Sobre el proyecto...

Archivo de las colaboraciones publicadas semanalmente en VANGUARDIA (Saltillo, México) en el espacio "En la Agenda" sobre lo que se observa en gobiernos subnacionales... Porque no se trata de un solo gobierno: son los mismos detalles que se ven por todos lados. Lo que lee pudiera ser de cualquier gobierno... o un gobierno cualquiera.

domingo, 26 de mayo de 2013

ICAI, la burla

En Coahuila se insiste en una transparencia por encima, que parezca sin ser: el Ejecutivo del Estado simula sin recato. y quien debiera hacer valer su palabra, el Instituto de Transparencia (ICAI, como se le conoce), es una burla que se burla. 
A principios de esta semana, en diferentes medios de comunicación, apareció una noticia sobre un blindaje al 100% de los programas sociales. Tal afirmación, trascendió, no provenía del Gobierno sino de una institución tan respetada como Transparencia Mexicana. 
¿Es, en verdad, para echar campanas al vuelo?
La pregunta vale porque, con el informe de Transparencia Mexicana en la mano, los defensores a sueldo del Gobierno no tardarán en descalificar cualquier señalamiento de la oposición sobre el uso electoral de programas sociales. Vale, porque la respuesta obliga a fijarnos en los detalles, ahí donde el diablo más se divierte (dicho sea esto, sin alusión a candidato alguno). 
El origen de la nota es el "Informe especial sobre mecanismos de queja y denuncia en materia electoral para los programas sociales federales y estatales", dado a conocer esta semana, elaborado a partir del análisis de 3 de los 20 atributos de institucionalidad relacionados con el control y fiscalización de los programas sociales que, voluntariamente, los gobiernos inscriben en la plataforma de la IPRO (www.programassociales.org.mx). 
Hasta aquí, entonces, que el "súper blindaje" sea, en realidad, el cumplimiento en tres aspectos: que haya formalmente mecanismos para presentar quejas del uso inadecuado de programas sociales, que se difunda que existen esos mecanismos y que los servidores públicos sepan que pueden incurrir en falta administrativa y penal. Ni más, ni menos. Otro detalle está en el número de programas registrados: Coahuila tiene 15. Otros estados, que también cumplen al 100 en los tres aspectos que analiza el Informe Especial, tienen hasta cinco veces más. 
Pero de todos, el que más debiera interesar está en la manera en que Coahuila dice cumplir con los requerimientos. No es el momento para entrar de manera puntual, pero para tener una fotografía general digamos que el Gobierno de Coahuila "acredita" aspectos con información inexistente. Transparencia Mexicana, entonces, debiera cuidar que no se quieran pasar "de listos". Pero es otra historia. 
Con todo esto, el Informe Especial sí es un documento serio, elaborado por una instancia con credibilidad y a partir de la información que tiene a la vista. Quienes, por otro lado, quieran usarlo para simular un aval, o forzando una generalización para curar en "salud" todo abuso electoral, son quienes ni tienen credibilidad ni saben lo que es el trabajo serio.
Así las cosas, han pasado los años y la transparencia no se ha fortalecido en Coahuila. Y en esto, el ICAI carga con parte importante de la responsabilidad. 
También esta semana, allá en Monclova por ejemplo, hubo novedades sobre la transparencia. La COPARMEX, en acto público, describió el resultado de esperar 100 días hábiles por respuestas a preguntas sobre las finanzas, la deuda, la nómina y la obra pública municipal. 
Cómo estarán los ánimos que en la rueda de prensa, entre otras cosas, se dijo: "nuestro siguiente paso es acercarnos a las autoridades, la próxima semana iremos al municipio y reclamaremos al ICAI por ser cómplices de la opacidad municipal. El ICAI es responsable al haberle dado un reconocimiento a Monclova por la supuesta transparencia con la que opera, sólo se burla de la ciudadanía, está desperdiciando su presupuesto y por ello ya estamos preparando las medidas legales" (VANGUARDIA, mayo 20, 2013).
Monclova, por cierto, ha seguido la escuela del Gobierno del Estado: parecer, pero no ser transparentes.
Y frente a eso, por cierto, hace un par de meses hubo cambio en la presidencia del ICAI. Tan importante fue el asunto, que por poco y pasa desapercibido.
En fin. ¿Cuál es la altura de miras, la estrategia maestra, que puede esperarse de la nueva (pero no renovada) Presidencia? 
Algo podrá suponerse con las primeras palabras que dijo la nueva Presidenta apenas se sentó en la silla central del local comercial que rentan como oficina: "Me comprometo. este. a seguir trabajando en esto. A poner todo mi empeño, todo mi entusiasmo. este.la experiencia que he adquirido dentro del Instituto en este tiempo y, por qué no, también por fuera del Instituto, para emprender cosas muy padres." (video de Vanguardia, 21 de marzo de 2013). Ese fue el primer paso. 
Prácticamente nueve años dentro del ICAI, de un puesto a otro, asumiendo la principal encomienda del Instituto de este organismo constitucional autónomo, en un evento que no fue sorpresivo sino largamente pactado. y la propuesta central que logró articular es que se harán "cosas padres". 

Entre formatos que se llenan con imprecisiones y mentiras, y la estrategia maestra de hacer "cosas padres", ya podemos darnos una idea de lo que estará por venir. 

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