`El
Candidote' llegó a provocar de esas risas incómodas llenas de reflexión y
vergüenza de la clase política.
Como
si se tratase de una conspiración nacional contra la clase política,
proliferaron los candidatos alternativos en aquellos estados donde hoy celebran
(celebramos) elecciones.
Las
redes sociales, sello de lo nuevo, son un conducto efectivo. Con página en
Facebook, su cuenta de twitter, un canal en YouTube, el mensaje de los
candidatos alternativos llegó, sobretodo, a un público joven: ese segmento que,
dicen todos los estudios, encuentran pocos incentivos para interesarse por la
política partidista.
Por
fortuna, me parece, esta casa editorial, VANGUARDIA, no quedó atrás.
Desarrolló,
corriendo los riesgos de toda innovación, una serie de notas/noticias alrededor
de un personaje que ya dejó huella: "El Candidote". La perfecta
armonía de un ingenioso guión construido a partir del enfado razonado que
causan las mismas trampas y la presencia
de actores y actrices talentosísimos. Un producto de calidad.
De
alguna manera, para quienes colaboramos en estas páginas, debe ser motivo de
orgullo. Mejor la creatividad y un toque de ingenio que la publicación de notas
malintencionadas que confunden. En fin, es otra historia.
¿De
qué trató "El Candidote"?
Emanado
de las filas del Partido Unico del Maíz (el PUM), conocedor del talón de todos
los demás partidos existentes en su realidad por haber militado en todos ellos,
un ambidiestro de la política quien ve como ventaja estar a la derecha o a la
izquierda del espectro político, "El Candidote" compartió su campaña
y hazañas; compartió sus encuentros con los políticos "reales" que, a
ratos, parecían más caricaturizados que el propio "Candidote".
El
photoshop para suplir la convocatoria y llenar gimnasios. Las despensas en
lugar de propuestas. El ofrecimiento de camiones para todos los que viven lejos
el día de la elección.
Un
equipo de asesores quienes le piden a su cliente no pensar. La Madrina, pieza
clave para que las urnas se llenen a favor del personaje central. El periodista
que está a punto de perder su empleo porque a los ojos de "El
Candidote" está "maiceado" por sus contrincantes.
Las
prácticas más elementales. Un desfile, pues, de estereotipos que hacen reír
pero, al mismo tiempo y más importante, hacen reflexionar. Un respiro en este
ambiente enrarecido; en redes sociales, un descanso de los memes tóxicos.
Por
su indumentaria (pantalones beige, camisa blanca) y costumbres (la lista es
interminable), "El Candidote" pareciera, en primera instancia, una
crítica directa a los candidatos del PRI.
¿Es así? No del todo; no de manera automática, al menos. En el desarrollo
de esta ficción, las referencias a hechos de todos los bandos son claras.
Además, cuando de clase política se trata, las malas prácticas no respetan
colores o siglas.
Notable
esfuerzo y destacado producto.
A
más de uno le habrá escandalizado, creo. La creatividad y los ánimos de
innovación se llevaron al extremo. El lenguaje vulgar, las referencias claras
al uso de drogas y el sexo, el cinismo de los personajes. O la parodia, la
ridiculización, de un hecho tan lamentable como el magnicidio de hace una
década. Cada segundo de video, cada letra escrita, en esa delgada línea entre
lo aceptable y lo reprobable. El equipo
detrás del proyecto habrá tomado la decisión de echar toda la carne al asador,
y finalmente, no se equivocaron.
Ahora,
el mensaje necesario: Si usted está leyendo el periódico, de seguro es de los
que está informado o informada. Sin pena, comente en familia, reflexione y
promueva que todos los que tengan credencial, vayan a votar.
Insisto.
Si usted es de los que reflexiona su voto, vaya a la urna. Aquí la lucha es que
el voto pensado sea tan numeroso como el voto clientelar, que existe, que no es
exclusivo de un partido y que es el que llena las urnas. Lo que suceda en el municipio incide
directamente en la vida de las personas. Es muy importante pensar en el perfil
de quienes han pedido nuestro voto este 7 de julio. De ellos y de los grupos
que les rodean y sus intereses.
El
sueño: que las nuevas generaciones no entiendan por qué un personaje como
"El Candidote" nos provocaba de esas risas incómodas llenas de
reflexión y vergüenza de la clase política.
Hoy
domingo, a votar.
Pasadas
las elecciones, la atención vuelve a sus cauces naturales. Y aquí seguimos. En
la agenda.
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