Volvió a subir la gasolina. Ocurrió
el segundo sábado de agosto. Y en eso, ninguna sorpresa: se sabía desde
principios de año; se sabía, de hecho, desde el año pasado.
En una charla de café sostenida en
estos días, sin embargo, alguien se quejó. Lo hizo amargamente e inmediatamente
lo enlazó con el incremento en el precio del huevo. Ya lo habíamos advertido,
dijo: la inflación, grandes catástrofes y los caballos del Apocalipsis, todos
juntos, producto de los gasolinazos recetados por el Presidente.
Estéril
ocupar este espacio reiterando lo que se ha estudiado y analizado hasta el
cansancio: que el incremento en el combustible no generó un espiral
inflacionario, que el alza en el precio del huevo en nada se relaciona. Para
quien por decisión no quiere ver, ni los mejores argumentos y evidencias le
abren los ojos.
A
cuenta, sin embargo, un poco de memoria.
Febrero
de 2010, en Saltillo. Unas 30 mil personas, cacerolas en mano y al grito de
"¡Felipe, escucha, el pueblo está en la lucha!" recorrieron Avenida
Universidad y la calle Cuatrociénegas hasta llegar a la Plaza de las Ciudades
Hermanas. Ahí, sobre el templete, escucharon un par de intervenciones,
precisamente sobre la inflación inminente y las catástrofes por sufrir. Frente
a todas esas personas, micrófono en mano, el entonces dirigente estatal del
PRI, ataviado en camisa roja y chamarra de cuero café, dijo que a nivel federal
estaba un Gobierno "insensible, que produce pobres, está un Gobierno que
no produce empleos, pero también está un Gobierno mentiroso, faccioso, lleno de
arengas y que nos bombardea con cifras falsas" (VANGUARDIA, febrero 13,
2010
El
dirigente del PRI se volvió gobernador, los incrementos en la gasolina
persistieron algunas otras marchas hubo después de aquella, pero nada
comparable
Lo
destacable, en todo caso, está en la congruencia del convocante: ya en el
gobierno, no se le encuentra una postura tan definida sobre los incrementos al
combustible. ¿Y los 30 mil espontáneos y sus cacerolas? ¿Por qué no solicitarle
al ahora gobernador, si no una marcha con 30 mil almas, al menos un oficio (al
Presidente entrante, de una vez) exhortándole a que en los próximos seis años
no incremente la gasolina?
Cuando
la incongruencia es la costumbre, está para no dormir.
A
finales de noviembre de 2011, el Gobierno saliente presentó una iniciativa de
reforma a la Ley Orgánica de la Administración Estatal. Fueron muy sinceros al
aclarar que dicho documento no era producto suyo, sino del gobernador que
comenzaría su administración en diciembre, mismo que "ha realizado un
trabajo puntual de diagnóstico y planeación de la estructura gubernamental
orientado al cumplimiento de su programa de trabajo", se lee en la
iniciativa. Tan puntual que todavía andan inventándose Secretarías, agrego yo.
En
esa iniciativa, el ahora gobernador externa: "Otro de los compromisos
asumidos durante la campaña fue la despolitización delas áreas encargadas del
desarrollo social. Para ello los integrantes de esta soberanía podrán notar que
quien dirija la Secretaría de Desarrollo Social, no podrá haber ocupado un
cargo de elección popular dentro de los diez años previos a su designación, y
si quisiera contender por un cargo de elección popular deberá separarse del
empleo dos años antes, con la finalidad de que el trabajo y compromiso con la
sociedad no se desvirtúe".
El
compromiso duró apenas unos nueve meses. Para la primera quincena de agosto de
este año, presentó otra iniciativa que decía que su primer propuesta
"determina mayores cargas que las establecidas en nuestra Carta Magna para
acceder a cargos de elección popular federal, por lo que se hace necesaria su adecuación,
para que exista armonía y coherencia entre estas legislaciones". Y le
borró los candados a lo de Desarrollo Social. En otras palabras, acepta que lo
presentado por él unos meses atrás era inconstitucional y estaba equivocado;
acepta, también, que sus compromisos tienen fecha de caducidad.
¿Otra?
En febrero de este año se anunció una "inversión histórica" para
impulsar el desarrollo y la competitividad de las diversas regiones del estado.
Pasa el tiempo y la pregunta es ¿por qué no se ve? Hace un mes se anunció que
"en breve" se presentaría un Plan Energético ¿Cuánto tiempo más
deberá pasar? Se anunció, también, un "maratón de obras" y hasta
ahora parece se trata de poco más que banquetas en Ramos Arizpe. Se abulta la
lista con miras al fin del primer año.
Para
construir castillos en el aire, nunca falta presupuesto. En el gobierno donde
todo se anuncia para pasado mañana, la confianza en que la palabra se cumplirá
es esencial.Pero donde el viento se lleva el compromiso, poca esperanza queda.
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