Sobre el proyecto...

Archivo de las colaboraciones publicadas semanalmente en VANGUARDIA (Saltillo, México) en el espacio "En la Agenda" sobre lo que se observa en gobiernos subnacionales... Porque no se trata de un solo gobierno: son los mismos detalles que se ven por todos lados. Lo que lee pudiera ser de cualquier gobierno... o un gobierno cualquiera.

domingo, 5 de mayo de 2013

El odio del águila

Una vez más, el exgobernador a la luz de los reflectores.
Con buen detalle, un diario nacional publicó la manera en que el también expresidente del PRI vive en el Viejo Continente. Un muy buen departamento, una muy buena Universidad, un muy buen vehículo a su nombre. Total que, al menos en lo material, allá la vida es bella.  
"En los primeros días del mes de enero de 2013, viajaré al extranjero para continuar mis estudios a nivel de maestría, doctorado y aprender inglés, así como para sanar el alma de los problemas que yo y mi familia hemos sufrido", le habría dicho a VANGUARDIA la segunda quincena de diciembre del año pasado. Y mírese que eso sí lo cumplió. al menos en cuanto a estudiar la maestría, porque ¿inglés en Barcelona? En fin.
Se había dicho se sostendría con una beca del SNTE, pero ya se ha aclarado que no es así. Se ha dicho que se sostiene con sus ahorros, pero las cantidades que le han estimado varios medios, nada más no le alcanzarían. Total que oootra vez, las cuentas no le cuadran al "Profe". 
La pregunta, pues, es ¿con qué dinero estaría financiando el exgobernador su retiro para escribir, entre otras, obras como El Odio del Aguila?
Imposible no anudar la vida que se da allá con la deuda que dejó aquí. Pero esto no quedaría más que en la mera especulación: por todos lados se ha dicho que el exmandatario no tomó un solo peso. Lo ha dicho él ("me revisaron todo a mí y a mi familia, y a mi esposa"; VANGUARDIA, diciembre 17, 2012) y, de alguna manera, también estos gobiernos: el federal y el estatal. 
Pero ¿y entonces? Pareciera que en Coahuila el dinero sí se da en los árboles.
Cómo olvidar al malo del cuento, el extitular del SATEC, quien en algo así como seis años logró comprar medio Texas. ¿Y ese dinero? Pues tampoco salió de las arcas estatales: "En el Gobierno del Estado no existe ninguna evidencia física, ningún cheque, ninguna transferencia a ninguna cuenta específica", jura el ahora Secretario de Finanzas (VANGUARDIA, marzo 16, 2013).
Y nada. Pues también por ahí andan dueños de gasolineras, centros comerciales, constructoras, salones para reuniones, dueños o patrocinadores de medios de comunicación. No cargan con el muerto, pero apestan. ¿Y ese dinero? La generación espontánea. 
Pero voltear a ver en el Viejo Continente y a la vida estudiantil de un exgobernador es apenas parte de la ecuación: si el dinero sobra allá, en algún lado falta; si es dinero de procedencia ilegítima, debe haber cómplices que callan. no hay de otra.  
Acá, sobre lo de su hermano, el todavía Gobernador ha declarado que "no lo he visto, no sé nada" (VANGUARDIA, mayo 2, 2013). Y claro está, no podría ser responsable de lo que haga su hermano. pero sí es responsable (y debe conocer) las cuentas que le entregaron. 
"La información incluye los asuntos y los recursos financieros, humanos, materiales, obras y programas a cargo de la actual administración estatal" dijo, en la firma del acta de la entrega-recepción, el Gobernador-por-un-rato al Mandatario entrante quien, por cierto, lo aduló diciéndole: "cumplió con éxito la alta responsabilidad que significó la gubernatura del Estado, distinguiéndose por su integridad, lealtad al Estado y firme compromiso social"
También es responsable (y debe saber) del perfil de su equipo de trabajo.
Si el todavía Gobernador quisiera saber cómo sostener sin beca un departamento en Barcelona, podría preguntarle a su Administrador Fiscal del Estado. Porque, en el sexenio pasado, fue Secretario de la Función Pública y quien le entró al quite en el SATEC. Y ahí se debieron conocer o las declaraciones patrimoniales, esos crecimientos insospechados de bienes, o la triangulación de cuentas. 
Pero hay otra pregunta: ¿por qué hasta ahora el tema?
Mera casualidad, dirán algunos. O, con miras a las elecciones, una estrategia para sacudirse un lastre que podría estar afectando, piensan otros.

O podría tratarse de una llamada de atención, por aquello que, como rumor, ha crecido: que la estrategia de algunos en el PRI es (¿o era?) dejar perder Alcaldías para que, a nivel nacional, se recordaran con nostalgia las estrategias del ahora maestrante.

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