Sobre el proyecto...

Archivo de las colaboraciones publicadas semanalmente en VANGUARDIA (Saltillo, México) en el espacio "En la Agenda" sobre lo que se observa en gobiernos subnacionales... Porque no se trata de un solo gobierno: son los mismos detalles que se ven por todos lados. Lo que lee pudiera ser de cualquier gobierno... o un gobierno cualquiera.

domingo, 10 de marzo de 2013

Transparencia y sindicatos, estilo Coahuila

Con hambre, la dignidad poco les ha de servir; no muerden la mano de quien les da de comer. 
Lo del SNTE. Cuando se trata de corrupción, aplica perfecto aquel dicho: "vale más un cómplice que un testigo". De ahí que el acto ilegal no se presenta de manera aislada: no es "La Maestra" como encarnación de todo mal, sino una cadena de actores, intereses y compromisos.  Si la líder del SNTE usaba cuantiosas sumas para fines personales, es porque el sistema se lo permitía. Y, en esto, el ejemplo forja. 
Allá, en México, la PGR y el SNTE estarán escribiendo su propia historia. Pero, ¿estará sucediendo algo similar, a escala probablemente, en las entidades federativas?
A diferencia de lo que ocurre a nivel nacional, en Coahuila sí existe una transparencia sindical. Parcial, si se quiere, pero existe. o debiera existir. 
Léase la última parte de la fracción VIII del artículo 19 de la Ley de Acceso a la Información y Protección de Datos Personales. Obliga a publicar, en medios electrónicos, "los recursos económicos o en especie que por cualquier motivo se hayan entregado a los sindicatos, incluso los donativos y el monto global de las cuotas sindicales". El artículo 19 de la citada normatividad enumera la llamada "información mínima", la que debiera estar siempre a disposición sin que medie solicitud alguna. 
No son, pues, los sindicatos de manera directa quienes deben informar, sino las oficinas de gobierno, los sujetos obligados por la Ley.
El municipio de Saltillo, por ejemplo, lo hace. La administración debe estar entregando poco menos de 20 mil mensuales por concepto de apoyo a actividades sindicales, actividades deportivas y otras erogaciones. Esto es dinero para el sindicato y su funcionamiento; no incluye lo que destinará para cumplir con las conquistas laborales (servicios médicos, pago de lentes y dentistas, útiles escolares y guarderías). Está, también, el compromiso general de cubrir los gastos de los festejos del aniversario sindical y la posada: quienes quieran pensar mal, ahí encontrarán un agujero negro presupuestal donde, por ejemplo, no todas las televisiones que se compran para Navidad se rifan. Redondeando la cifra, unos 240 mil pesos al año para el funcionamiento sindical.
Subiéndole al tono, tenemos a la UAdeC. La cláusula 134 del contrato colectivo se llama "Aportaciones para fines sindicales". Por este concepto, mensualmente, la administración le da a su sindicato 200 mil pesos. La segunda catorcena de junio, le da 60 mil pesos para "programas sociales" (lo que quiera que esto signifique) más otros 200 mil, sin que haya un concepto preciso para hacerlo. Esto es adicional a las cuotas de los agremiados e independiente de lo que erogue para cumplir con otras prestaciones del Contrato. Con 2 y medio millones de pesos al año en la bolsa "para fines sindicales", ya se imaginará, no puede haber mucho interés en irse a la huelga. En la Casa de Estudios, el pastel es grande y no será posible saber si con sus rebanadas se paga o no una cirugía estética, un quinceaños, un predio en Arteaga o la propaganda no auditada de un amigo candidato.
Esta información se encuentra en las páginas de Internet. Sepultada bajo hojas en .PDF y ligas que no te llevan a mucho. Pero está.
¿Qué publica aquí el Gobierno que dice hacer las cosas bien? En su información mínima apenas se encontrará el "Estatuto Jurídico para los Trabajadores al Servicio del Estado". Léase, por cierto, el artículo 104 que dice: "El Sindicato celebrará congresos, convenciones y plenos, cuando menos una vez al año, a través del Comité Directivo Estatal, en donde la directiva rendirá cuenta completa y detallada de la administración del patrimonio sindical, haciéndose constar en el acta que al efecto se levante. Esta obligación no es dispensable". Subrayo: no es indispensable. 
Pero regresando al Gobierno que presume de ser transparente, ¿cuánto da para "fines sindicales"?, ¿Cuánto va a las secciones del SNTE en Coahuila?, ¿Da a otros Sindicatos? No hay información. Pero estarán muy contentos de que todos estén entretenidos con la ropa sucia que le descubrieron a "La Maestra". 
Este Gobierno no está comprometido con la transparencia; lo que ha querido construir no tiene cimientos.
Apenas pronuncia la palabra "transparencia", los del ICAI siempre le aplauden al todavía Gobernador. Con hambre, la dignidad poco ha de servir; no muerden la mano que les da de comer ni querrán ofender a quien les puede dar algún otro hueso. Su chamba es conservar la que tienen. 
Pero ahí está la realidad: esta administración presume pero carece, no puede ni con las obligaciones mínimas. Y, a los del ICAI, les tiembla.

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