De
esas cosas que no entiendo del todo. Mediados de la semana que concluyó. Se
anuncia una reunión a puerta cerrada sostenida entre los gobernadores de
Coahuila, Durango, los alcaldes de la zona metropolitana y el Secretario de
Gobernación en las instalaciones de la XI Región Militar. Se reunieron, se
dijo, para hacer una evaluación del operativo
"Laguna
Segura".
Habrá
que reconocer que en aquella mesa se sentaron quienes debían: existirá quien
diga que, si asegurar la tranquilidad es parte del trabajo ordinario de las
autoridades, es cuestionable destacar a alguien por hacer algo que es su
obligación. Sin embargo, dados los antecedentes donde parecía más sencillo
echar culpas que asumir responsabilidades, creo que se debe hacer.
El
hecho de evaluar, la médula de la reunión, también debe destacarse. Es la
cereza del pastel. Al menos del lado coahuilense, el "Laguna Segura"
no es la única acción emprendida: hacer una evaluación es contribuir a no dejar
cabos sueltos, de esas veces donde se dan banderazos de arranque, pero no se
sabe en qué termina el asunto.
Lo
que no entiendo, lo que confunde, según me parece, es el énfasis que se le ha
dado al mensaje. Tanto en los medios de comunicación como en el boletín 477 de
la Secretaría de Gobernación, las cifras que van por delante, como muestra de
logros, son las siguientes: el delito de robo a casa habitación disminuyó en
68.5 por ciento; el robo a vehículos en 8.5 por ciento y el robo a transeúntes
en 61.5 por ciento en los municipios de Torreón y Gómez Palacio.
El
operativo ¿en verdad tiene como principal logro la disminución de índices en
asuntos del orden común? Iniciado allá en la última semana de octubre, se
anunció sería por tiempo indefinido, contaría con un despliegue intenso en 29
colonias conflictivas en cuatro municipios laguneros, presencia militar que
podría sumar los miles de elementos. ¿En serio lo más destacable son los robos
ordinarios a la baja? Esto es lo que confunde.
La
propia comunicación, ya después, relata la detención de más de 2 mil presuntos
delincuentes, el decomiso de unas 90 armas, más de 2 mil 700 cartuchos y más de
300 vehículos utilizados para actividades criminales. ¿Por qué dejar estos
logros en segundo término? Las "grandes cifras" de apertura, creo,
debieran ser éstas. Que el mensaje sea el impacto del Ejército en asuntos de
profundo calado y no en sustitución de actividades ordinarias de las
instituciones municipales.
Me
detengo en minucias o interpreto negativamente, podrán decirme.
Familia,
amigas y amigos laguneros me hablan de cómo el Ejército en las calles ha
contribuido, en términos generales, mejorando la sensación de seguridad. Allá
en la Región Laguna, me explican, no se andan con detalles si el asunto es del
fuero común o no: quieren tranquilidad, la reconocen y la agradecen sin
importar las insignias de la corporación que la provea. Al Ejército y demás
fuerzas federales se les reconoce su entrega; también a los buenos elementos
del Estado y el Municipio, que los hay.
Y
mientras allá hay buenas noticias, acá en la Región Sureste pareciera que la
cosa se está complicando.
Diciembre,
que aún no termina, está siendo especialmente violento. Hay quienes analizan y
dicen que lo sucedido no es sino la consecuencia de estar entre Monterrey y La
Laguna, áreas donde los operativos ahuyentan a delincuentes. Hay quienes dicen
que es respuesta a diferentes medidas que comienzan a efectuarse en la
administración que se estrena.
Será
lo que se quiera pero, a estas alturas, parece que la única ventaja para el
Sureste es la cobertura de la Fiscalía en avisos por Twitter. No es broma: a
mediados de este mismo mes, un periódico lagunero señalaba que de los entonces
49 mensajes emitidos por la instancia a través de esta red social, todos hacían
referencia al sureste.
Hoy
domingo, muchos habrán amanecido abriendo regalos; la época de escribir cartas
y ponerlas en el pino navideño esperando se haga realidad, ya pasó. Sin
embargo, hay un deseo que pudiera haberse quedado en el tintero: que pronto
tengamos, como regalo, un operativo "Sureste Seguro". O algo así.
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