Sobre el proyecto...

Archivo de las colaboraciones publicadas semanalmente en VANGUARDIA (Saltillo, México) en el espacio "En la Agenda" sobre lo que se observa en gobiernos subnacionales... Porque no se trata de un solo gobierno: son los mismos detalles que se ven por todos lados. Lo que lee pudiera ser de cualquier gobierno... o un gobierno cualquiera.

domingo, 21 de julio de 2013

Manada de elefantes blancos

Es la vieja práctica de hacer organismos obesos, poco flexibles y enquistados en el presupuesto
Ecos de las elecciones. Que eso del retroceso electoral del PRI es la manera en que el pueblo se cobró el aún pendiente asunto de la mega deuda. Dicen. Será o no de esta manera: cómo saberlo.
Ecos de las elecciones. Algunos analistas post electorales ubican al todavía Gobernador en una faceta doble de administrador y actor político que, frente al desorden del sexenio pasado, no ha tenido de otra que amarrarse el cinturón y utilizar los dos primeros años de su mandato poniendo orden en la casa.
Visto así, hasta heroico suena.
Mientras que para otros Estados ver a sus exgobernadores en la silla de los acusados se ha vuelto una (penosa) realidad, en Coahuila el asunto pareciera desvanecerse tras el triunfo de la oposición en un puñado de municipios. ¿La diferencia allá y aquí? El perfil del sucesor, así de simple.  
Algunos podrán estar muy contentos por el cambio del color en algunas pocas administraciones. Esto no se trata de que un partido pierda algunas alcaldías y diputaciones o senadurías para estar "a mano".
Aquí lo sustantivo es no olvidar que el irresponsable manejo financiero de Coahuila por (al menos) un sexenio y el todavía ausente ejercicio de rendición de cuentas al respecto son aspectos que deben trascender las urnas.
Si las cuentas no cuadraron en el sexenio pasado, la presente administración (a quien le entregaron todos los asuntos) debió señalarlo. Para ejercitar la memoria: no solo no hubo señalamientos sino que, hasta la fecha, se ha insistido que ni un solo peso de las arcas terminó en lugar equivocado.
En todo caso, debían amarrarse el cinturón y llamar ante la ley a quienes provocaron y permitieron el desorden. Hacer lo contrario no es de héroes, sino de cómplices.
Para lo de la deuda, habrá otra ocasión; centrémonos ahora en eso de gastar dos años poniendo orden. ¿Ha sido de esta manera?
La presente administración se está llenando de elefantes blancos. Se trata, específicamente, de Secretarías de nueva creación que, salvo a quienes cobran de sus nóminas, ningún bien le hacen a alguien.
¿Qué diferencia han significado, en realidad, las Secretarías de Cultura, del Trabajo, de las Mujeres y de la Juventud? Está por consumirse una tercera parte del sexenio y que existan a nivel Secretaría no ha reportado mejoras significativas en sus áreas, no hay mucho más trabajo que cuando eran institutos o direcciones.  
No es que no hagan algo. Claro que tendrán algún trabajo por hacer: publicar alguna convocatoria, replicar algún programa federal, entregar algún apoyo económico. Pero, en verdad, ¿se justifican como Secretarías?
Se trata de instancias que hacen lo mismo o menos, donde el único cambio palpable se encuentra en la jerarquía del titular. Esto, aunque no se acepte, impacta en el presupuesto pero no mejora la calidad del servicio prestado ni la cobertura lograda.
Y como son remiendos, ocurrencias y parches, estas organizaciones (además) deben lidiar con un entramado normativo desarticulado y desactualizado.
La Secretaría de las Mujeres, por ejemplo, tiene como un asunto encomendado "elaborar, coordinar y aplicar el Programa Estatal de las Mujeres" (artículo 32 bis, fracción I de la Ley Orgánica). ¿Dónde está ese programa? Hay un Programa Estatal de Igualdad de Género 2011-2017. Y, por principio de legalidad, el asunto es más que un simple cambio de nombre.
Remiendo, ocurrencias y parches. A la Secretaría del Trabajo, antes de los dieciocho meses de creada ya le habían derogado tres funciones en la Ley Orgánica. Pero le quedan otras imposibles de cumplir, como esa que le señala, como asunto de su competencia, "procurar el equilibrio entre los factores de la producción.". En serio, ¿cómo puede procurar algo así? Para junio de este año, por cierto, se publicaba que Coahuila era la tercera entidad que más empleos urbanos había perdido.
Y la lista puede seguir y el detalle ser más interesante.
Lo que en su tiempo fue la ocurrencia de una Secretaría de Turismo, ahora estas cuatro. Es la vieja práctica de hacer organismos obesos, poco flexibles y enquistados en el presupuesto. Caldos de cultivo de burocracias que no ofrecen valor en su trabajo.

¿En orden la casa? Tampoco. Lo de la deuda, en breve.

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