Ahí, entre
corruptos, o te embarras hasta el cuello o no sirves y te sacan
Asumió la
gubernatura en el peor momento. Y tuvo dos alternativas: o "agarrar el
toro por los cuernos" y esclarecer el asunto hasta el último centavo. o
decir que estaba agarrando el toro por los cuernos y simular la voluntad de
transparentar.
O tal vez nunca
tuvo alternativa, así es la corrupción: nada de cruzar el pantano sin mancharte
las plumas. Ahí, entre corruptos, o te embarras hasta el cuello o no sirves y
te sacan. Y sea porque hayas usado para fines personales el avión del Estado
cuando ni funcionario eras o porque te fue imposible decir no cuando te
pidieron prestado el nombre para algún negocio, terminas sin alternativa.
Cualquiera que
sea el motivo, todo indica que optó por la simulación. ¿Se recuerda, por
ejemplo, cuando hace un par de meses se anunciaba oootro paquete de reformas en
materia de transparencia? Todo aquello no fue más que la envoltura para
procurar la opacidad en los fideicomisos de los que nadie quiere hablar. Y así
quedó: sin justificación alguna, los fideicomisos solo serán transparentes
hasta mediados de sexenio (léase este espacio, septiembre 9).
Otra simulación
fue el padrón de beneficiarios de la Secretaría de Desarrollo Social. Lo
anuncian como "único", y no lo es, o como una respuesta
"integral" a la demanda ciudadana, y tampoco.
Para empezar, el
Padrón (en www.sedesocoahuila.gob.mx) sólo tiene información de siete de los
doce programas para los que existen Reglas de Operación (publicadas el 10 de
julio).
Para tener una
perspectiva del asunto: mientras que el "gran" logro del Padrón es la
publicación de 304 mil nombres de beneficiados, quienes recibieron apoyos
vía tres de los cinco programas no incluidos son más de 796 mil. Es
decir: lo que se muestra no es ni la mitad de lo que se oculta.
Se trata de los
programas de apoyo a estudiantes (VANGUARDIA, octubre 23, 2012). Algunos datos
adicionales que se conocieron en octubre pasado: se entregaron 545 mil paquetes
de útiles escolares, 200 mil uniformes y 60 mil pares de zapatos, por un monto
superior anunciado de 68 millones de pesos. Y de eso, nada en el
padrón.
Y no es por morbo
de ver los nombres de niñas y niños beneficiados. Lo importante de la
información es que a través de los padrones puede saberse si el apoyo está
llegando a quienes sí lo necesitan (así, a secas) o a quienes lo necesitan pero
que, además, están capturados como clientes del partido en el Gobierno. Y no me
refiero a los alumnos, sino a sus padres por supuesto.
Trascendió que lo
relacionado con los apoyos escolares se oculta bajo el criterio de tratarse de
datos personales de niñas y niños. Pero hay otros dos programas que se suponen
existen, que no entran en este criterio y que tampoco están en el padrón:
espacios deportivos y nomenclaturas y señales. ¿Dónde está esa información? ¿O,
por la deuda, esos programas ya no alcanzaron?
Pero, en ese
padrón, no son las únicas ausencias. Dos botones de muestra.
Nada se encuentra
sobre la "Tarjeta de Beneficios Sociales". En julio de 2012, se
publicaron unos "Lineamientos Generales para su Operación". De existir,
sería una especie de tarjeta de débito. ¿Y los beneficiarios y los montos? ¿O
será que tampoco hay de esto, por la deuda?
Nada se menciona
del "Banco de las Mujeres". Al principio, se anunciaron hasta 800
apoyos tipo préstamo que irían de los 2 mil quinientos a los 30 mil
pesos. La convocatoria la lanzó SEDESO en el primer trimestre del 2012
(VANGUARDIA, 9 marzo). ¿Y la información de este programa "apá"?
En campaña, fue
el caballito de batalla del candidato; ahora como Gobernador, no se acuerda de
transparentarlo.
Total, el padrón
está muy chimuelo. Y la única transparencia que conoce este Gobierno, es pura
simulación. Situación que le ha de acomodar bien al Presidente del ICAI quien,
cuando se anunció lo del Padrón, no regateó adjetivos al reconocerle al
Ejecutivo "porque difunde de manera libre, oportuna, sencilla y clara, no
solamente la información que le exige la Ley, sino toda la que puede ser de
utilidad a las personas, agrupaciones e instituciones". Por algo lo
ratificaron.
En el marco de su
Primer Informe, el todavía Gobernador ha dicho que "lo mejor está por
venir". Y así debe ser: difícil imaginar un peor año.
¿El problema?
Pues lo dijo el mismo quien se comprometió a encargarse de la seguridad o que
prometió no cobrar la tenencia vehicular o que le entraría a la transparencia
hasta el fondo. ¿El problema?: creerle.
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