Una
buena ocurrencia, que no es igual a una buena idea.
Hay
datos que no deben despreciarse: el libro Guinness de los récords es de los más
vendidos, en más de 30 idiomas, en más de 100 países. En los momentos de ocio,
nunca está de sobra enterarse de quiénes se han dado el beso más largo, dónde
está la colección más grande de la serie "Los Angeles de Charly", ha
saltado más veces la cuerda o ha comido más BigMacs del McDonald's.
El
libro, y lo que se publica en torno a él, resulta más que entretenido, útil;
por eso desconcierta cuando se le involucra con acciones de gobierno.
Hace
un par de años, para tener una referencia, el Gobierno del Distrito Federal
organizó la "Rosca Bicentenario 2010". Unos 720 metros de pan
elaborado por unos 3 mil panaderos usando casi ocho toneladas de harina, tres
toneladas de mantequilla y poco menos de 60 mil huevos. El triunfo fue
indiscutible, el récord se logró; es el beneficio el que queda en duda. ¿Cómo
justificar que el fin último de una acción de gobierno (entiéndase presupuesto,
recursos humanos, tiempo) sea estar en un libro de records? Podrán elaborarse
enredados argumentos que apelen a la búsqueda de un símbolo de orgullo y similares.
Pero ¿en serio se justifica? La inclusión en los Guinness, me parece, abona más
al ego de los gobernantes que al beneficio de las personas.
El
comentario del Guinness viene a cuenta porque el pasado jueves, la Presidencia
de la República informó de la colocación del último segmento del Puente
Baluarte Bicentenario, en la carretera Mazatlán-Durango, siendo, aquí deben
oírse fanfarrias de fondo, la cereza del pastel la ¡recepción del Record
Guinness por ser el puente más alto de su tipo! Es decir, a partir de ahora,
este orgullo nacional podrá compartir páginas con Francisco Joaquim, la boca
más ancha, o el turco Sultan Kösen, quien con sus dos metros y medio de
estatura es el hombre más alto.
¿Me
paso de agrio? Imagino que la obra esa del Puente Baluarte debe ser magnífica;
en eso no va la duda. ¿Pero que la referencia sea un record Guinness? ¿Por qué
no tener, por ejemplo, el reconocimiento de alguna instancia internacional que
verifique un bajo impacto ambiental? ¿Por qué no buscar un récord por ser la
obra que menos sobrepasó el precio inicial presupuestado? Cosas así, que
enfaticen la utilidad de las decisiones y acciones.
Y en esto no hay favoritos y a todos con la misma tijera; ¡cómo se parecen los diferentes! Hace cosa de un mes, y se había quedado en el tintero, Coahuila tuvo también su Record Guinness. Fue en Piedras Negras por la bandera izada más grande: un asta de 120 metros y un Lábaro Patrio se 60 por 34 metros. Unas 5 mil personas fueron testigos de la entrega del certificado y la pirotecnia que engalanó el evento que, imagino por su importancia, fue parte de las primeras actividades del Gobernador. ¿Y luego?
Y en esto no hay favoritos y a todos con la misma tijera; ¡cómo se parecen los diferentes! Hace cosa de un mes, y se había quedado en el tintero, Coahuila tuvo también su Record Guinness. Fue en Piedras Negras por la bandera izada más grande: un asta de 120 metros y un Lábaro Patrio se 60 por 34 metros. Unas 5 mil personas fueron testigos de la entrega del certificado y la pirotecnia que engalanó el evento que, imagino por su importancia, fue parte de las primeras actividades del Gobernador. ¿Y luego?
Dudo
haya migraciones masivas, detonantes del turismo de Piedras Negras, para ver el
Guinness. ¿O, para qué sirvió? Ignoro el costo final del asta bandera, si había
razón suficiente para pagar lo que se haya pagado o si, para decirlo rápido,
valía más no tener un Guinness y emplear el dinero de esa obra (y la
pirotecnia) en algún programa socia. Digo, para que hubieran durado un poco
más.
¿O
es que sólo podemos aspirar al Guinness? En reconocimientos como Agenda Desde
Lo Local, pocos municipios coahuilenses dijeron "esta boca es mía".
Está abierta la convocatoria para un premio nacional sobre innovación y mejora
de la gestión donde, con toda seguridad, Coahuila brillará por su ausencia. Así
ha sido en los últimos años. Y la lista puede seguir.
Cosas
buenas se han hecho. Piedras Negras es ejemplo en muchos aspectos. Es sólo que
creo debiéramos esperar mucha más creatividad en las políticas públicas para no
contar, entre los logros en un informe gubernamental, tener el pan de pulque
más pesado o el sarape más extenso. Buena ocurrencia lo del Guinness, pero no
una buena idea.
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