Sobre el proyecto...

Archivo de las colaboraciones publicadas semanalmente en VANGUARDIA (Saltillo, México) en el espacio "En la Agenda" sobre lo que se observa en gobiernos subnacionales... Porque no se trata de un solo gobierno: son los mismos detalles que se ven por todos lados. Lo que lee pudiera ser de cualquier gobierno... o un gobierno cualquiera.

domingo, 17 de febrero de 2013

Nueva forma de gobernar ¿con los mismos?

Alguien no sabe o no puede tomar decisiones que duren una vuelta al calendario
En Coahuila, el equipo de trabajo no ha podido consolidarse. El círculo rojo del todavía Gobernador ha estado muy descolorido. Los cambios en el primer nivel promedian uno por mes. El asunto no obedece a una estrategia sino, como ya es la costumbre, a la improvisación y a la coyuntura. Son las mismas caras ocupando diferentes posiciones. Reciclaje de burócratas de cuello blanco. Son puestos con fecha de caducidad. 
Los cambios en las organizaciones son cosa natural. Deben ser consecuencia de un reacomodo normal, en ambientes en transformación. Pero un ritmo tan apresurado como el que se ha visto debiera encender la alarma: alguien no sabe o no puede tomar decisiones que duren una vuelta al calendario. 
Uno o dos cambios se entienden, ¿pero tantos en tan poco tiempo?
El Gobierno que se ha querido vender como respetuoso de los derechos humanos, no ha dejado que se asiente el trabajo de la Comisión, el órgano autónomo en la materia.  Ha cumplido con la formalidad de presentar ante el Congreso alguna terna, pero los resultados ya trascendían en prensa tiempo antes del reconocimiento oficial. El plan A para Derechos Humanos a los pocos meses fue contratado como Procurador (donde tampoco, si se recuerda, era de las primeras opciones). Ahora, el plan B se va a la Secretaría de Gobierno. Con los mismos ¿con una nueva forma de gobernar?
Y es que, quien busque entender el trabajo del actual Gobierno, en todo caso debe buscar el eslogan y entenderlo exactamente al contrario. 
La violencia no ha estado tan a flor de piel como cuando se usó el "Coahuila, aquí se sonríe". Al cuarto mes comenzó a usarse aquello de "El Gobierno de Todos" cuando era más que evidente que la administración era muchas cosas, menos incluyente. Ya después, se ha usado el lema de "Una nueva forma de gobernar" cuando la evidencia muestra que son los mismos, haciendo lo mismo.
No se trata de que las personas no tengan experiencia. Merodeando siempre en el presupuesto, con años colgados de las mismas lianas, alguna experiencia tendrán en el sector. Lo mismo en derechos humanos, como en agricultura o en medio ambiente y economía. Pero ningún especialista, llenos de todólogos. Lo único que puede esperarse es la precisión de una escopeta. 
Quien por algunas semanas se encargó de las giras del Gobernador, se ausenta de la escena pública (con trascendidos, en prensa, de serias diferencias). A los pocos meses regresa a otra cartera. Quien habría estándose privando de tener una vida personal para cumplir a tiempo completo con su trabajo de vocero en materia de seguridad, acaba también de ser removido. ¿Y cuál fue la explicación? Por la declaración del Ejecutivo, hasta pareciera que no se hizo bien el trabajo: "Creemos que una persona más cercana a la profesión de ustedes. Puede ser un mejor conducto para difundir la información que ustedes requieran". ¿Cuál fue el criterio, la razón, el razonamiento?
Y, otra vez, no se trata de que no haya experiencia. Algunas de las caras que se reciclan son personas muy trabajadoras. La cosa es que no dejan de ser la tercer o quinta opción. 
Hasta ahora, el único plan A con perfil de credenciales suficientes y reconocimiento nacional está en la Secretaría de Educación. Fuera de ahí, las Secretarías no son más que cuotas de camarillas de barrio o región. Para creerse gigante, a quienes prefieren rodearse de enanos. Muy corta la visión de Estado. 
El ahora Gobernador había prometido puro profesional y de tiempo completo. Prometió que se conocería el perfil antes que el nombre. Pero así, prometiendo, ya lo hemos dicho, vamos hacia la mitad del sexenio. 
Podrán decir lo que quieran, cubrirse con el desgastado argumento de que el trabajo institucional continúa con normalidad. Pero es mentira. Tanto cambio afecta la calidad del trabajo y va en contra, precisamente, de lo pregonado: el fortalecimiento de las instituciones. 
O podrá también quererse vender la idea de que se está proveyendo de buenos perfiles al Gobierno Federal. El todavía Gobernador ha dicho: "Me da mucho gusto saber que escogí personas que hoy, por su talento, son llamados" (VANGUARDIA, 15 febrero, 2013). Pero, es sobre-simplificar el asunto. No todos los que se han ido fueron reclutados en las Grandes Ligas, y ninguno de los que se fueron para allá debe su nueva responsabilidad al buen papel hecho en esta administración, la de la sonrisa que dura apenas para el arranque. 

¿Cuál es el balance de este Gobierno? Ahí va, administrando con los reintegros, con las segundas y terceras opciones. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario