo de las colaboraciones publicadas semanalmente en VANGUARDIA (Saltillo, México) en el espacio "En la Agenda" sobre lo que se observa en gobiernos subnacionales... Porque no se trata de un solo gobierno: son los mismos detalles que se ven por todos lados. Lo que lee pudiera ser de cualquier gobierno... o un gobierno cualquiera.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Miopía, amnesia y desarrollo social

El resumen de lo que sucede en esta administración encarna en la Secretaría de Desarrollo Social: se promete para incumplir, como se ha visto
Como en el cuento en el que Pedro anunciaba falsamente que el lobo se comería sus ovejas. Así ha estado el Gobierno de Coahuila anunciando la transparencia de los programas sociales. Ahora, en diciembre, se ha dicho que será en enero del próximo año. Pero ya en marzo pasado se había jurado que en julio (VANGUARDIA, 22 de marzo). Y en el inter, en noviembre, hasta se presentó un "padrón único". Total, como Pedro y su lobo. 
¿Será falta de voluntad o consecuencia de un desorden administrativo? A esta altura, difícil saberlo. ¿O será la tónica de un Gobierno que presumía de planificador y, ahora, ni la improvisación se le da? 
Mírese que cuando le preguntaron al todavía gobernador por una fecha para dar a conocer todo sobre la deuda, contestó: "Lo vamos a hacer lo más pronto posible. No me gusta ponerme fechas exactas, porque luego se pasa un día y traemos el tema" (VANGUARDIA, 18 de noviembre).Y es cierto: no le gusta ponerse fechas exactas. O cuando lo hace, no las cumple. Así con la deuda, así con la planeación, así con la transparencia. Como Pedro y el lobo, y así pasó un año.
El resumen de lo que sucede en esta administración encarna en la Secretaría de Desarrollo Social: se promete para incumplir, como se ha visto. Pero hay más. 
Como muestra de voluntad de que esa Secretaría no sería trampolín electoral, desde el Ejecutivo se propuso un "candado" que permitía que el titular de la dependencia se enfocara en hacer bien su trabajo. Y ni medio año duró el asunto. El candado se eliminó y, de acuerdo con lo que se dice, de ahí saldrá un candidato para Torreón. Así de firme la palabra empeñada. Pero hay más.
La Ley de Desarrollo Social se ha ignorado sistemáticamente. En diferentes espacios y oportunidades se ha señalado, pero insistimos.
La base de la política de Desarrollo Social, los lineamientos y criterios para la definición, identificación y medición de la pobreza, debieron ser puestos a consideración del Congreso del Estado para su aprobación (artículo 29 de la Ley). Y no se hizo. Entre septiembre y noviembre del año, la Secretaría debió realizar un diagnóstico para identificar y medir los niveles de pobreza, marginalidad y desarrollo regional para definir las zonas de atención prioritaria y hacer pública toda esa información (artículos 31 y 32 de la Ley). Y no se hizo. 
La evaluación de la política de desarrollo social debiera hacerla la Secretaría y el Congreso (artículo 50 de la Ley). Y no se ha hecho. 
Si el Secretario de Desarrollo Social es ignorante de la Ley o indiferente en su cumplimiento, es asunto suyo, pero también de su Jefe. 
¿Cómo entender que una Secretaría hará algo extraordinario cuando ni con lo ordinario, observar la Ley, puede? Cuando el actual Secretario se vaya de candidato, será más que obvio que el gobernador y su partido premian a quien medio hace su trabajo y medio respeta la ley.
 Y se trata de cumplir la Ley, porque es Ley y porque tiene una lógica impecable de que es la manera en que mejor pueden funcionar las cosas. 
Ni ese Secretario, ni el gobernador. Pero hay, además, un tercero que tampoco anda haciendo su trabajo. 
El Secretario de Fiscalización y Rendición de Cuentas tiene la responsabilidad de "conocer e investigar los actos, omisiones o conductas de los servidores públicos que puedan constituir responsabilidad administrativa." (Fracción XIV del artículo 37 de la Ley Orgánica). Ahí pareciera que no ven o se les olvida. 
Rápido se le malgastó al Secretario su capital personal de credibilidad que tanto tiempo y trabajo le tomó generar en la iniciativa privada. Así sucede cuando se pone el pecho ante situaciones indefendibles. 

Y quizás ya lo sabe, no hay vuelta para atrás: O le atora o le atora. ¿Quién, después de la posición jugada, querrá invitarlo cuando termine el sexenio? Al menos, claro, se trate de un negocio que floreció a la sombra de lo que ahora permite.  

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