Sobre el proyecto...

Archivo de las colaboraciones publicadas semanalmente en VANGUARDIA (Saltillo, México) en el espacio "En la Agenda" sobre lo que se observa en gobiernos subnacionales... Porque no se trata de un solo gobierno: son los mismos detalles que se ven por todos lados. Lo que lee pudiera ser de cualquier gobierno... o un gobierno cualquiera.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Con dientes, sin hambre: transparencia Coahuila

Mucho tiempo se pugnó, a nivel nacional, para que los órganos para la transparencia tuvieran "dientes" y pudieran hacer cumplir la norma vía sanciones, castigos, medidas de apremio. 
Coahuila fue uno de los primeros Estados que levantó la mano e incorporó esa posibilidad en su Ley vía el Instituto de Acceso a la Información (ICAI). Luego, a fuerza de un artículo transitorio semi-eterno, se estuvo a la expectativa de cuándo se aplicaría la primera sanción. Y hoy, lamentablemente se sabe, el ICAI tiene dientes pero no hambre para hacer cumplir la Ley.  
Posterior a un intenso trabajo periodístico de VANGUARDIA sobre el incumplimiento en la publicación de la información básica de parte de los municipios, se preguntó qué pasará. Y el diálogo fue más o menos así: "A la fecha, en el Instituto no tenemos ninguna queja por incumplimiento respecto a información pública mínima. El trámite a seguir cuando se recibe una, es dar vista al órgano de control interno del propio sujeto obligado", explicó la presidenta del ICAI. Y el reportero preguntó "¿Esa es la única manera de actuar?". Y la respuesta fue un rotundo "Sí". (VANGUARDIA, agosto 27 de 2013).
Lamento la respuesta. No estoy de acuerdo. Dentro de la legalidad, hay alternativas. 
Dentro de las facultades del Consejo General del ICAI están las de "Vigilar y evaluar el cumplimiento de la garantía de la información pública mínima y demás obligaciones de transparencia, así como emitir las recomendaciones en la materia" (artículo 40, fracción II, numeral 6); "dictar las providencias y medidas necesarias para salvaguardar el derecho de acceso a la información pública" (artículo 40, fracción IV, numeral 1); "cumplir y hacer cumplir los principios en la materia" (artículo 40, fracción IV, numeral 3); "determinar y hacer del conocimiento de los órganos internos de control de los sujetos obligados, la posible existencia de alguna responsabilidad administrativa por violación a la ley de la materia" (artículo 40, fracción IV, numeral 6).
Mírese dónde está el truco: el último párrafo del artículo 141 (ley de transparencia) dice (desde el 2012, por cierto, de esas reformas para hacer lo de la transparencia en Coahuila una fantasía): "Las quejas y denuncias en contra de servidores públicos con motivo del incumplimiento de esta ley será causa del inicio del procedimiento para determinar la existencia de responsabilidad administrativa.". Por ahí se quieren lavar la cara.
Internamente, el ICAI cuenta con una unidad administrativa para la "Vinculación y Vigilancia" y de manera regular elabora e informa al Consejo General del cumplimiento (o, en su caso, incumplimiento) de la publicación de la información mínima. Sea porque es público y notorio, vía el trabajo periodístico de VANGUARDIA, o porque internamente tiene quién le provea de información sobre incumplimiento, los del ICAI no pueden decir que no saben que los sujetos obligados incumplen.
A la luz de lo demás que establece la Ley en la materia y la del Instituto, si se escudan porque no hay una "queja" exterior es porque no quieren despeinarse entre quincena y quincena. ¿Quieren una queja?, genérenla internamente. Ciertamente no se trata de las medidas de apremio establecidas en el artículo 140. Pero algo podrá hacerse que no está haciéndose.
Una de las ventajas que hace diez años se le veía a la "ciudadanización" de los órganos estatales para la transparencia era la de hacer ágil su actuación. Por eso no son tribunales. Porque, sin salirse de la aplicación de la Ley, se suponía que su posición les provocaría una actitud proactiva, flexible. 
Una referencia pasada. Antes de cumplir el primer año de existencia, el ICAI (bajo la presidencia de Eloy Dewey) envió "extrañamientos" a las dependencias que no cumplían totalmente con la publicación de la información en Internet. No había en la Ley una facultad expresa para hacerlo, pero se consideró que la medida era una "providencia y medida necesaria para salvaguardar el derecho de acceso a la información" como decía (y dice) la Ley del Instituto cuando habla de las facultades del Consejo General. 
En el ICAI no están amarrados de manos. Además de lo anterior, tienen (por si fuera poco) la posibilidad solicitar se reforme la Ley si consideraran les limita. Pueden, pero no quieren. 

Total que el ICAI tiene dientes, pero sus Consejeros no tienen hambre de transparencia. ¿O será que, por el hambre de los Consejeros, el ICAI no usa sus dientes? 

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