Sobre el proyecto...

Archivo de las colaboraciones publicadas semanalmente en VANGUARDIA (Saltillo, México) en el espacio "En la Agenda" sobre lo que se observa en gobiernos subnacionales... Porque no se trata de un solo gobierno: son los mismos detalles que se ven por todos lados. Lo que lee pudiera ser de cualquier gobierno... o un gobierno cualquiera.

domingo, 20 de mayo de 2012

Sobre transparencia y la entrega-recepción

Allá, el último día de enero, una ciudadana solicitó lo que podría llamarse el "Archivo Único de la Deuda de los años 2006 al 2011". Se trata, para decirlo rápido, de todo el soporte documental de lo relacionado con la deuda de Coahuila. La solicitud no se resolvió en sus primeras instancias y llegó al Consejo General del Instituto Coahuilense de Acceso a la Información Pública (ICAI).
A unos setenta días de haber hecho la solicitud, a principios de abril, el ICAI resuelve y le ordena a la Administración Fiscal General del Estado (el resabio del tristemente célebre Servicio de Administración Tributaria de Coahuila, SATEC) diera la información en diez días hábiles. El último día del plazo, el 4 de mayo, la entidad obligada le envió un oficio al ICAI señalando que era imposible entregar la información pues no se había efectuado la entrega-recepción y, por lo mismo, no se contaba con la misma (VANGUARDIA, 9 de mayo de 2012).  
Tan enredado está el asunto de la deuda que ubicar cada una de las piezas del rompecabezas se ha vuelto tarea titánica. Debe ser parte de la estrategia: confundir; la otra, es simular, desde la administración actual, que sí existe un compromiso con el tema. Porque, para ser muy claros, quien no abona al esclarecimiento del asunto, es cómplice: "La verdad triunfa por sí misma, la mentira necesita siempre complicidad", es la frase endilgada al filósofo Epicteto.   
Por cierto, hay otras que, si bien no pertenecen a filósofos, acomodan perfectamente en el asunto:
El 20 de agosto del año pasado, el entonces Secretario de Gobierno (ahora cobra como Jefe del Gabinete), dijo: "El exsecretario ejecutivo del SATEC, no está exento de responsabilidad por el manejo de las finanzas estatales y si habrá o no un procedimiento en su contra se determinará cuando concluya la entrega recepción que está haciendo" (VANGUARDIA, 20 de agosto de 2011).
El 27 de agosto de ese año, quien supliría al titular del SATEC (hasta entonces cobraba como Secretario de la Función Pública; ahora lo hace como titular de la Administración Fiscal General), dijo: "Se está en la etapa de entrega-recepción de la documentación del SATEC a la nueva administración del Gobierno del Estado y si hay alguna situación que se detecte que falta algo de información, se llamará al funcionario" (VANGUARDIA, 27 de agosto de 2011).
Al entonces Gobernador, a comienzos de noviembre, se le pregunta "¿Hubo entrega-recepción cuando Javier Villarreal dejó el puesto en el SATEC?" y respondió: "Siempre todas las dependencias hacen su entrega-recepción. Son internas las entregas. Sí hubo, sí se hizo". (VANGUARDIA, 3 de noviembre de 2011).
La cereza en el pastel: El 30 de noviembre del 2011 se formalizó la entrega recepción del anterior sexenio al presente. El entonces gobernador saliente dijo: "Con este acto concluimos la administración pública 2005-2011, con un trabajo intenso de los equipos de enlace para asegurar una entrega ordenada, transparente y completa".
Medio año después de iniciada la administración, ¿lo mejor que se les ocurrió fue decir que no hubo entrega-recepción?  Alguien miente con toda impunidad.
Este tema da para rato: todos estamos endeudados, unos pocos se enriquecieron, algunos están sistemáticamente mintiendo, hay muchos que asumen el papel de cómplices. La entrega recepción es responsabilidad de los que se van, pero también de quienes llegan. O, como es el caso, de quienes solo cambian de puesto.
Por cierto, el Secretario Técnico del ICAI dijo que el oficio donde se argumentaba que no hubo entrega-recepción, daba cumplimiento a la resolución (VANGUARDIA, 9 de mayo de 2012). En esto no hay novedad. En el ICAI saben que sus resoluciones pueden no ser cumplidas. Es decir, el ICAI recomienda u ordena se dé una información y el sujeto obligado lo hace de manera incompleta o dando otra información y no la solicitada. Lo saben, pero da la impresión de que dejar las cosas como están, es parte de algún pacto.
Aun cuando la Ley permite al ICAI solicitar se sancione a los servidores públicos incumplidos, han optado por una mediación estéril y, al día de hoy, no hay una sola muestra de voluntad para estrenar los dientes que la transparencia en Coahuila ya tiene desde hace años.  

Flaco favor hacen a la transparencia. Y así, todo lo demás, no son más que palabras.

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