Sobre el proyecto...

Archivo de las colaboraciones publicadas semanalmente en VANGUARDIA (Saltillo, México) en el espacio "En la Agenda" sobre lo que se observa en gobiernos subnacionales... Porque no se trata de un solo gobierno: son los mismos detalles que se ven por todos lados. Lo que lee pudiera ser de cualquier gobierno... o un gobierno cualquiera.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Los jinetes de la transparencia

Pasa el tiempo y no se profesionaliza la actividad, ni se fortalece el tema. Se organizan cursos, hay `Semanas de la Transparencia', pero no mucho más.
La transparencia mejora la calidad de vida de la población. He escuchado quienes dicen, de manera socarrona, que mejora la calidad de vida de solo un pequeño un segmento de la población: quienes trabajan en los Institutos de Transparencia.
Cada quien dará la lucha que pueda, de eso no hay duda. Y, creo, nada debe reprochársele a quien genera un ingreso a partir de su trabajo.
El problema, en todo caso, vendría cuando se gana sin trabajar.
La próxima reforma constitucional en materia de transparencia busca fortalecer la instancia federal (el conocido IFAI) debilitando las instancias estatales. Podría incluso ser, me parece, un paso previo a la desaparición de estas últimas. ¿Cuál es el argumento central de la reforma que viene? Simplificándolo, que los organismos estatales no han sabido ganarse un lugar en las entidades federativas: por eso el IFAI resolverá, en revisión, asuntos de los Estados; por eso el legislador Federal se convierte en una especie de legislador nacional en la materia.
Hay, en los Institutos y Consejos Estatales de Transparencia, personas muy valiosas y de trabajo. Pero en su conjunto, en algunos casos, el arroz se les pega y agua se les quema.
Cuando, por ejemplo, se creó el Instituto Coahuilense de Acceso a la Información (ICAI) se le dotó de varios millones de pesos y un terreno en el Centro Metropolitano para que construyera un edificio digno. ¿Y qué ha sucedido? Al día de hoy, su Consejo General despacha en unos locales comerciales rentados, a manera de segundo piso de un restaurante de gorditas.
¿Qué faltó para concretar el proyecto? ¿Por qué no se terminó de cerrar aquél círculo? Pasa el tiempo y la actividad no parece profesionalizarse.
Véase, por ejemplo, esta actividad que se integra en el Plan Anual de Trabajo 2013: organizar la Posada Navideña.
Así es. la Dirección de Administración y Finanzas tiene, como proyecto, este trascendente evento para "fomentar la sana convivencia en el marco de fin de año, entre los empleados del instituto" (pág. 39). ¿En verdad ese es un proyecto que debe establecerse en un Plan Anual de trabajo? O si lo que se quiere es conocer el interés por trabajar léase la ambiciosa meta de la Dirección de Datos Personales: firmar un convenio de colaboración (uno, no más de uno) en la materia (pág. 22).
¿Y cómo va el asunto? A mayo de 2013, son dos los convenios que se han firmado: con la UAAAN, para que se integrara al Consejo Promotor de la Transparencia; y con la Administración Fiscal General del Estado de Coahuila, para otorgarle facilidades a los trabajadores del ICAI para pagar vía nómina la tenencia (formato ICAI-DJ-F-01, publicado por el propio instituto). Así de activos andan los muchachos, para no pagar la tenencia en una sola exhibición.
Claro que no hay mucho que esperar de los convenios que firman. Un poco de historia, como ejemplo. En agosto de 2008, un grupo del ICAI viajó a España para firmar un convenio de colaboración con la Agencia de Protección de Datos de la Comunidad de Madrid. Producto de este convenio internacional se esperaba iniciar "una etapa de cooperación y colaboración, desarrollar e implementar acciones y programas, realizar investigaciones" (Cuarto Informe, páginas 31 y 32). Se le terminó la vigencia al convenio y nada sucedió.
Regresando al presente. Vale decir, además, que en su Plan Anual de Trabajo, en el ICAI establecieron un formato que les quedó grande: definen para cada proyecto un espacio para aclarar el "desgloce" (sic) del presupuesto y los indicadores de resultados. A un lado la ortografía, estos espacios prácticamente quedaron en blanco. Salvo un par de excepciones, no quisieron o no pudieron llenarlos. Pasa el tiempo y no se profesionaliza la actividad, ni se fortalece el tema. Se organizan cursos, hay "Semanas de la Transparencia", pero no mucho más.

Por cierto ¿y qué sucedió con aquellos millones para la construcción del edificio? ¿Ya se regresó por subejercicio, o se lo están jineteando?

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